1. Planteamientos y realizaciones entre 1753 y 1900
Los planteamientos del marqués de la Ensenada sobre el Canal de Castilla no incluían, inicialmente, su uso para el regadío de las tierras circundantes. Por el contrario, según Carlos Lemaur, «el Ministerio asimismo estaba persuadido de que los riegos no eran necesarios en Castilla y por otra parte dudaba que se pudiesen encontrar en los ríos Pisuerga y Carrión aguas suficientes para mantener en el canal una navegación continua». A pesar de todo, Lemaur concibió el proyecto de regar gran parte de Tierra de Campos y, para ello, construir un gran depósito en la garganta situada un poco más abajo de la unión del río Camesa con el Pisuerga, capaz de contener en depósito 300 o 250 millones de varas cúbicas de agua, suficientes para regar 80 leguas cuadradas. El proyecto no fue aprobado, pero se ordenó a Lemaur que ejecutara las operaciones necesarias para determinar el gasto de dicho proyecto [1]. Tras el viaje de reconocimiento realizado conjuntamente por Lemaur y Antonio de Ulloa, se concibió el proyecto de construir dos canales, el de Castilla o de navegación, que empieza en Olea y continua en la distancia de 44 y media para terminar en Segovia y, por medio de otro canal, en las cercanías de El Espinar, y el de Campos, que se inicia en Medina de Rioseco para unirse con el de Castilla. Precisamente en el canal de Campos se iniciarían las obras por ser su principal objetivo el regadío [2].
En las instrucciones de 25 de agosto de 1753,
redactadas por Antonio de Ulloa y dirigidas a Lemaur para su aplicación en el
canal de Campos, se incluyen algunas referidas al regadío. En la número 13 se
fijan las condiciones para asegurar que puedan darse 13 riegos a lo largo del
año; en la instrucción 16 se indica la necesidad de determinar los lugares
donde parezca oportuno establecer los surtideros de riego con la prevención de
que puedan cerrarse por medio de rastrillos para que no salga por ellos más
agua de la necesaria; en la número 18 se valora especialmente la puesta en
regadío de la Nava grande [3].
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| Nacimiento del ramal de Campos |
Cuando se decidió reanudar las obras del canal
en marzo de 1755, se ordenó la apertura del Canal del Norte a cargo de
Silvestre Abarca en lugar de Carlos Lemaur. Mientras se realizaban los
correspondientes reconocimientos y se elaboraba el proyecto, se continuarían
las obras que faltaban en el Canal de Campos. En lo referente al regadío, se
aprobaron unas instrucciones específicas sobre la apertura de las
acequias. En las misma se refiere a las
acequias principales, acequias parciales o hijuelas para que desde ellas se
distribuyan las aguas en las tierras de labor a través de hijuelas y regaderas.
La toma de aguas del canal se hará mediante surtideros que dispondrán de
rastrillos cerrados con candados para que sin permiso no puedan abrirse. Las
acequias e hijuelas principales se harían a costa de la Hacienda y las hijuelas
menores y las regaderas correrían a cargo de los dueños de las tierras que
tomasen las aguas de ellas. Otro asunto tratado era el riego de la Nava grande
para lograr que todo el año tuvieran hierbas en abundancia [5].
El proyecto elaborado por Abarca para el canal
del Norte no será aceptado por la secretaría de Estado y, según consta en las
instrucciones firmadas por el conde de Valdeparaíso el 26 de enero de 1756 [6],
se pospuso la apertura de dicho canal y, de nuevo, se decidió la prolongación
del Canal de Campos hasta Castil de Vela, a cargo de Fernando de Ulloa como
ingeniero principal de la obra. En el artículo primero de esta se ordenaba que
las aguas tomadas del Carrión «se deben aprovechar para regar todo el
territorio que se haya más bajo que los lugares por donde pasa que son Grijota,
Villaumbrales, Becerril, Paredes, Fuentes de Nava, Capillas y Castrillo de Vela».
En el artículo 34 se ordenaba que el ministro de Hacienda examinará el estado
de la agricultura y su empleador a fin de reducir sus gastos en lo posible
teniendo presente que el principal motivo del establecimiento de ella fue para
instruir aquellas gentes el modo de regar y compartir las aguas para que después
lo pudiesen ellos ejecutar por sí, conociendo por experiencia el fruto que del
riego podrían lograr.
En la instrucción también se establecía que
antes de emprender la continuación del Canal de Campos había que concluir las
obras que faltaban en las 33 800 varas ya abiertas. Aunque hubo mucho que
hacer, se dieron por concluidas dichas obras a finales del año de 1757. Según
el propio Fernando Ulloa, entre las obras terminadas se incluían cinco casetas
de regadío y las acequias principales para el riego de todo el territorio al
que llegaban las aguas [7]. Estas casetas ya han sido descritas en las obras de
cantería.
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| La toma de agua del canal y la alcantarilla que paso bajo la arqueta de Santa María en Becerril |
| Sistema de regulación del paso del agua desde el canal en el interior de la arqueta |
La nueva referencia al regadío en el ramal de
Campos se incluye en la Real orden de primero de mayo de 1767, en la que se
recoge el siguiente texto: «… quiere S.M. que de su real cuenta se hagan en
algunos parajes del canal de Campos y señaladamente en las inmediaciones de
Villaumbrales, Becerril de Campos, y Paredes de Nava los experimentos que
convengan para enseñar y persuadir prácticamente a los naturales del país las
ventajas que pueden conseguir con el uso del regadío que es uno de los objetos
principales a que sirve el canal, no limitándole a los prados y sembrados de
trigo y cebada como se hace ahora sino extendiéndole a todas las especies
útiles y capaces de recibir aquel beneficio; en consecuencia, ha resuelto S.M.
que además de la consignación de esas reales obras se libren al tesorero de
ellas seis mil reales anuales con destino a los citados experimentos…». La
asignación extraordinaria se mantuvo solo hasta enero de 1770 [9].
A este mismo año de 1767 pertenece «El discurso
político…sobre el regadío», cuyo autor es Fernando de Ulloa. En este escrito pone el énfasis en las
ventajas del regadío que, frente al secano, propicia el aumento de la
producción, la diversificación de frutos, el crecimiento de la población y
hasta la mejora del clima. Al tiempo, pretende desmentir las opiniones
contrarias al regadío por su mayor coste en la construcción de acequias y de su
mantenimiento. También lamenta la resistencia que oponen los dueños de molinos
a la extensión del regadío, proponiendo que aquellos sustituyan la energía del
agua por la del viento [10].
