El ingeniero Eduardo Fungairiño escribía
en 1925 que «en 12 de diciembre de 1919, en Valladolid, con la sola asistencia
del personal director de la Compañía del Canal y de la Jefatura del Estado, se
celebró de modo sumamente modesto (…) la entrega del Canal, terrenos, edificios
anejos, material flotante, enseres y herramientas a la Jefatura del Canal de
Castilla». En el mismo artículo el autor hacía un interesante resumen de la
situación en que se encontraban los artefactos instalados a orilla del Canal de
Castilla y las mejoras experimentadas en el quinquenio posterior a su reversión
al Estado. Fungairiño sostiene que en los últimos años algunas fábricas fueron
abandonadas; otras se transformaron, reparándose las edificaciones y mejorando
la maquinaria; y otras cambiaron la industria, para producir energía eléctrica
o para hacer esta compatible con la fabricación de harina. También se
reformaron saltos abandonados en los que se fueron instalando centrales
productoras de energía eléctrica destinadas a diversos usos, tales como
alumbrados, fábricas de mantas, industria de panadería, etc.
En cifras, Fungairiño cuantifica
que en la fecha de la reversión había 23 saltos sin aprovechar y 33
aprovechados: 3 molinos, 18 fábricas de harinas, 5 centrales para alumbrado y 7
fábricas mixtas. En 1925 los datos habían evolucionado de la siguiente forma:
15 saltos sin aprovechar y 41 aprovechados: 2 como molinos, 15 fábricas de
harinas, 14 centrales eléctricas y 10 mixtas [1].
Se describe seguidamente la
evolución de los distintos artefactos que se han mantenido en activo, en algún
tiempo o hasta el presente, en esta última etapa.
1 Ramal del Norte
· El martinete de la primera esclusa del ramal Norte (Barrio de San Vicente)
En la década de 1820 el martinete
se remodeló, según proyecto redactado por el ingeniero Eduardo Fungairiño, para
albergar una central de producción de energía eléctrica. El arrendamiento de la
central correspondió al Conde de Mansilla. Este empresario solicitó, el 13 de
junio de 1922, establecer una línea de conducción de energía eléctrica desde la
central generadora establecida en el Martinete a la fábrica de Santa Isabel en
Alar del Rey, presentando a este efecto el correspondiente proyecto [2]. En
1933 se concede licencia para variar la situación de los postes de esta línea
de alta tensión [3]. En
agosto de 1938 amplió la solicitud de que se le autorizara «la construcción de
una línea de transporte de energía eléctrica en alta tensión que enlace las
centrales eléctricas de “El Campo” sita en el término de Alar del Rey, y de “El
Martinete”, enclavada en la exclusa primera del canal de Castilla y término de
San Quirce, provincia de Burgos, y una derivación que partiendo de las
proximidades del Barrio de San Vicente, vaya a empalmar con la que suministra
fluido al pueblo de San Quirce» [4].
En el cuadro que ofrece Juan
Benito Arranz sobre el estado de los saltos y su explotación en el año de 1956
se comprueba que el salto de la esclusa 1.a sigue empleando la energía
que produce para el alumbrado [5].
· El molino de la cuarta esclusa del ramal Norte y la fábrica «Santa Ana» (Herrera de Pisuerga)
Tras producirse la reversión del
Canal al Estado, la Compañía vendió este molino en 1920 a la firma «Sobrinos de
Policarpo Zurita». Con fecha 15 de abril de 1926, le fue concedida a dicha
Sociedad por el Gobierno civil, autorización para establecer una central
eléctrica y líneas de transporte, para fuerza de una fábrica de harinas y
suministrar fluido para alumbrado de viviendas y edificios de Herrera de
Pisuerga. Por la urgencia que el caso requería solo se hizo la instalación
hasta la fábrica de harinas «Santa Ana», situada a unos 600 m del molino, cerca
de la estación del ferrocarril [6].
| fábrica de harinas «Santa Ana» |
El 11 de mayo de 1928, el
Gobierno Civil de la Provincia anuncia que D. José Corral, vecino de Herrera de
Pisuerga, ha solicitado establecer una línea que partiendo de la Central del solicitante,
situada en Herrera, termine en la establecida en la 4.a esclusa del
Canal de Castilla, denominada «Santa Ana», propiedad de los sobrinos de P.
Zurita, con objeto de establecer la necesaria comunicación entre ambas
centrales, bien para cederse recíprocamente la energía sobrante, bien para
prestarse mutuo auxilio, en caso de avería, corte de aguas en el Canal, o de
gran estiaje en el Pisuerga [7]. Paralelamente, el 26 de noviembre del mismo
año, D. Gerardo Salvador Zurita, vecino de Herrera, en representación de la
Sociedad Sobrinos de Policarpo Zurita, solicita la autorización para establecer
líneas de transporte con el objeto de suministrar fluido para alumbrado de
viviendas y edificios de Herrera de Pisuerga, no pidiendo la servidumbre forzosa
de paso de corriente eléctrica sobre fincas de propiedad particular, por contar
con el oportuno permiso de sus dueños [8].
