Localización: Olmos de Pisuerga
Las
esclusas unidas 11 y 12 y elementos complementarios
En los proyectos general y parcial elaborados por Fernando de Ulloa en 1760 y en 1764, respectivamente, se preveía que esta esclusa fuera triple (10,11 y 12). Durante la ejecución del proyecto y ya antes de 1775 la esclusa se construyó aislada
La doble esclusa constituye el primer ejemplo de agrupación de saltos en el Canal de Castilla y el único de estas características en el ramal Norte. Los vasos siguen teniendo figura elíptica. En la construcción de la esclusa y de los puentes se combinan los sillares de piedra arenisca con los de piedra caliza.
Como en esclusas precedentes, en la aleta izquierda de la embocadura se
localiza la caja de boquillas para el cuérnago que emerge por debajo del pontón
que permite la continuidad del camino de sirga. También vemos las recatas y gran
parte de uno de los cuatro telares para las compuertas .
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| Caja de boquillas |
| Cuérnago bajo el pontón |
La alcantarilla, o acueducto, situada bajo el busco superior de la esclusa permite el paso del arroyo del Pendón.
| Puente de acueducto |
| Salida del acueducto |
Por suerte, el aliviadero ubicado en la margen izquierda vierte en el canal de derivación, tras pasar por debajo del camino de sirga y por encima del arroyo del Pendón.
El puente de la esclusa, de piedra arenisca, tiene arco de medio punto, pretiles y aletas. El puente de salida de la derivación, de piedra caliza, también tiene arco de medio punto.
La Real Fábrica de papel y sus filigranas
De esta instalación industrial apenas quedan restos, que no hemos podido ver dada la densa vegetación que los cubre. Pero sí podemos recomendar la lectura del excelente trabajo sobre la misma elaborado por Fernando Castrillo Fernández (1).
Tomando como referencia este trabajo y otras fuentes consultadas, ofrezco una síntesis de la historia y características de este artefacto. Se ilustra con algunas de las imágenes recogidas en el trabajo de Castrillo Fernández con su debida autorización.
Las primeras noticias de que se ha construido el edificio para un molino de papel también las suministra Jovellanos en sus Diarios de 1791. Posteriormente, en concreto el día 16 de octubre de 1793, Juan de Homar y Juan Mozo de la Torre remiten al secretario del despacho de Hacienda, Diego de Gardoqui, muestras de los primeros ensayos que se han hecho en el molino de papel, al tiempo que advierten que las aguas del canal por ser turbias no son adecuadas para tal fin, por lo que se estaban conduciendo de un manantial próximo al molino. En otro oficio de 3 de noviembre del mismo año se concreta que la dotación del molino se componía de cuatro ruedas hidráulicas y 24 pilas.
Juan de Homar describió con más detalle este artefacto en su Memoria de 1800: «[…] tiene cuatro baterías con seis pilas cada una, dos tinas, tendederos, prensas, almacén, sala de contador y caldera para encolar. Se fabrican al año 3.800 resmas de papel de todas clases, aprovechando el trapo que antes de este establecimiento se arrojaba a los muladares…».
El molino de papel fue explotado en régimen de administración hasta 1831, a pesar del interés del Gobierno por su arrendamiento. Solamente se arrendó el abasto de este establecimiento, al menos en 1793 y 1795, tal como se señala en el cuadro siguiente.
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Esclusa |
Arriendo por un año 1793 |
Renta |
Arriendo por dos años 1794-1795 |
Renta |
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11-12. Papel |
Juan Millán 30 de noviembre |
400 reales. |
Francisco Ribero 11 de enero de 1795 |
450 reales. |
El segundo arriendo del abasto (pan vino, etc.) del molino de papel, de año y medio, se inicia el 11 de enero de 1795.
Las primeras partidas de papel elaboradas en la fábrica proceden de octubre de 1793. En 1796 se lograba una producción total de papel fino, común y estracilla de 4.000 resmas, rendimiento anual que se mantendría prácticamente invariable hasta 1826, lo que suponía doblar el rendimiento medio anual de molinos como los de la provincia de Valencia. Sin embargo, la producción de papel se había venido reduciendo a casi la mitad desde 1827, forzando a disponer el arrendamiento de la fábrica. Arrendamiento que no se hizo efectivo hasta 1837, una vez privatizada la explotación del Canal. Tras sucesivos arrendamientos, en enero de 1847 la fábrica dejó de producir papel y cerró sus puertas.