De esta oposición de los propietarios de
molinos fue Fernando de Ulloa testigo directo. A partir de la manifiesta
intención de poner en marcha los riegos, prevista en la instrucción de 1756,
varios importantes propietarios de los molinos que también utilizaban las aguas
del Carrión iniciaron un proceso de quejas y denuncias contra la toma de aguas
por el canal de Campos [11].
Relacionado con este asunto, Fernando de Ulloa
informa que en cada esclusa del ramal Norte hay
cuatro arcos de sillería para dar salida a las aguas que han de servir a los
molinos que con el tiempo se puedan hacer y a las que han de emplearse en el
riego, a cuyo fin están abiertas las acequias principales que han de beneficiar
toda la extensión del terreno.
En cuanto al ramal de Campos, en este año de 1767 se regaron unas 700 obradas de tierra (la obrada equivalía, según localidades, a unos 4000 metros cuadrados), consiguiendo una gran cosecha y lamentado no haber aplicado el riego más generalmente y con más tiempo [12].
Juan Homar dirige a los directores de los
canales, en abril de 1800, una memoria de los edificios, máquinas, tierras y
huertas que tiene la Real Hacienda en los canales de Castilla la Vieja. Según Homar, las primeras seis esclusas del
ramal del Norte disponen de boquillas para el riego. En la segunda se habían
establecido algunas huertas con frutales; se sembraba lino y se regaban las
tierras de trigo y cebada. La siguiente referencia al riego la sitúa Homar en
la parte inferior del puente acueducto de Abánedes, donde se localizaba la
nueva repoblación de San Carlos de Abánades y cuyos pobladores comprobaron los
beneficios del riego en la siembra de lino, legumbres y hortalizas. Entre este
lugar y las cuatro esclusas de Frómista se construyeron dos casetas para
guardas agricultores que tendrían, entre otras, la función de instruir sobre la
siembra de linos y demás que necesitan del riego, así como cuatro casetas de
regadío. En la distancia existente entre las cuatro esclusas de Frómista y las
tres unidas de Calahorra de Ribas se construyeron cuatro casetas de riego y
estaba aprobada la construcción de dos casetas para guardas agricultores. En
Calahorra había cinco huertas y una buena porción de tierras para la sementera
de lino y demás. La información contenida en el documento sobre el regadío en
el ramal de Campos, es reducida. Homar se limita a indicar cuatro casetas de
regadío y dos casas para guardas agricultores. El número de casetas de regadío
parece una errata, pues Homar conocía perfectamente la existencia de cinco
casetas en el ramal de Campos [13].
Se recuerda que las arquetas de riego
construidas en el ramal Norte, ya descritas en las obras de cantería, son las
siguientes: Abánades, El Hueso, Cabañas, Conejeras, Requena, Carreboadilla,
Carrabacas, Fuentemanías, El Gato y Carrealbar o Atalayas.
El capitán Fermín Galán, profesor de la Academia del Cuerpo de Ingenieros realizó un viaje por el Canal de Castilla en julio de 1844 del que dejó una interesante memoria. Con referencia a la arqueta de riego de Requena, en el ramal Norte, escribe lo siguiente: «es una casita cuadrada de piedra, situada en la orilla izquierda, con un conducto que comunica el canal y el campo con sus correspondientes tajaderas. Hay varias en el canal colocadas ordinariamente de media en media legua, y aún más cerca, pero no se ponen todas porque no utilizándose para el riego, que es su destino, ha parecido inútil». En cuanto a las arquetas del ramal de Campos, indica que «aunque hay construidas algunas almenaras en la parte antigua, no tienen uso muchas de ellas por la escasez de agua del canal» [14].
| Conducto de la caseta de Requena por donde salía el agua hacia los campos |
En los informes emitidos en 1961 sobre la
transformación del Canal de Castilla en canal de riego se explica que al no
disponer de obras de regulación en los ríos que lo alimentaban, hubo que
reducir el consumo de agua, por lo que en la época de explotación por la
empresa concesionaria se taparon las tomas para riego y el servicio del canal
se orientó a la navegación y a las industrias de molturación de cereales en las fábricas de harinas establecidas en los saltos de sus numerosas
esclusas [15]. Hay que recordar que,
cuando en el proyecto inicial se añadió el objetivo del regadío, se preveía
construir un embalse para asegurar el abastecimiento de agua durante los
estiajes, previsión que como se sabe no se llevó a cabo.
Con posterioridad a 1804, en las fuentes
consultadas no aparecen noticias significativas sobre el regadío. Solamente el
asunto de la desecación de la laguna de la Nava despierta cierta atención.
Precisamente, Juan de Homar recibió este encargo, quien formó el plano y el
proyecto de su desagüe, remitido a la Secretaría de Estado en enero de 1804, la
ejecución del proyecto no llegó a realizarse por la oposición de la corporación
de Becerril de Campos. Se volvió a
resucitar la idea del desagüe en 1806 con motivo del reconocimiento de las
obras del canal realizado por Juan de Peñalver. Como consecuencia de los
informes emitido se ordenó ejecutar la desecación a cargo del ingeniero de
Caminos D. Francisco Van Baumberghem. Pero nada se adelantó. Después de la guerra,
con la vuelta de Pedro Cevallos a la primera secretaría de Estado y de Despacho
se toman algunas medidas para recuperar la actividad del Canal de Castilla. Así,
la Real orden de 31 de enero de 1815 plantea que se promuevan las obras del
canal, a pesar de los pocos recursos con que se cuenta, y se proceda a la
desecación de la laguna de la Nava con el objeto de ganar para la agricultura
cerca de 9.000 obradas [16]. Los resultados fueron similares a los intentos
anteriores. En 1919 José María de Homar recibió el mandato por parte del marqués
de Monsalud, el entonces Protector del Canal de Castilla, de elaborar un
dictamen sobre el proyecto de desecación de la laguna que realizara su padre,
Juan de Homar. Al final de dicho dictamen, José María de Homar indica los tres
grandes beneficios que se obtendrían de llevar a cabo la desecación de la
laguna de la Nava: librar a Mazariegos de las amenazas de inundaciones;
proteger la salud pública frente a las epidemias de tercianas y poner en
cultivo de 8 a 9 mil obradas que ocupan las aguas de la Nava [17]. Tampoco en esta ocasión se ejecutó el proyecto.
