miércoles, 16 de diciembre de 2020

Esclusa 13

Localización: Naveros de Pisuerga

 

La esclusa y elementos complementarios


La esclusa se construye ya completamente con sillería de piedra caliza y su vaso mantiene la forma oval. 


Aguas arriba de la esclusa, en la margen derecha, se sitúa el aliviadero.


En la misma margen derecha, una toma lateral o desvío conecta con el canal enterrado del aliviadero que verterá sus aguas en el vaso de la esclusa.


En la margen izquierda, una toma alimenta el canal de derivación, tras formar una balsa, que servía al molino. Un puente permite la continuidad del camino de sirga sobre dicho canal o cuérnago.

Puente del cuérnago


El cuérnago llega al molino

El puente de la esclusa, ejecutado también con sillería de piedra caliza, presenta arco de medio punto, bien enmarcado, pretiles y aletas. 


Vista desde el sur
 

De la remozada casa del esclusero en 1927 solo queda un pequeño tramo de pared con sus vanos. 

 



El molino

Tal como nos señala Jovellanos en sus Diarios, en septiembre de 1891 ya estaba instalado un molino harinero junto a la esclusa 13.

El 11 de agosto de 1793, Pedro Rey otorga escritura de arrendamiento a la Real Hacienda de este molino por una renta anual de 70 fanegas de trigo. El 9 de junio de 1794, Matías Pardo firma el contrato de arrendamiento del molino por un periodo de dos años y una renta anual de 37 cargas de trigo. El Producto del molino durante el decenio 1821-1830: asciende a la cifra de 960 fanegas y 6 celemines de trigo.

Este molino, como no se ha modificado en su estructura fundamental, se adapta en gran medida al modelo dibujado por Juan de Homar en el «Plano, Perfil y Elevación de un Molino harinero según se han construido en el Real Canal de Castilla», de 1806.

 

Tiene unas dimensiones de 23,40 x 7,75 x 6,70. Consta de sótano o cuerpo de aguas, y una planta  o cuerpo del molino. El cuerpo de aguas dispones de  cuatro cárcavos o canales abiertos entre tajamares: en tres de ellos se alojaban los correspondientes tres rodeznos, dos hierro y uno de madera, mientras que el cuarto servía de desagüe o aliviadero. La salida de las aguas se realiza a través de cuatro arcos de medio punto. En la actualidad se hayan cegados, aunque internamente, el correspondiente al aliviadero y el que está más próximo a él. 

 

El cuerpo del molino, según los inventarios de 1900, 1905 y 1909 se dividía en tres departamentos. En el primero estaba el vestíbulo de entrada y, a su izquierda, una puerta daba acceso a la cocina; en el segundo, había un local contiguo para la limpia y cernido, en el centro del edificio se encontraba el castillete en el que estaban montaddas las piedras harineras; en el tercero se disponía una caballeriza. La maquinaria de este cuerpo se componía de tras pares de piedra la Ferté, dos batidores, dos cribas y un cedazo, con los accesorios de dos elevadores, dos árboles de transmisión y un tramoyón para el trigo sucio. 

 


Hasta la imposta del primer cuerpo, el paramento se cubre con sillería de piedra; por su parte, en las paredes del segundo cuerpo se utiliza el ladrillo enfoscado con recercado de huecos en piedra caliza.

 


En noviembre de 1926, según la investigación de Moisén Gutiérrez, se redactó el proyecto de transformación de este molino para albergar una central eléctrica, a cargo de Eduardo Fungairiño, que entró en funcionamiento al año siguiente. La distribución del cuerpo alto experimentó cambios imortantes: la central electrica ocupó todo el primer departamento y parte del segundo; en este se mantuvo la sala de las piedras; y en el tercer departamento se construyó una vivienda completa para el encargado de la central. La nueva explotación se llevó en arriendo, sucesivamente, por José Luis Aymar, la Eléctrica Melgarense y la Sociedad Distribuidora Palentina de Electricidad.

El cuérnago camino de su desagüe en el Canal
 
Una perspectiva que cambiará con la construcción de la variante.



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