En la actualidad, el molino ha
sido reconvertido en la casa rural «La Cuarta y El Canal» y mantiene la
actividad de Minicentral hidroeléctrica.
· Los restos del Batán de Antes y Cueros en la esclusa 7.a
En esta etapa la fábrica no tiene actividad. Sin embargo,
se realizaron dos campañas de excavación del
ámbito del batán, en 1986 y 1987, a cargo de Ma Francisca Represa y
Javier López Linaje [9]. Posteriormente, en el Congreso sobre conservación y
desarrollo de los recursos del Canal de Castilla, celebrado en Palencia en
septiembre de 1990, Represa, como directora de la excavación, formuló un
conjunto de propuestas de actuación para la conservación del batán de antes y
cueros [10]. Las
excavaciones llevadas a cabo tienen la importancia de haber puesto al
descubierto los restos de la transformación del primitivo batán de paños en un
batán de pieles proyectada por Juan de Homar en 1792 y que se hallaban ocultos bajo los escombros y la vegetación. Los restos más significativos son un caz
que circunvala la zona oriental de las instalaciones, la sala de noques y la
tahona de casca.
El
caz toma sus aguas del cuérnago que deriva del canal y, tras trazar esa especie
de circunvalación, entra en la tahona de casca. En el primer tramo, las aguas
corren a través de una galería subterránea de unos 13 metros de longitud;
seguidamente el caz discurre a cielo abierto y, de nuevo, entra en una galería
subterránea de 16,85 m que desemboca en el conjunto de cámaras sobre las que se
asienta la tahona. De estos restos solo se mencionan los noques en los inventarios
de 1828, 1831 y 1951.
Junto a la parte más oriental del caz, los investigadores localizaron tres fosas, dos pelambres y seis noques. Desde el caz, un canalillo atraviesa dos de las fosas. El elemento más importante descubierto en la excavación es el conjunto formado por una recamara, dos cámaras de presión y dos cámaras de rodezno que desaguan en el cuérnago principal a su salida de la fábrica. La antecámara actuaba como repartidora de agua a dos cámaras abovedadas situadas a un nivel inferior cuya función podía ser la de retener las aguas antes de que se les diera paso, a través de compuertas accionadas desde arriba, a las contiguas cámaras de rodezno, salvando un desnivel aproximado de 1,20 metros. En cada una de las bóvedas de estas cámaras hay abierto un hueco para el árbol de transmisión que movería una o dos piedras de molino. En el suelo de sillar que hay por encima de una de las cámaras hay un rebaje circular en torno al hueco del árbol de transmisión. Se estaría, pues, en presencia de la tahona de casca donde se molería la corteza para obtener el tanino necesario para el curtido de las pieles.
Se puede comprobar, con lo reseñado anteriormente, que todas las instalaciones fijas y tareas señaladas por Juan de Homar siguen estando presentes en el batán de la séptima esclusa: pelambres, noques, tinas, tahona para moler la corteza y cedazo para cernerla, así como las tareas típicas de pelar, descalar y zurrar. El proceso de transformación de las pieles en cueros se inicia con la tarea del remojo que se realizaba en las pilas o tinas; sigue el apelambrado o depilación realizado en los pelambres, pozos llenos de cal matada disuelta en agua en los que se sumergían las pieles, lo que permitía que el pelo se desprendiera fácilmente; se sucede el «descalado» o desencalado que tiene lugar en otros pozos, llenos de agua mezclada con excrementos de animales, en los se sumergía la piel para eliminar los restos de cal; continúa el curtido, proceso fundamental, consistente en introducir la piel en los noques llenos de una solución de casca, obtenida en la tahona donde se molía y cernía la corteza rica en tanino; termina el proceso con el «zurraje» que, en el caso del batán, se realizaba con los mazos movidos por la energía hidráulica en el edificio principal.
| Desagüe del caz en el cuérnago |
Ninguna
de las actuaciones propuestas de conservación del batán, tras los trabajos de
excavación, se ha llevado a cabo transcurridos casi 39 años. A estas alturas,
personalmente me conformaría con que se cercara la zona, se limpiara y se
organizara un pequeño itinerario que facilitara la contemplación de los
espacios excavados.
· El Molino de la esclusa 8.a
Las referencias que he localizado
sobre este molino tienen que ver con dos propuestas de arriendo. En primer
lugar, el delegado de los Servicios Hidráulicos del Duero comunica la instancia
de la sociedad anónima La Constancia, domiciliada en Santander,
solicitando concesión para la explotación del salto de la esclusa, en 1934 [11].