En la Real Cédula de 17 de marzo de 1831, en
relación con el regadío, solo figura la obligación de la empresa concesionaria
de construir las boquillas propuestas por la Junta directiva del Real Canal,
así como la de desaguar la laguna de la Nava. Por su parte, en el contrato de
1841 entre el Gobierno y la Empresa del Canal solo se hace mención al riego
para indicar que su producto pertenecerá a la empresa mientras dure la
concesión. En el artículo 37 se establece que «la Laguna de la Nava volverá a
los que la poseían al tiempo de la Real Cédula de diez y siete de marzo de mil
ochocientos treinta y uno, indemnizándose a la Empresa de su valor y el de las
obras ejecutadas con artefactos de pertenencia del Estado en el Canal, en los términos
que los Árbitros determinarán separadamente». Los términos acordados por los
árbitros figuran en el «acuerdo sobre la Laguna de la Nava», de 25 de
septiembre de 1841 [18].
Referencias
[1]
lemaur,
C (1754).: «Relación histórica del
proyecto de los Canales de Castilla y de la ejecución del de Campos hasta hoy»,
f. 87. [AGMM. CGD. R.28. Sign. 3-3-12-4, ff. 85-129].
[2]
Ulloa,
F.: «Memoria de 21 de julio de 1786»
[AGMM. CGD. R.23. Sign. 3-2-1-1_2 (Parte 2), ff. 279-284]
[3]
Ulloa, A. (1753): «Instrucción de lo que el ingeniero
ordinario, Carlos Lemaur, deberá practicar en la ejecución del Canal de
Campos…», n.o 56. [CHD/CCHC0084-04].
[4]
Ulloa, A. (1754): «Representación y memoria sobre el estado
actual del Canal de Campos…», f.78. [AGMM. CGD. R.28. [Sign. 3-3-12-4, ff.
75-84].
[5]
Instrucciones para
la apertura de acequias [AGMM. CGD. R.28. Sign. 3-3-12-4, ff. 317-329].
[6]
Instrucciones de
1756. [AGMM. CGD. R.23. Sign. 3-2-1-1 (Parte 2), ff. 9-16].
[7] Ulloa, F.: «Relación del Canal de Castilla y el de Campos.
Herrera de Pisuerga, 26 de noviembre de 1767. [AGMM. CGD. R.23. Sign. 3-2-1-1
(Parte 2), ff. 91-92]
[8] Homar, J: Perfil general de los reales canales de Castilla,
en El Canal de Castilla. Cartografía de un proyecto ilustrado. Madrid:
Ministerio de Obras Públicas y Transportes, y Turner Libros S.A.
[9]
Experimentos de
agricultura [AHPV-CANAL00012_012]
[10] Capel, H.: «El discurso político sobre el regadío del
ingeniero militar Fernando de Ulloa, 1767». Biblio 3w: revista bibliográfica de
geografía y ciencias sociales, 2002, vol. 7, https://raco.cat/index.php/Biblio3w/article/view/66387.
[11] Anónimo: «Origen del Canal de Castilla». [
ACHD-CCHC0085/36]
[12] Ulloa, F. 1767. o. c.
[13] Homar, J.: «Memoria de edificios…». [ACHD-CCHC0077/1].
[14] Galán, F.: Memoria sobre el viaje… al Canal de Castilla. Biblioteca
Virtual de Defensa.
[15] Informes. Proyecto de transformación del Canal de
Castilla, 1961. [ACHD-PR01071]
[16] Real orden de 27 de enero de 1815. Decretos del rey don
Fernando VII, tomo 2.o, págs. 69-72. Fermín Martín de Valmaseda.
Madrid, Imprenta real, 1819.
[17] Homar, J. M.a: «Memoria y observaciones…».
[AHPV-CANAL00021/01]
[18] Canal de Castilla (1842): Fundación de una sociedad
anónima por acciones. Biblioteca Digital Hispánica.
2 Los nuevos planteamientos y realizaciones
sobre los riegos entre 1900 y 1999
La corriente regeneracionista, estuvo centrada
en el análisis de la decadencia de España y en su empeño por regenerarla, sobre
todo a partir de la llamada crisis finisecular. En una economía eminentemente
agraria era lógico que se propugnara una política hidráulica como instrumento
de regeneración económica. Importantes portavoces de estos planteamientos
regeneracionistas fueron, entre otros, Lucas Mallada, Macías Picavea y, desde
luego, Joaquín Costa.
Un político, Rafael Gasset, asume este
pensamiento y lo recoge en el preámbulo del real decreto de 11 de mayo de 1900
por el que se crean siete divisiones de trabajos hidráulicos con el objetivo de
que se ejecuten los necesarios para que se redacte el plan general de canales
de riego y pantanos, que será objeto de una ley: «La triste herencia de
dificultades económicas que el desastre nos legó, impone gran método y
concienzudo estudio para el aprovechamiento de nuestros recursos. (…) Pero
atendida la penuria en que vive [el Erario], resulta obligado establecer una
prelación en las empresas que, buscando mayores horizontes a la prosperidad
pública, debe acometer el Estado. (…). Resulta de mayor perentoriedad acudir en
auxilio de nuestra exigua y miserable producción agrícola, que es susceptible
de un rápido acrecentamiento. (…) Los estudios hidrológicos aseveran que las
aguas fluviales son abundantes; lo que acontece es que por efecto de la
irregularidad de las lluvias y de lo quebrado del terreno, las aguas rara vez
se deslizan mansas y tranquilas, sino que a menudo se precipitan con el ruido y
los estragos del torrente (…) ¿Qué nos falta, atendidas tales condiciones, para
hacer en muchos casos fértil y aun pródigo nuestro suelo? Detener, embalsar,
encauzar, distribuir las aguas, acopiar abonos, instruir al labrador indocto,
procurarle con el crédito agrícola elementos para el cambio de cultivos,
labores todas que, sin ser fáciles, nadie puede diputar irrealizables»
[1].
El día el 25 de abril de 1902 se aprobó el Plan General de Canales de Riego y Pantanos (Plan
Gasset) que incluye 250 actuaciones. Referidas a las cabeceras de los ríos
Carrión y Pisuerga, la número 28 indica «EL canal de Villalaco y pantanos de
Peña-Caballera, de Recozones y de Entrepeñas. Para dar riego a 8.000
hectáreas en términos de Villalaco, Cordobilla, Torquemada, Villamediana,
Magaz, Palencia, Villamuriel, Calabazanos, Baños y Dueñas, en la provincia de
Palencia; derivado el canal del rio Pisuerga, cerca de Villalaco, y situados
los pantanos: el primero, sobre el rio Pisuerga, en el estrecho de
Peña-Caballera; el segundo, sobre el mismo río, en el estrecho de Recozones; y
el tercero, sobre el rio Rivera, en el sitio llamado Entrepeñas». A su vez, la
número 132 señala: «Canal de Monzón y pantanos de Otero y la Hoz de Alba.