La descripción del edificio se realizó en 1828, en 1831, en 1842 y en 1851, que transcribe literalmente el de 1831. De ellas reproduzco la que se hace en «la valoración de los artefactos de la línea del canal pertenecientes al Estado» realizada en 1842, porque me parece la más precisa en cuanto a las características del edificio. Según dicha descripción, sus dimensiones son de 108 pies de largo, 90 de ancho y 28 de alto en los dos cuerpos que se elevan sobre el terreno. Toda la parte inferior en los canales, muros y patio es de sillería, así como también las jambas de puertas y ventanas en los dos pisos; lo restante de las paredes en el piso inferior son todas de mampostería ordinaria y de ladrillo trasdosado de adobes las del superior. Todo ello se halla notablemente deteriorado, necesitando un arreglo general.
En relación con el equipamiento, el inventario de 1831 no indica el número de ruedas existentes, mientras el de 1842 señala cuatro que comunican el movimiento a otras tantas baterías de mazos. Por otra parte, el de 1831 informa que en el primer cuerpo del edificio principal estaban colocadas dos baterías con doce pilas de piedra la una y once la otra, con sus correspondientes tinas para las pastas, y 2 batidores de igual calidad, con otras varias divisiones para las oficinas necesarias, con sus ruedas, ejes y mazos de madera. En el mismo inventario se indica que todo el cuadro del segundo piso se destinaba a tendedero de papel y la existencia de dos edificios complementarios: la oficina de la cola, de 49 pies de largo, 32 de anchura y 12 de alto, con el fogón y caldera para deshacerla y otro edificio auxiliar que constaba de dos cuerpos en su altura y con unas dimensiones de 75 pies de largo, 36 de ancho y 22 de alto; en el primer piso estaban los talleres de carpintería y almacén de maderas, y el segundo solamente servía de tendedero de papel.
Las manufacturas de la fabrica de papel se centraron, preferentemente en los tipos de papel común, papel de estraza, papel de imprenta, papel fino catalán y papel de quebrados. La producción total en el decenio 1821-1830 ascendió a la cifra de 31.596 ¾ resmas. Si se considera la tasación media aplicada por los peritos en 1831 (12 reales por resma) a la producción media anual de resmas en el decenio (3.159,7), se obtiene una rentabilidad anual aproximada de 37.916 reales. Si solo se tiene en cuenta el quinquenio prefijado para la tasación de los artefactos de la llínea del canal realizada en 1842, el artefacto «lejos de haber producida utilidades ocasionaba por el contrario una pérdida anual, aunque de corta entidad».
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Escudo de piedra que la Real Fábrica exhibía en su fachada oeste y última foto publicada del molino justo antes de su demolición. |
Tras la publicación de la Real cédula de 17 de marzo de 1831, la empresa concesionaria del Real Canal de Castilla puso en arriendo sus molinos, batanes, fábricas, etc. Se sucedieron los arrendamientos desde el 1.o de noviembre de 1834 hasta 1847. A partir de esa fecha, como escribe Fernando Castrillo, la fábrica de papel de Olmos de Pisuerga nunca más volvió a producir papel alguno, ni sería fábrica harinera, ni metalúrgica, ni de papel continuo. Acabaría convirtiéndose, como muchos otros artefactos del Canal, en fábrica de luz a partir del proyecto de reforma y adecuación del antiguo edificio para poder obtener energía eléctrica, elaborado por el ingeniero Eduardo Fungairiño en noviembre de 1921.
Revertida la gestión del Canal al Estado, entre los meses de junio de 1922 y marzo de 1923, se desarrollarán los trabajos de reforma y adecuación del antiguo edificio para poder obtener energía eléctrica conforme al proyecto realizado para este fin por el ingeniero Eduardo Fungairiño. Esta nueva actividad se mantuvo hasta 1963.
La Sociedad «Sucesores de D. Francisco Gil y Pablos» se hace cargo del arrendamiento del molino y, en noviembre de 1922, Domingo Viejo y Prieto, como miembro de dicha Sociedad, presentó en el Gobierno Civil de Palencia «una instancia, acompañada del correspondiente proyecto, solicitando el tendido eléctrico entre las esclusas 11 y 12 del Canal de Castilla y Melgar de Fernamental, para dar luz a los pueblos de Olmos de Pisuerga y San Llórente de la Vega, de la provincia de Palencia y transportar fuerza a la fábrica “El Pilar”, de Melgar de Fernamental. A partir de finales de 1929 otras empresas productoras de electricidad siguieron explotando el molino, al menos hasta 1956, según Benito Arranz.