La segunda propuesta de arrendamiento la formuló Jubencio Ramos Martín, vecino
de Carrión de los Condes, en 1940 [12].
· La fábrica de la esclusa 9.a, Ventosa de Pisuerga
Una
vez realizada la reversión del Canal de Castilla al Estado, la Compañía puso a
la venta la fábrica, que pasó a ser propiedad perpetua de la sociedad «Hijos de
Luis García S. A.». Esta empresa
establece, en 1920, comunicaciones con al ingeniero encargado del Canal de Castilla,
sobre la obra para colocar una turbina en la fábrica situada en la esclusa número
9 [13].
En
el Boletín oficial de Palencia de 18 de julio de 1923 se publica la noticia de
que «se ha presentado en este Gobierno una instancia, acompañada del
correspondiente proyecto y suscripta por los Sres. Hijos de Luis García,
vecinos de Santander, solicitando establecer líneas de transporte de energía
eléctrica, que partiendo de la Exclusa núm. 9 del Canal de Castilla, donde
dichos señores tienen establecida la central para suministrar energía a su
fábrica de harina de Osorno, suministren fluido a los pueblos de Zarzosa e
Hinojal, de la provincia de Burgos».
Unos
años más tarde, concretamente en 1938, se acometió la ampliación del salto
según el proyecto del ingeniero Miguel García Ortega, con vistas a poder
instalar un grupo hidráulico compuesto de 2 turbinas acopladas a un solo eje
[14].
La
sociedad «Hijos de Luis García S. A.» seguía en activo en abril de 1963 como se
refleja en la relación de los propietarios afectados por las obras del Proyecto
de Transformación del Canal de Castilla [15].
La
dedicación de este edificio a la producción de energía eléctrica ha continuado
hasta el presente. El día 24 de febrero de 1992, el Ayuntamiento de Herrera de
Pisuerga publica un edicto con el siguiente texto: «Por don Roberto González
Portilla, en representación de la empresa General Plant Projects, S. L., con
CIF número B-39283858, con domicilio en Santander, Avda. Eduardo García, 3 y 5,
se ha solicitado licencia de actividad de Minicentral Hidroeléctrica, con
emplazamiento en Esclusa número 9 del Canal de Castilla, en término de Ventosa
de Pisuerga» [16].
El
10 de julio del mismo año, la Delegación Territorial de Palencia de la Junta de
Castilla y León anuncia que «se somete a información pública la solicitud de
autorización administrativa en concreto formulada por don Roberto González
Portilla en representación de Generad Plant Projects, Sociedad Limitada, para la
instalación destinada al servicio público: Central Hidroeléctrica situada junto
a la esclusa número 9, del Canal de Castilla, en el término municipal de
Herrera de Pisuerga, cuyos principales elementos son:
-Dos
turbinas de 123 CV para salto neto de 3,6 metros y 3.200 litros segundo de
caudal.
-Generador
asincrónico trifásico a 200 KW a 380/220 voltios.
-Transformador
trifásico de 200 KVA a 380/12,000-20.000 voltios.
-Línea
aérea trifásica a 12/20 KV de 1.600 metros longitud para interconexión con la
línea aérea de 12/20 KV de Electra de Viesgo, S. A. (Melgar-HinojaI), el
trazado de la línea transcurre desde la central hasta un punto próximo a
Zarzosa de Pisuerga, afectando a las provincias de Palencia y Burgos
(NIE-2.464).
El
día 29 de enero de 2001, el Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga publica el
siguiente edicto: «Por Central Hidroeléctrica San Lorenzo, Esclusa 9, C.B., se
solicita licencia municipal para el ejercicio de la actividad de
"Remodelación Central hidroeléctrica San Lorenzo, Esclusa número 9 del
Canal de Castilla", en la Esclusa 9 del Canal de Castilla, en Ventosa de
Pisuerga, de este municipio» [17]. En la actualidad se mantiene en explotación.
· El molino de la esclusa 10
Este artefacto, que llevaba vacante desde el 30 de junio de 1899, ardió totalmente en la noche del 9 de octubre de 1932. Allí quedaron deterioradas las cuatro piedras movidas por ruedas de paleta, así con los mecanismos necesarios para la limpia, el cribado y el cernido [18]. En 1934, el delegado de los Servicios Hidráulicos del Duero comunica la instancia de la sociedad anónima La Constancia, domiciliada en Santander, solicitando concesión para la explotación de este salto junto con el de la esclusa 8 [19].