Para dar riego a 7.000 hectáreas en los términos de Otero, Pedrosa,
Villamoronta, Calzada, Torremolinos, Monzón y Palencia, de las provincias de
León y Palencia; derivado el canal del río Carrión, agua arriba y junto a
Monzón y situados los pantanos sobre el mismo río: el primero, cerca de Otero;
y el segundo, seis kilómetros agua arriba de aquel en el estrecho de Hoz de
Alba» [2].
Vinculadas con este plan, en el 1909 se toman
decisiones importantes. Así en la Real orden de 6
febrero se establece que «incluidas en el Presupuesto vigente como obras
hidráulicas a realizar las de los pantanos de Entrepeñas, Peñacaballera, Hoz de
Alba, Recozones y Otero, … que están destinadas a aumentar en su día la
dotación del Canal de Castilla, y cuya fecha de reversión al Estado se va aproximando,
figurando los dos primeros en el plan de obras del año actual, es ya urgente
proceder previamente a la organización de este servicio… En su consecuencia S.
M. el Rey (Q. D. G.) se ha servido disponer lo siguiente:
1. Se crea una Jefatura que se denominará del
Canal de Castilla y sus pantanos y la canalización del Manzanares …,
2. Esta Jefatura tendrá a su cargo:
a) La realización de los estudios y proyectos
de los pantanos de Hoz de AIba, Recozones, Otero y otros que se juzguen
necesarios para la alimentación del Canal de Castilla.
b) El estudio de las cuencas alimentadoras de
los embalses, la determinación de las formas de regadío en que puedan
utilizarse las aguas del Canal, y la forma de aplicación y aprovechamiento de
estas aguas para la fecha en que se reviertan al Estado la concesión actual...»
[3]
La referencia que se hace a los pantanos Entrepeñas
y Peña Caballera, tiene que ver con las reales
órdenes de 12 de noviembre de 1908 por las que se habían aprobado los
proyectos de ambos pantanos. Cumplido el plazo preceptivo para la presentación
de alegaciones a los proyectos, estos se aprueban definitivamente el 22 de
abril de 1909. Se reproducen los extractos de los dos proyectos. Pantano de Entrepeñas:
«El proyecto consiste en una presa de embalse situada en el término municipal
de Cervera del Pisuerga y en el río Rivera, afluente del Pisuerga, entre los
pueblos de Ventanilla y Ruesga, llegando el remanso hasta el primero de los
citados, y situando la presa inmediatamente agua arriba del segundo. El
embalse, con una altura de presa sobre al punto más bajo del río de 29, 85
metros, ocupa una extensión superficial de 815.202 metros cuadrados, siendo m
capacidad útil de 7.513.552 metros cúbicos. La presa tiene un desarrollo, según
su paramento de agua arriba, de 120 50 metros, siendo aquél circular, de 152
metros de radio; el espesor en coronación es de 1‘80 metros. El objeto del
embalse es aumentar el caudal del Canal de Castilla en la época de estiaje, con
destino al riego de la zona que aquél atraviesa. El presupuesto total de
administración de la obra asciende á 1.294.087,61 pesetas, comprendida la
expropiación que sea necesario realizar para el embalse y las obras». Pantano
de Peña Caballera: «El proyecto consiste en una presa de embalse,
emplazada en el río Pisuerga y término de Salinas de Pisuerga. El embalse, con
una altura de presa sobre el punto más bajo del río de 17 metros, ocupa una
extensión superficial de 1.094.687 metros cuadrados y almacena un volumen de
agua de 4.611.083 metros cúbicos, susceptible de ser aumentado hasta 5.800.000
metros cúbicos. El objeto del embalse es aumentar el caudal del Canal de
Castilla en la época de estiaje, con destino al riego de la zona que aquél
atraviesa. El presupuesto total de administración de la obra asciende á
987.949,04 pesetas, comprendida la expropiación que sea necesario realizar para
el embalse y las obras» [4].
El día 13 de abril del mismo año de 1909, el
ministro de Fomento presenta a las Cortes el Proyecto de Ley que autoriza al
Gobierno para proceder a la construcción de los pantanos de alimentación y
obras necesarias para transformar el Canal de Castilla en canal de riego. El
Estado aprovechará también la fuerza motriz en los saltos de agua que le
pertenezcan en el Canal. A la vez lo utilizará como medio de navegación en la
medida que sea posible. Este proyecto será decretado por las Cortes y
sancionado por el rey, en el mes mayo, con la inclusión de un nuevo artículo en
el que se indica que «si antes de la reversión al Estado del Canal de Castilla
el avance de las obras permitiese utilizarlo para el riego en alguna parte, el
ministro de Fomento concertará con la empresa concesionaria la forma y las
condiciones más convenientes para su aprovechamiento dando cuenta a las Cortes»
[5].
A tenor de lo establecido en el artículo
tercero de esta ley, la Jefatura del Canal de Castilla se puso en marcha para
«realizar los estudios y proyectos de modificación del actual Canal de
Castilla, determinación de las zonas regables y de la forma de aplicación del
riego a las mismas, así como para el estudio, dirección y construcción de las
obras de los Pantanos denominados Entrepeñas, Peña-Caballera, Hoz de Alba,
Recozones, Otero y los demás que se juzguen necesarios…»
Resultado de los estudios y proyectos
realizados por los ingenieros de la Jefatura, el día 25 de septiembre de 1914
tuvo lugar el acto de la puesta de la primera piedra de los embalses «Príncipe
Alfonso» (Hoz de Alba) e «Infante Jaime» (Entrepeñas). El acto estuvo presidido
por el director general de Obras Públicas, Abilio Calderón, y acompañado de
numerosas autoridades. De las descripciones que se hacen en ese momento de
ambos embalses, se recoge la referida al del Príncipe Alfonso. Embalsa
las aguas del río Carrión en las proximidades del pueblo de Camporredondo, en
el estrecho de la Hoz de Alba; la capacidad del pantano es de 66.221.875 metros
cúbicos; altura máxima de la presa es de 66 m; el presupuesto es de 5.200.000
pts.; el plazo de ejecución se estima en cinco años. El acta del acontecimiento
dice así: «Reinando Alfonso XIII - En el 25 de septiembre de 1914 el
Excelentísimo señor Director General de Obras Públicas representando al
gobierno de S.M. y ante la presencia de los senadores y diputados de Valladolid
y Palencia y de las Corporaciones y personalidades que abajo firman, inauguró
solemnemente las obras de los pantanos Príncipe Alfonso (Hoz de Alba) e Infante
D. Jaime (Entrepeñas) autorizados por los reales decretos de 4 de septiembre de
1914, primeros del grupo que han de construirse en cumplimiento de la ley de 5
de mayo de 1909 para la transformación del Canal de Castilla en canal de riego
aplicado a las provincias de Valladolid y Palencia. Y para que conste firmamos
la presente los representantes autorizados y los invitados oficialmente al
acto, en el terreno de las obras del pantano Infante Jaime» [6].