La historia del molino acabaría en 1984, como lo denunciaba López Linage en una conferencia celebrada en la Casa de Palencia en Madrid, en mayo de ese año. Entre los atentados cometidos contra el canal en los últimos meses del año anterior, se encontraba «el molino de papel de Olmos de Pisuerga, que fue el primer molino de la región que produjo papel a partir de fibras textiles orgánicas».
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| Entrada del agua en los 4 cárcavos |
Las filigranas que se presentan en el trabajo han sido aportadas por el autor del mismo al proyecto “Corpus de Filigranas Hispánicas”
La gran mayoría de las filigranas que fueron empleadas por el Real Molino han sido halladas por el autor en los archivos de Prádanos de Ojeda, Becerril del Carpio, Aguilar de Campoo, Reinosa, Piélagos o Santander.
Las imágenes muestran los dos tipos de filigranas que permiten identificar el papel elaborado en la fábrica de Olmos. Ambos tipos fueron localizados por el autor «ocultos» en el papel del que Juan Pérez, cura durante veintisiete años (1786-1813) en la iglesia de la Asunción de Olmos de Pisuerga, se valió para ir conformando sus libros parroquiales.
Al primer grupo pertenece la filigrana doble tradicional de líneas. Cada una centrada en cada mitad del pliego. En la parte izquierda, iniciales «RL CL», con corona real sobre la letra «C». Y en la parte derecha, la letra «C».
Al segundo grupo pertenece una filigrana única centrada en la mitad derecha del bifolio con dos simples palabras: “REAL CANAL”.
(1) CASTRILLO FERNÁNDEZ, Fernando (2019): La Real Fábrica de papel de Olmos de Pisuerga y sus filigranas. Actas del XIII Congreso Internacional de Historia del Papel en la Península Ibérica. Málaga 12-14 de junio de 2019. Tomo II, pp. 157-176.
La cambija, el grupo de 12 viviendas y la caballeriza
Aunque del edificio apenas queda nada, sí perviven algunos elementos vinculados con la fábrica; me refiero a la cambija y al grupo de 12 viviendas que se construyeron para alojar a los operarios de la misma y cuyos restos pueden verse en las imágenes.
En el Inventario de 1851 se puede leer que «para el uso y servidumbre de la pasta que se hacía en las referidas pilas se hallaba construida, desde cierto punto, una cañería de barro con diferentes cambijas de piedra sillería que conduce el agua de unos manantiales para la elaboración del trapo caliza». Parece que la tubería se hacía necesaria porque las aguas del Canal eran demasiado turbias para la producción de papel.
Por lo que se refiere a las 12 casas, el citado Inventario indica que fueron construidas para los operarios de la fábrica. Forman una manzana con una longitud de 478 pies por 32 de ancho y 10 de alto. Cada casa está constituida por una vivienda, distribuida en varios cuartos, cocina y dormitorios y, en la parte posterior, por un corralito, una caballeriza y un pajar. El material empleado para la construcción de estas casas fue la mampostería de piedra y la tapia calicastrada.
Al otro lado del camino, se encuentran los resto de la cuadra o cabelleriza que, como recoge el Inventario de 1851, estaba destinada al ganado de tiro, con unas dimensiones de 17½ pies de longitud, 35 de latitud y 11 de altura; su fábrica y cubierta era semejante a la de las 12 casas anteriores.
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| Caballeriza |
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| Interior |
La casa del esclusero
En un croquis de la Guía histórica del Canal de Castilla, editada por el C.I.T. de Herrera de Pisuerga, referido a las esclusas 11 y 12 y a su entorno, aparece la casa del esclusero en la orilla del camino de sirga de la margen izquierda, por debajo del puente del desagüe del canal de derivación. Considero que los autores de la Guía confunden la casa del esclusero con la casilla cercana, situada entre el camino de sirga y el canal del Pisuerga. A este respecto, recuerdo lo que afirma Fernando Castrillo en el trabajo citado, en el sentido de que la vivienda más próxima al Canal de las existentes en la margen derecha se mantuvo hasta 1979 en buen estado gracias al buen cuidado del esclusero y de su familia.
Por otra parte, en un artículo publicado en la Revista de Obras Públicas (1934, nº 2649), el ingeniero José García Augustín escribe en relación con las obras realizadas en el primer tramo del canal del Pisuerga: «Dos casillas para guarda, una en la toma y otra frente al salto n.º 3, completan las obras del canal». Precisamente, cerca del salto n.º 3 del canal del Pisuerga y de la esclusa 9 del canal de Castilla hay otro edificio de similares características al que se halla en las cercanías de la esclusa doble 11-12.















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