· El molino de papel de las esclusas 11-12
El ingeniero Eduardo
Fungairiño elaboró el proyecto de reforma y adecuación del antiguo edificio
para poder obtener energía eléctrica, en noviembre de 1921.
La Sociedad «Sucesores de
D. Francisco Gil y Pablos» se hace cargo del arrendamiento del molino y, en
noviembre de 1922, Domingo Viejo y Prieto, como miembro de dicha Sociedad,
presentó en el Gobierno Civil de Palencia «una instancia, acompañada del
correspondiente proyecto, solicitando el tendido eléctrico entre las esclusas
11 y 12 del Canal de Castilla y Melgar de Fernamental, para dar luz a los
pueblos de Olmos de Pisuerga y San Llórente de la Vega, de la provincia de
Palencia y transportar fuerza a la fábrica “El Pilar”, de Melgar de Fernamental
[20]. Casi un año más tarde, el 22 de octubre de 1923, se presenta una nueva
instancia solicitando una variación de la línea de transporte de energía
eléctrica entre las esclusas 11 y 12 y Melgar de Fernamental [21]. En junio de
1928 el Gobierno Civil de Burgos autoriza a esta sociedad «instalar una línea
de transporte de energía eléctrica que, arrancando de Valtierra de Riopisuerga,
anejo de Melgar de Fernamental, de la ya establecida y alimentada por la
Central que los peticionarios explotan en el salto de las esclusas 11 y 12 del
Canal de Castilla, termine en el pueblo de Villasandino, pasando por el de
Padilla de Arriba, para utilizar la energía transportada en el alumbrado de los
dos últimos pueblos» [22]. A pesar de esta autorización, la línea no llegó a
ponerse en servicio por no reunir «las condiciones de seguridad que prescribe
el vigente Reglamento de Instalaciones eléctricas» ni llevar a cabo las
modificaciones requeridas a principios de 1931.
Según Fernando Castrillo,
a partir del 30 de noviembre de 1929, la Sociedad Anónima Eléctrica Melgarense
se hace con el contrato de arrendamiento del molino, que lo cede a la sociedad
Distribuidora Palentina de Electricidad S.A., tras su fusión con la misma [23].
Javier López Linaje
reproduce una imagen, tomada en febrero de 1984, del «estado de la “casa de
máquinas” del molino de papel de olmos de Pisuerga, después de la demolición
autorizada por la propia Confederación Hidrográfica del Duero» [24]. En la
misma publicación ofrece otra imagen, con fecha de septiembre de 1983, tomada
desde la sirga derecha y en la que se puede ver parte del puente de la esclusa,
el edificio de la cola, así como la fachada occidental del edificio principal.
Una tercera imagen deja entrever las prensas, «imprescindibles en el proceso de
fabricación del artesano papel “a la tina”».
·
El molino de la esclusa 13
La última modificación del
molino, según la investigación de Moisén Gutiérrez, corrió a cargo de Eduardo
Fungairiño, quien elaboró el proyecto para la transformarlo en una central
eléctrica. En el exterior, las principales modificaciones se llevaron a cabo en
la fachada norte al construir un canal artificial para la entrada de las aguas
a las turbinas. En el interior la distribución de la planta alta experimentó
cambios importantes. En la zona oeste se instaló la central eléctrica ocupando
más del 40% del espacio; en el centro se mantuvo, más reducida, la antigua sala
de piedras y, en la parte oriental, se construyó una vivienda completa para el
encargado de la central. Como central eléctrica se sucedieron en su
arrendamiento José Luis Aymar, propietario de la fábrica de harinas «El Pilar»
de Melgar de Fernamental, la Eléctrica Melgarense y la Sociedad Distribuidora
Palentina de Electricidad [25].
En 1930, se realizaron estudios y planos para la construcción de una rejilla de entrada al molino de la esclusa [26].
La Compañía del Canal lo vendió
en 1920 a Apolinar del Río Ramos, vecino de Melgar de Fernamental, quien
procedió a la reconstrucción del edificio para dedicarlo a producir energía
eléctrica y a fabricar harinas. En 1924, este titular solicita al ingeniero
jefe copia de cierta documentación relativa a la exención del canon de las
fábricas propiedad de la antigua Compañía del Canal [27].
La sociedad Eléctrica Melgarensis S. A. se hará con la titularidad del
molino en 1929 que pone en arriendo [28].
Casi 20 años más tarde, en concreto
en marzo de 1949, «Doña María Cristina Revuelta, vecina de Villadiego solicita
autorización para montar una central en el salto de su propiedad existente en
la esclusa número 14 del Canal de Castilla, y tender una línea de transporte
desde dicha central hasta Villadiego, con destino a una fábrica de harinas de
la peticionaria». En enero de 1952 se autoriza a Doña María Cristina Revuelta a
poner en ejecución los términos de su solicitud [29].