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| Fuente: Revista de Obras Públicas, núm. 2037, 1914 |
Se comprueba que, desde la aprobación en 1909
de los pantanos Entrepeñas y Peña Caballera hasta 1914, se ha sustituido en el
primero el nombre de Príncipe Alfonso por el de Infante Jaime. La
razón radica en que en esta última fecha se había descartado construir el
pantano de Peña Caballera. De modo que el nombre de Príncipe Alfonso se asigna
al pantano Hoz de Alba y el de Infante Jaime al de Entrepeñas.
Cuando se cumple el primer quinquenio (1925) de
la reversión del Canal al Estado, el ingeniero de Caminos y autor del proyecto
del embalse de La Requejada, Juan F. Moreno Agustín, realiza un estado de las
obras de los embalses en ese momento. El plan con el que se trabajaba
comprendía tres pantanos en la cabecera del río Pisuerga, el de Olmos situado
en el río Burejo, el del Infante Jaime, en el río Ribera y el de Requejada en
el río Pisuerga. En el río Carrión, el pantano Príncipe Alfonso. En el de Olmos
no se habían comenzado las obras por las dudas sobre si el caudal del río
Burejo sería suficiente para llenar el embalse. El pantano Infante Jaime estaba
concluido (1923) con un coste de tres millones de pesetas las obras y poco más
de 300.000, las expropiaciones. Las obras del
pantano de Requejada se iniciarían en ese mismo año, proyectadas por el autor.
La presa tendría 48 m de altura y embalsaría 52 millones de metros cúbicos,
quedando inundados los pueblos de Vañes y Villanueva de Vañes. El presupuesto
excedía de los cinco millones de pesetas y se calculaba poderla construir en cuatro
años. El pantano Príncipe Alfonso estaba en construcción. El autor describe
ampliamente la complejidad de los trabajos y los aprovechamientos del embalse
una vez terminado [7].
En 1963, los cinco pantanos previstos construir en las cabeceras de los ríos Pisuerga y Carrión, según el plan de 1900, quedan de la siguiente manera, en orden cronológico de su puesta en servicio.
Embalse
Capacidad.
En millones de m3
Río
Año de puesta en servicio
Cervera
(Entrepeñas)
10
Ribera (Pisuerga)
1923
Camporredondo
(Hoz de Alba)
70
Carrión
1930
La Requejada
(Recozones)
65
Pisuerga
1940
Compuerto
(Otero)
95
Carrión
1960
Aguilar
(Peña Caballera)
247
Pisuerga
1963
Fuentes: Fernando Molinero y la web de la CHD.
Elaboración propia [8].
Cervera
Camporredondo
La Requejada
| Compuerto |
| Aguilar |
Fuente de las imágenes: Portal de la Confederación Hidrográfica del Duero
2.1 El Plan general de los riegos del Canal de Castilla
Como la razón fundamental por la cual se dictó
la ley de 7 de mayo de 1909 era la creación de los riegos, la Jefatura del
Canal de Castilla dedicó a este objetivo das todo su trabajo, de modo que en
febrero de 1926 ya se habían logrado resultados positivos en las obras
construidas y estaba ya ultimado el plan completo que había de realizarse para
regar las 56 000 Ha que mide la zona regable, una vez que se prescindió, por
imposible, la transformación del Canal en canal de riego. Las actuaciones
contempladas en dicho plan son las siguientes [9].
·
Acequias derivadas entre Alar y la presa de San
Andrés.
Mantenida la navegación, lo único que se podría
hacer con el Canal era, en determinados tramos, aumentar su dotación en 1 o 2
m3, que se podrían destinar a pequeños riegos derivados directamente de dichos
tramos. Con este procedimiento se realizaron tomas directas del Canal en el
tramo que va desde Alar del Rey a Herrera de Pisuerga: acequias de Alar,
Barrio, San Quirce, Ocejeras, Barrialba y Herrera, «que riegan la hermosa vega
situada entre el Canal y el río Pisuerga».
· Este mismo
procedimiento se proyectaba en el tramo que va desde Abánades a Ribas: Acequias
de Abanades, Lantadilla, Cabañas, Requena, Boadilla, esclusa 16, Frómista,
esclusa 21, Piña y Rivas.
·
La acequia de Palencia
Fue la primera que se construyó y ya estuvo
operativa desde 1926. Tiene su origen en el embalse de la presa de Calahorra de
Ribas y un recorrido de 47 Km, hasta la confluencia del Carrión y el Pisuerga,
cerca de Dueñas. Riega una superficie de 3.339 hectáreas. Atraviesa los
términos de Ribas de Campos, Amusco, Monzón de Campos, Fuentes de Valdepero,
Husillos, Palencia, Villalobón, Villamuriel de Cerrato, Baños y Dueñas.
·
El canal de la Retención
Esta es la segunda acequia que ya estaba en
construcción en 1926 pero que no entrará en pleno funcionamiento hasta 1932.
Tiene su toma en la esclusa de La Retención, en la confluencia de la antigua
acequia del Perales con el Canal. El proyecto inicial pretendía que su
recorrido llegara hasta la laguna de la Nava; hoy día llega hasta el
Valdeginate, pasado el acueducto de los Cinco Ojos, con una longitud de 14 Km y
una superficie regada de 3.487 ha. Atraviesa los términos de Ribas de Campos,
Husillos, Becerril y Grijota.
·
El canal del Pisuerga
Esta acequia toma sus aguas del Pisuerga en la
presa de San Andrés. Entró también en funcionamiento en 1932, aunque no se
concluyó hasta 1961. Tiene una longitud de 70 km y riega una superficie de
9.297 ha, repartidas por los términos de Zarzosa, Castrillo y Melgar de
Fernamental, de la provincia de Burgos, y Herrera, Ventosa, Olmos, Naveros, San
Llorente, Osorno, Osornillo, Lantadilla, Itero de la Vega, Melgar de Yuso,
Villodre, Villalaco, Astudillo, Boadilla, Santoyo, Támara, Piña y Amusco, de la
provincia de Palencia. Desagua en el arroyo de los Pisones y, mediante el juego
de compuertas, podrá alimentar la acequia de Palencia (García Agustín, 1934).