En la actualidad se mantiene en explotación.
· El molino de la esclusa 15
Tras la reversión del canal al
Estado se llevó a cabo la conversión de este artefacto en una central
eléctrica, según el proyecto realizado por Eduardo Fungairiño en noviembre de
1922. Los arrendatarios en este momento son Hijos de Martín Vázquez
El diario «El Día de Palencia»,
del 22 de noviembre de 1930, refiere un hecho luctuoso ocurrido en este salto
«donde existe una fábrica de fluido eléctrico y molino harinero». No entro en
detalles para no herir sensibilidades.
En 1932 la central estaba
arrendada por la Eléctrica Melgarense para la producción de energía eléctrica y
la fabricación de harinas y el 29 de diciembre de ese año se efectuó el
traspaso del arriendo a la Sociedad Distribuidora Palentina de Electricidad. No
obstante, el 12 de marzo de 1934 ésta fue autorizada a retirar la instalación y
línea eléctrica de dicho salto [30].
· Los artefactos de las 4 esclusas unidas de Frómista
En 1919 la sociedad Hijos de Valentín Calderón tomó a su cargo los establecimientos harineros de Frómista y en 1920 adquirió los edificios y el aprovechamiento de los cuatro saltos unidos, que, en 1932, serían destinados a obtener energía y a la fabricación de harinas [31].
Una idea de la apariencia del conjunto industrial de en torno a las esclusas de Frómista puede adquirirse con la sigiente imagen.
Fuente desconocida
En 1939 aparece como titular Luis
Calderón. El batán fue reconstruido en torno al año 2000 para el servicio de la
minicentral eléctrica moderna. En la actualidad se mantiene en explotación [32].
El ingeniero de la jefatura del Canal de Castilla,
Eduardo Fungairiño, remite un oficio a Luis Calderón sobre el precio por el
arrendamiento de la esclusa 21 en Frómista, a petición de Eléctrica de las
Villas, en 1920 [33]
En el Boletín Oficial de Palencia, del día 20 de
abril de 1928, la Confederación Sindical Hidrográfica del Duero anuncia la
subasta de obras de derribo de la fábrica de la esclusa 21 y un almacén
contiguo. El adjudicatario tendrá obligación de dejar únicamente en pie los
muros de sillería que componen la planta baja de la fábrica y el zócalo de
sillería del edificio contiguo. Respetará, y dejará en el buen estado en que se
encuentran, los pisos que cubren las cámaras de turbinas, desagües, las
compuertas, piedras de molino y demás artefactos de molinería existentes en la
fábrica. El disfrute de su posterior aprovechamiento se hallará sujeto a lo
dispuesto en el Reglamento para explotación de la energía, inmuebles y
productos secundarios del canal.
El día 1 de febrero de 1950 se anuncia concurso para
la concesión del aprovechamiento del salto de la esclusa 21 del Canal de
Castilla [34]. La concesión tuvo efecto pues Benito Arranz sostiene que en 1956
la energía producida por este salto se empleaba en alumbrado y fuerza [35]. El
dato se confirma en la Memoria de la transformación del
Canal de Castilla redactada por el ingeniero Jiménez Espuelas en diciembre de
1960. Según este ingeniero el salto propiedad del Estado estaba arrendado,
aunque llevaba sin usarse más de un año. En la actualidad solo quedan restos de
la cimentación de la fábrica y de la casa del esclusero, contigua a la fábrica
[36].
· El conjunto de Calahorra de Ribas
Tras la reversión del Canal al Estado, el primer
molino se transformó en almacén, el segundo se derribó y el antiguo batán se
reconvirtió en una central eléctrica, según el proyecto elaborado por Eduardo
Fungairiño, con fecha de 6 de abril de 1921. Hubo que proceder a la reforma del
edificio para su adaptación a los sistemas de turbinas y a la maquinaria
necesaria. También se hizo necesario acondicionar el desagüe y ampliar el
depósito a la entrada de la embocadura de la tubería. [37].
Lo que queda del primer molino es su estructura
exterior de planta rectangular con tres alturas sobre sótano. El cerramiento se
realizó con tapial, ladrillo en las esquinas y sillería de piedra en el zócalo.
Su estado es ruinoso.
Del antiguo batán, transformado en central
hidroeléctrica, permanece también su estructura de planta rectangular, con
planta baja y dos más en altura. El material de construcción utilizado es la
sillería de piedra en la planta baja y el ladrillo en las plantas superiores. El
primer arrendamiento recayó en la sociedad «Unión industrial Palentina». Tras
haber montado la central eléctrica en Calahorra, en mayo de 1922, Manuel
Martínez de Azcoitia, en representación de la citada sociedad, presenta ante el
Gobierno Civil de Palencia una instancia acompañada del correspondiente
proyecto solicitando autorización para establecer una línea de transporte de
energía eléctrica desde la central generadora denominada «Calahorra» del Canal
de Castilla hasta la ciudad de Palencia para el suministro de alumbrado y
fuerza motriz de la misma [36]. En enero de 1926, la misma sociedad solicitó
autorización para establecer otra central en el «Molino de Sopeña», en el
término de Ribas de Campos, y dos líneas de transporte de energía, una a baja
tensión para el alumbrado del pueblo de Ribas y otra de alta, que ha de
empalmar con la de Calahorra a Palencia [39]. Siguen las solicitudes de
establecimiento o modificación de líneas de transporte de energía eléctrica por
parte de «Unión industrial Palentina» hasta que, en 1949, cede sus derechos y
obligaciones a la empresa «Electra Popular Vallisoletana» [40]. Esta última
sociedad traspasó el arrendamiento de la central de Calahorra a «Electrolisis
del Cobre S.A., que a finales de 1949 fue autorizada a «construir una línea de
transporte de energía eléctrica a 13.200 voltios, desde la central
hidroeléctrica de Calahorra de Campos a la fábrica de cobre electrolítico que
explota dicha Sociedad en esta Capital, carretera de Grijota, número 2» [41].
La respuesta que hace el Gobierno, el 21 de febrero
de 2020, a una pregunta parlamentaria ofrece un resumen de los últimos sucesos
ocurridos en el antiguo batán de Calahorra de Ribas de Campos: «… La central
hidroeléctrica generaba electricidad para la empresa Electrólisis del Cobre de
Palencia, y dejó de funcionar en el año 1989. La empresa adjudicataria dejó abandonadas
las instalaciones y se produjeron robos de maquinaria que denunció el personal
de la CHD. No obstante, su desaparición no supuso una pérdida patrimonial ni económica
de los bienes del estado, al ser la maquinaria propiedad de la empresa…». La
respuesta también recuerda el nivel de protección del inmueble previsto en el Plan
Regional del Canal de Castilla: «Este nivel de protección II supone una
protección estructural por la cual no se autoriza el derribo de la edificación,
autorizándose obras de conservación, restauración, consolidación y
rehabilitación debiendo mantener sus fachadas y formación de cubierta, así como
sus elementos estructurales, tales como estructura, forjados, patios y comunicaciones
verticales» [42].
Referencias
[1] Fungairiño, E. (1925): «El Canal de
Castilla». Revista de Obras Públicas (ROP), números 2434 y 2435.
[2] Boletín Oficial de la Provincia de
Burgos, 19/06/1822.
[3] AHPV
[0165/09]
[4] BOPB,
1/11/1838
[5] BENITO ARRANZ, J. (2001):
El Canal de Castilla (memoria
descriptiva). Valladolid. Editorial
Maxtor Librería.
[6] BOPP, 30/11/1928.
[7] BOPP, 11/05/1928.
[8] BOPP, 30/11/1928
[10] Represa, M.F. (1990): «Propuesta de conservación del batán de antes y cueros del Canal de Castilla», en Actas del Congreso sobre la conservación y desarrollo de los recursos del Canal de Castilla, págs.249-261. Palencia, 1990.
[11] AHPV [0213/29]
[12] AHPV
[0165/15]
[13] AHPV
[0196/23]
[14] Moisén Gutiérrez,
J.L. (2013): «Patrimonio artístico y paisaje en torno al Canal de Castilla
(ramal Norte, 1750-1936». Tesis doctoral.
[15] BOPP,
15/04/1963
[16] BOPP,
24/02/1992
[17] BOPP, 10/07/1992
[18] AHPV
[0125/48]
[19] AHPV
[0213/29]
[20] BOPP,
01/12/1922
[21] BOPP,
20/10/1923
[22] BOPB,
11/06/1928
[23] Castrillo
Fernández, o. c.
[24] López Linage, J. (1983): «Canal de
Castilla. El recuerdo de un sueño ilustrado», en Apuntes Palentinos, Rutas y
Paisajes. Palencia. Obra Cultural Caja de Ahorros y Monte de Piedad de
Palencia. Tomo IV, Fascículo nº 8, pp. 7 y 8.
[25] Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.
[26] AHPV [0185/09]
[27] AHPV [0134/36].
[28] BOPP, 07/06/1929
[29] BOPP,
16/03/1949 y 21/01/1952
[30] Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.
[31] Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.
[32] Centrales hidroeléctricas, portal de la
Confederación hidrográfica del Duero (CHD).
[33] AHPV [0200/22].
[34] BOPP, 01/02/1950.
[35] BENITO ARRANZ, J. (2001), o. c.