·
Acequias derivadas entre Palencia y Valladolid.
Estas acequias estaban aún en estudio, con las
que se pretendían regar unas 6000 hectáreas.
·
Acequias derivadas entre el Serrón y Abarca: En
estudio.
·
Acequia de Abarca: En estudio.
·
Acequias derivadas entre Capillas y Rioseco: En
estudio.
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD)
es un organismo de cuenca intercomunitaria, creado mediante Real Decreto el 22
de junio de 1927. A partir de este momento los servicios de la Jefatura del
Canal de Castilla pasan a la Confederación.
Los esfuerzos por convertir el Canal de
Castilla en un canal de riego empezaron a obtener resultados importantes a
partir de 1945, con más de 100.000 pesetas de ingreso. En 1947 el regadío se
convierte en el aprovechamiento más rentable del Canal (38% frente al 24% de la
navegación), como consecuencia de la construcción de los canales y acequias de
derivación. Esta tendencia de ingresos porcentuales de regadío y navegación se
acentuará en los años cincuenta: 36% frente al 18% en 1952 [10].
En 1960, cuando se elabora el proyecto de
transformación del Canal de Castilla en canal exclusivo de riego, ya están
construidas los canales derivados o vinculados al canal, según lo recoge la web
de la CHD y que se indicarán más adelante en otro apartado.
Como se puede leer en la Memoria del proyecto
de transformación, redactado el 31 de diciembre de 1960 por el ingeniero Manuel
Ma Jiménez Espuelas, la supresión de la navegación en el Canal de
Castilla no se debió a una resolución gubernativa (que nunca tuvo lugar) sino a
la decisión de los mismos usuarios de dejar de utilizarlo para ese fin: en los
seis años previos no se había solicitado un solo flete por el Canal. Cuando la
Dirección General de Obras Hidráulicas autorizó, el 28 de junio de 1957, a
redactar el proyecto de transformación lo hizo condicionándolo a que se
hicieran «las obras necesarias en forma tal que, en caso de necesidad, se
pudiera habilitar nuevamente el Canal para la navegación, por si en su día se
estimase necesario optar por esta modalidad mixta». Así pues, la transformación
en canal exclusivamente de riego se hizo de manera que se pudiera restablecer
la navegación, aunque no sería posible simultanear ambas funciones.
Para convertirlo en un canal de riegos se hacía
necesario ampliar el caudal en los distintos tramos, según las superficies
regables, mediante una mayor velocidad del agua, conseguida aumentando la
pendiente superficial. Los procedimientos empleados para incrementar la
pendiente superficial del agua fueron tres, según los casos: el descenso de la
lámina de agua, inmediatamente aguas arriba de las esclusas; el recrecimiento
del nivel del agua en la parte superior de cada vaso; o por los dos efectos combinados.
Algunas de las obras realizadas para llevar a
cabo esta transformación del Canal fueron las que se señalan a continuación.
- Los aliviaderos
Para conseguir el descenso de la lámina de agua se construyeron aliviaderos, a una cota más baja del nivel inicial, aguas arriba de cada una de las esclusas. En el proyecto se indicaba que el desagüe de estos aliviaderos se realizara aguas abajo de los saltos; sin embargo, se llevó a cabo mediante un gran tubo enterrado que aflora en un muro lateral de la esclusa en el que se demolieron los sillares y se perfiló el hueco con hormigón.
En Calahorra de Ribas, la presencia excepcional del puente delante de las esclusas condujo a la construcción de sendos aliviaderos bordeando las paredes rebajadas de la primera esclusa del conjunto. El derrame en cascada del agua por las paredes de la esclusa produce los efectos espectaculares que se pueden admirar.
En la esclusa de Abarca se construyeron dos aliviaderos a distinta altura, uno para el invierno, cuando se trabajaba en el salto, y otro en verano para los riegos. Lógicamente hoy solo está activo este último.
- Las esclusas
Al suprimirse la navegación, las puertas
inferiores sobraban y las superiores podrían haberse mantenido a modo de
retenciones, pero debido a su alto coste de mantenimiento se sustituyeron por
una sencilla presa cilíndrica de hormigón. Se provecharon los trampones de las
puertas para colocarlos en el paramento de la presa, que también son
vertederos. Sobre la presa se colocaron unas sencillas pasarelas semejantes a
las existentes.
- El recrecimiento del vaso entre Calahorra y el Serrón
El tramo entre Calahorra y la primera esclusa
del ramal de Campos, en Abarca, supuso un caso especial pues en él coincidían
la menor pendiente decidida por Ulloa con la necesidad de transportar el caudal
máximo. Fue necesario aquí pronunciar la pendiente del agua, rebajando el
aliviadero de Abarca y recreciendo el Canal entre Calahorra y El Serrón, con un
mínimo de 0,7 m en la presa de Calahorra y de 0,35 m en El Serrón. Para
recrecer el nivel del Canal en el Carrión hubo que levantar la presa de
Calahorra mediante la colocación de cinco compuertas deslizantes delante de
cinco de las seis alzas existentes. Estas compuertas se cerrarían únicamente
durante la campaña de riego.
El recrecimiento del nivel del agua exigió el recrecimiento de los márgenes del Canal para evitar su desbordamiento. A su vez, el recrecimiento de los márgenes en el tramo entre la presa de Calahorra y El Serrón exigió la construcción de un pequeño cauce y cinco caños de 1,60 m por debajo del Canal, en la zona del derrame del Carrizal, para facilitar el desagüe de las tierras de la margen derecha del Carrión que se inundan en crecidas.
- La elevación del agua del río Carrión a la Dársena de Palencia
Para regar la superficie susceptible de ello en
el ramal Sur se proyectó aprovechar las escorrentías de riego de una amplia
zona y elevar un caudal de 4 m3/seg. con una instalación integrada por un pozo
de toma, la edificación donde se sitúa la maquinaria de elevación, la tubería
de impulsión y la arqueta final en la dársena y desagüe.
Las obras de transformación del canal forman
parte del Plan de puesta en riego de la Tierra de Campos, del que el Canal de
Castilla sería una de las arterias principales para regar esa extensa zona. El
plan fue
Con las obras proyectadas se podría poner en riego una superficie de 8.369 ha en el ramal Norte, 12.000 ha en el ramal de Campos y 4.927 en el ramal Sur, en cuyas cifras solamente estaban incluidas las de riego directo por el Canal. El presupuesto de las obras ascendía a 45.683.177,78 pts., y el plazo de ejecución era de dos años. El proyecto fue aprobado definitivamente por Orden ministerial de nueve de agosto de mil novecientos sesenta y dos; el Decreto 3207/1962, de 29 de noviembre, autorizó la realización por concierto directo de las obras de transformación del canal de Castilla [11].