[36] ACHD.C/01071/1
[37] Moisén
Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.
[38] BOPP, 15/05/1922.
[39] BOPP, 10/03/1926.
[40] BOPP, 09/11/1949.
[41] BOPP, 05/12/1949.
[42] Respuesta del Gobierno a la pregunta
escrita 184/2636, de 08/01/2020. Congreso de los Diputados. Madrid, 21 de
febrero de 2020.
1.4.2 Ramal del Sur
La
Sociedad Electra Popular Vallisoletana presenta, a finales de 1933, una
instancia acompañada del correspondiente proyecto, en la que solicita la
correspondiente autorización para la construcción de una línea de transporte de
energía eléctrica desde la central eléctrica denominada «El Serrón» sobre el
Canal de Castilla, en término municipal de Griiota, a la central que dicha
Sociedad posee en Palencia [1]. No se indica en qué salto está ubicada dicha
central.
Al
menos desde 1956 aparece una fábrica con la denominación de «El Serrón» [2]. En
abril de 1975, al frente de dicha fábrica figura la sociedad Botín y Suárez,
S.A. que solicita a la Delegación Provincial del Ministerio de Industria la
instalación de una línea de alta tensión a 13,2 KV y un centro de transformación
de 315 KVAS para el abastecimiento de energía eléctrica a la fábrica de harinas
El Serrón, en el término municipal de Grijota [3]. En el mes de junio del mismo
año se autoriza la ejecución del proyecto.
Desde
1988 el Boletín Oficial de la Provincia de Palencia ofrece noticias de las
dificultades financieras que aquejaban a la empresa de la fábrica de El Serrón.
Se suceden las denuncias por impago de las deudas hasta que termina
declarándose en suspensión de pagos en diciembre de 1991 [4] y, en
consecuencia, sus propiedades fueron embargadas y subastadas al año siguiente.
Como responsables de la sociedad aparecen los nombres de Rafael Botín de Hoyos
y las hermanas Victoria y María José. La explotación estaba formada por seis
fincas, según la escritura de hipoteca: un almacén, una fábrica de harinas en
el primer salto, tres fábricas de harinas en estado ruinoso y sin funcionar, y
un solar correspondiente a la antigua fábrica de cerámica sobre el quinto
salto.
· Las «eras» de Grijota
También
en el punto de «las eras» de Grijota, las fábricas de harinas pasaron a ser
utilizadas como fábricas de luz. Así, la sociedad «Hijos de A. Fernández S.A.» obtuvo
el 10 de abril de 1922 la concesión para instalar una central eléctrica en uno de
los saltos de este enclave [5].
La
delegación de los Servicios Hidráulicos del Duero en 1933
autoriza a Electra Popular Vallisoletana a colocar en terrenos del Canal de
Castilla una línea eléctrica provisional a 5000 voltios desde la central
eléctrica arrendada por Hijos de A. Fernández en las esclusas 28 y 29 en
Grijota hasta la central que proyecta establecer en las esclusas 25, 26 y 27
del Serrón [6].
José
María Arangüena Fernández, director gerente de «La Soledad», Hijos de A.
Fernández, S.A., en nombre y representación de la citada empresa, presentó el 6
de noviembre de 1947, en la Jefatura de Obras Públicas de Palencia, una
instancia acompañada del correspondiente proyecto en la que se solicita
autorización para la construcción de una línea de transporte de energía
eléctrica, a 15.000 voltios, desde la subestación de «El Serrón», de Electra
Popular Vallisoletana, a Villarramiel, pasando por la central de San
Antonio, sita en Grijota, propiedad de
la empresa peticionaria, con destino al suministro de alumbrado y fuerza motriz
[7]. En el boletín de 23 de julio de
1848 se anuncia la autorización de la instalación de la línea eléctrica
solicitada.
En
la memoria del proyecto que acompaña la solicitud de autorización, por parte de
Hijos de A. Fernández, S.A, para establecer una línea de transporte de
energía eléctrica, en mayo de 1951, se informa que dicha sociedad dispone de
energía de un salto enclavado en el pueblo de Grijota sobre el Canal de
Castilla, esclusas 28 y 29, con concesión otorgada el 10 de abril de 1922 [8].
Una
nueva noticia referente a los artefactos en los saltos Grijota se produce en
mayo de 1970, cuando tiene lugar la solicitud de la empresa «León industrial
S.A.» para la ampliación y mejora del suministro de energía eléctrica con una
línea aérea a 13.200 voltios y un centro de transformación a 50 KVA, en las
Heras [9].