2.3 Otros planes
En enero de 1965, el ministro secretario general del Movimiento, aportó al Consejo de ministros un informe de la situación de la Tierra de Campos en el que incluye una reseña de los distintos proyectos o planes elaborados sobre las actuaciones que se deberían llevar a cabo para sacar a esta amplia comarca de la depresión económica y social. Se resume a continuación el contenido de dicho informe. El Consejo Económico Sindical Interprovincial (León, Palencia, Valladolid y Zamora), asumió a principios de 1960, la confección de un programa para el desarrollo de la referida Comarca.
El denominado «Programa para el desarrollo de
Tierra de Campos», concluido en agosto de 1962, está basado fundamentalmente,
en la transformación de la estructura agraria de la Comarca, mediante dos
acciones paralelas y simultaneas, la puesta en riego de una superficie de
131.150 Has. y la Ordenación Rural. La transformación en regadío proyectada
está constituida por dos sistemas hidráulicos, independientes, según la
propuesta de los servicios técnicos de la Confederación Hidrográfica del Duero,
la zona oriental o sistema de los ríos Pisuerga y Carrión y la zona occidental
o sistema de los ríos Esla, Cea y Valderaduey.
El primero sistema pretende el aprovechamiento de los ríos Pisuerga,
Carrión y Cueza, mediante los embalses de Cervera, de la Requejada, de Aguilar,
Camporredondo, Besande, Compuerto y de la Cueza, y que permitirían el riego de
una superficie total de 93.257 Has. de las que 74.250 Has. se encuentran dentro
de los límites de la Comarca de Tierra de Campos. El segundo sistema está basado en el aprovechamiento de las aguas de los ríos Esla, Cea, y
Valderaduey, y que permitiría el riego de 133.900 Has. de las que corresponden
a la Tierra de Campos una superficie de 56.900 Has. En resumen, ambos sistemas
regarían una superficie total de 227.157 Has., estando comprendidas en la
comarca mencionada las 131.150 Has. que anteriormente se indican. El programa
redactado por el Consejo Económico Interprovincial de Tierra de Campos proponía
un plazo de ocho años para la ejecución de las obras incluidas en el mismo, de
forma que estas deberían quedar terminadas en 1970
En diciembre de 1961 fueron aprobados en
Consejo de ministros e incluidos en el Plan de Obras Hidráulicas los créditos
correspondientes al sistema hidráulico Pisuerga-Carrión por un importe de mil
millones de pesetas, los cuales fueron modificados posteriormente a mil
quinientos millones.
El decreto de 23 de septiembre de 1965, sobre
aplicación de medidas para el desarrollo económico-social de Tierra de Campos,
establece en el artículo cuarto a) la aceleración de las obras para
transformación de secano en regadío del sistema Carrión-Pisuerga, que afecta a
la zona oriental de la comarca, e iniciación de las obras de construcción del
pantano de Riaño en la zona occidental.
El Plan de Desarrollo Económico y Social para
el cuatrienio 1964-67 ha recogido en su programa de inversiones las
correspondientes a la Zona Oriental. En el mismo se hace constar que la
inversión pendiente en 12 de enero de 1963, era de 1 .204 millones de ptas.,
siendo la inversión prevista para 1963 de 184 millones de ptas. y la
correspondiente al cuatrienio del Plan de 550 millones; con arreglo a este
programa, al finalizar el mismo se había ejecutado el 61 % de la obra pendiente
en 19 de enero de 1963.
En abril de 1964, se redactó por el Centro de
Estudios Hidrográficos dependiente del Ministerio de Obras Públicas, el
denominado "Programa de Intensificación de los Planes de Regadío en la
Región León-Tierra de Campos". El referido programa comprende, en
realidad, cuatro planes de transformación en regadío, relacionados entre sí;
pero hidráulicamente independientes y por tanto, con posibilidades de ser
ejecutados con cierta autonomía. De los cuatro planes considerados, dos de
ellos se encuentran en fase de ejecución, los denominados "Porma" y
"Tierra de Campos Oriental" o sistema Carrión-Pisuerga, este último
en avanzado estado de ejecución, y los otros dos "Tierra de Campos
Occidental" o sistema Esla-Cea-VaIderaduey y "Torio", en fase de
Proyecto.
El "Plan de regadíos Tierra de Campos
Oriental", en el que se inserta el Canal de Castilla, comprende una
superficie total regable de 93.800 Has, En la actualidad de los siete embalses
que comprende el Plan, hay ya cinco terminados lo que permite el riego de una
superficie aproximada de 75.000 Has., de las que en la actualidad solo se
dominan con las redes de acequias 20.000 Has. por lo que se propone en el
referido Plan de Intensificación, el incremento en la actividad de las obras de
la red de riego para conseguir dominar dicha superficie de 75.000 Has. en 1969.
La ejecución del Pantano de La Cueza, para el riego de las 18.000 Has.
restantes se iniciaría en 1966 para finalizarlo en 1968.
Según el informe que se está resumiendo, el
examen de las programaciones indicadas pone de manifiesto que en ninguna de
ellas se proyecta la terminación de las zonas regables de Tierra de Campos para
1970, fecha prevista en el "Programa para el Desarrollo de Tierra de
Campos" redactado por el Consejo Económico Interprovincial. El retraso,
que en la ejecución del Plan supone el programa de inversiones vigente, en
relación con el previsto por el Consejo Económico interprovincial, se acusa ya
en una evolución económica desfavorable de la comarca, como pone de manifiesto
el movimiento emigratorio de los dos últimos años. En consecuencia, lejos de
haberse resuelto el problema de la paulatina despoblación de Tierra de Campos,
se ha agudizado, bastando para ponerlo de manifiesto que el número de
habitantes ha pasado de 176.853 en 1961 a 171 .132 en 1963, es decir, con una
disminución media anual de 2.861 habitan tes.
Otro síntoma del estado regresivo de la Comarca
es el progresivo endeudamiento del sector agrario, que alcanza en la actualidad
cifras tan elevadas como 600 millones de pesetas, en la parte correspondiente a
Palencia, 300 millones en Valladolid y 275 millones en Zamora.
Por tanto, puede afirmarse, que las causas que
motivaron la redacción por el Consejo Económico de Tierra de Campos, del
Programa de Desarrollo, y que llevaron a la conveniencia de proponer la
realización de dicho programa antes de 1970, no solo subsisten, sino que se han
agravado, lo que hace preciso insistir en la necesidad de que la programación
se realice de acuerdo con las conclusiones aprobadas en el referido Consejo
Económico [12].
Este balance crítico parece estar detrás de la
aprobación, en septiembre de 1965, del Decreto sobre aplicación de medidas para
el Desarrollo Económico Social de la Tierra de Campos.
En lo que se refiere al regadío, en el artículo
cuarto del decreto se recoge que la mejora en la estructura económica de la
comarca se llevará a cabo principalmente a través de la aceleración de las
obras para transformación de secano en regadío del sistema Carrión-Pisuerga,
que afecta a la zona oriental de la comarca, e iniciación de las obras de
construcción del pantano de Riaño en la zona occidental. En esta última zona
podrá intensificarse el ritmo de la transformación en regadío, previo acuerdo
de la Comisión delegada a la vista de los proyectos definitivos actualmente en
estudio. El presupuesto para los años de 1966 y 1967 asciende a la cantidad de
1.229 de millones de pesetas [13].
Por el Decreto
2309/1972 de 18 de agosto se integran en una sola disposición las normas
dictadas hasta ahora para favorecer el desarrollo socioeconómico de Tierra de
Campos, por lo que se derogan dichas disposiciones que quedan recogidas, con
las modificaciones precisas, en el nuevo texto legal.
Artículo cuarto. - La mejora de la estructura
económica de la comarca se continuará llevando a cabo, principalmente, a través
de:
a) Transformación de secano en regadío y
acciones complementarias de tal transformación, como se prevén en el anejo
número dos de este Decreto.
Anexo numero 2
Las actuaciones de transformación de secano en
regadío, a que se refiere el artículo 4. a), serán las siguientes (se indican
solamente las referidas de Canal de Castilla y canales derivados):
1. Terminación de las obras que permitan
dominar las zonas denominadas.
a) Canal de Castilla-Frómista, margen derecha.
2. Conclusión de las obras complementarias y de
sistematización de suelos de las zonas anteriormente citadas y de las
siguientes:
- el Canal del Pisuerga.
- Canal de Castilla-Frómista, margen izquierda.
- Zona entre Serrón y Becerril.
- Acequia de la Retención.
- Canal de Macías Picavea.
- La denominada Osorno-Sur, de 2.720 hectáreas.
- La denominada polígono de Medina de Rioseco, de 725 hectáreas.
[14]
2.4 El Canal de Castilla y el sistema
“Carrión-Pisuerga”
El portal de la Confederación Hidrográfica del Duero recoge los componentes del sistema e indica que la superficie regada por el Canal de Castilla, en sus tres ramales, y de los canales derivados o vinculados ascienden a las 56.631 hectáreas. Se muestran dichos canales, aunque solamente se describen los que no fueron recogidos en el plan general de riegos comentados en otro apartado [15].
- Sistema Pisuerga (parten del ramal Norte):
- Canal de Osorno: deriva caudal del Canal de Castilla a través de una estación de bombeo situada en este término municipal. Año de puesta en servicio, 1959.
| Toma junto a la estación de bombeo, Osorno |
- Canal de Frómista: capta caudal a través de la toma situada en la margen derecha del Canal de Castilla e inmediatamente aguas arriba de las esclusas 17 a 20. Año de puesta en servicio, 1959.
- Canal del Pisuerga. Año de puesta en servicio, 1932
- Sistema Carrión (parten de los ramales Sur y Campos):
- Canal de Palencia. Año de puesta en servicio, 1926.
- Canal de La Retención. Año de puesta en servicio, 1932.
- Canal de la Nava Norte: parte de la margen izquierda del Ramal de Campos a la altura del Serrón (lugar del que parte también el Ramal del Sur, tal y como se ha indicado con anterioridad). Año de puesta en servicio, finales de los años 60.
- Canal de la Nava Sur: parte de la margen derecha del Ramal del Sur aguas abajo del grupo de esclusas 28-29. Tanto la Nava Norte como la Sur están situadas en el entorno de la Laguna de La Nava (también conocido como “Mar de Castilla”). Año de puesta en servicio, 1959.
- Canal de Macías Picavea: parte de la margen izquierda del Ramal de Campos (término municipal de Medina de Rioseco). Está situado en cola del Ramal de Campos y aguas arriba de la dársena de Medina de Rioseco (Valladolid). Año de puesta en servicio, 1959.
- Canal Cea-Carrión: a diferencia del resto de los canales mencionados entrega caudal (de 4 a 6m3/s) al Ramal de Campos en el término municipal de Fuentes de Nava (Palencia). El azud de toma de este canal está situado en el río Cea. Año de puesta en servicio, 1996.
Referencias
[1]
Real decreto de 11
de mayo de 1900. Gaceta de Madrid, 12 de mayo de 1900
[2]
Plan General de
Canales de Riego y Pantanos. Revista
de Obras Públicas (ROP), números 1388 -1390.
[3]
Real orden de 6
febrero de 1909. Gaceta de Madrid, 7 de febrero de 1909
[4]
Reales órdenes de
12 de noviembre de 1908. Gaceta de Madrid de 13 de mayo de 1908.
[5]
Ley de 7 de mayo
de 1909. Gaceta de Madrid de 8 de mayo de 1909
[6]
El Canal de
castilla, ROP, número 2037.
[7]
Moreno
Agustín, J. F.: Los embalses del Canal de
Castilla. ROP, números 2436 y 2437
[8]
Molinero, F: ««Significado geográfico del Canal de Castilla»,
en Canal de Castilla. Valladolid. Junta de Castilla y León. Consejería
de Cultura y Bienestar Social. Web de la
CHD
[9]
Juanes, C.: «Los riegos del Canal de Castilla» ROP, números
2447 y 2448.
[10]
Gráfico de
ingresos. [AHPV-CANAL00195_014].
[11]
Jiménez
Espuelas, M. (1960): «Memoria sobre el
proyecto de transformación…».
[ACHD-PR01071].
[12]
Informe del
ministro secretario del Movimiento.
Consejo Económico Sindical de Tierra de Campos, 1965.
[13]
Decreto septiembre
de 1965. BOE, 29 de septiembre de 1965
[14]
Decreto 2309/1972
de 18 de agosto. BOE, 9 de septiembre de 1972
[15]
Canales derivados,
Portal de la Confederación Hidrográfica del Duero.
[16]
Molinero, F. o. c.





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