Con
posterioridad, se buscaron otras fórmulas para dar un nuevo uso al antiguo
conjunto fabril. Por ejemplo, el Ayuntamiento preparó en 2017 un proyecto para
la rehabilitación de la antigua fábrica de harinas, con el objetivo de que se
convirtiera en referente Cultural y Social para Grijota y para la provincia de
Palencia. Se pretendía también que, mediante la reinstalación de una turbina
que aprovechara el flujo del agua, el edificio no precisara el uso de otras
fuentes de energía para su funcionamiento. Estos proyectos y otros posteriores
no llegaron a realizarse y los edificios se deterioran progresivamente.
· Fábrica de harinas “La treinta”
Noticias
sobre la fábrica «La Treinta» aparecen en varios números del Boletín oficial de
Palencia, así como en distintos diarios de la ciudad. Entre dichas noticias
destaco las siguientes. El 13 de agosto de 1931 se produjo un incendio que
ocasionó graves daños a la fábrica, en ese tiempo propiedad de Adolfo Sáenz de
Mora [10]. Aparece en la relación de propietarios de saltos de agua con destino
a la producción de energía eléctrica durante el ejercicio de 1938 [11]. Años
más tarde, en concreto en 1943, figura como nuevo propietario de la fábrica
«Robles hermanos S.A.» [12]. En 1953 la empresa solicita autorización para la
instalación de una antelimpia y una mezcladora [13]. Diez años más tarde, Isaac
Serrano García, como nuevo propietario, solicita y recibe la autorización para
la instalación de una línea de alta tensión de 13.2 Kv y un centro de
transformación de energía eléctrica de 100 KVA para el suministro de la propia
fábrica de harinas [14].
En
escritura pública autorizada por notario y otorgada el 30 de enero de 2009 se
procedió por HASENOSA (Harinas y Sémolas del Noroeste S.A.) a la fusión por
absorción de la mercantil «La Treinta S.A.». En octubre de 2015 se formalizó la
venta de la unidad productiva independiente «Fábrica de harina» de la empresa «Harinas
y Sémolas del Noroeste S.A.» a la empresa «Álvaro Sánchez Maldonado» cuyo
cambio de titularidad se hizo el primer día de noviembre del mismo año. La
fábrica sigue en activo [15].
· El antiguo molino de papel de las esclusas de Viñalta
La fusión de las sociedades Eléctrica
Palentina y Electra Popular Vallisoletana representó un nuevo
impulso para la central eléctrica de Viñalta. Desde entonces se sucedieron las
autorizaciones del tendido de líneas que tenían su origen en dicha central o en
sus redes principales.
La delegación de los Servicios
hidráulicos del Duero autorizó en 1934 a Fulgencio García Santos, vecino de
Palencia, a colocar en terrenos del Canal de Castilla dos postes de apoyo de
una línea eléctrica desde la central de Viñalta a una finca de su propiedad,
denominada "Pavos Reales" y situada a 1600 metros de las esclusas 31
y 32, margen derecha. [16]. El 6 de marzo de 1943
recibe «la Cooperativa Harinera de Campos Los Ángeles la autorización
para establecer una línea de transporte de energía eléctrica, en alta tensión,
desde la de Viñalta a Villarramiel, a la fábrica de la Harinera de Campos
“Los Ángeles”, con destino al suministro de fluido a la fábrica aludida
[17].
En sentido contrario, en junio de 1963 Electra Popular Vallisoletana recibe «la concesión de la línea aérea de alta tensión entre la nueva subestación que construirá al final de la línea de circunvalación (zona N), atravesando dos subastaciones más, hasta terminar en la estación de Viñalta, después de haber efectuado un recorrido de 5,792 kms., con 9 alineaciones diferentes, hasta cerrar el anillo de la ciudad de Palencia» [18]. En junio de 1980, Electra Popular Vallisoletana S.A. sigue figurando como propietaria de la central de Viñalta.
| Parte norte del molino |
El 3 de noviembre de 1992 se autoriza a José Luis Álvaro Delgado, la instalación eléctrica, cuyas principales características son las siguientes: central hidroeléctrica con potencia de 100 KV A, a 380 voltios, a instalar en Pago Viñalta, Canal de Castilla, Palencia. [19] En la actualidad la central se mantiene en explotación [20].
· La fábrica de la esclusa 33 en Villamuriel de Cerrato
Julio García, dueño de la fábrica
de harinas anuncio su venta o arrendamiento de la fábrica en diciembre de 1935.
En ese momento está dotada de un sistema moderno capaz de triturar 10.000
kilogramos de trigo en 24 horas [21].
A partir de 1940 la fábrica de
harinas de Villamuriel ha estado vinculada, de una forma u otra, a la misma
empresa hasta su cierre, con denominaciones distintas. Su fundador fue Moisés
Gómez Martínez. En un principio aparece con el nombre de Molturadora Palentina
Coruñesa S.A. hasta su disolución en los años cincuenta [22]. Entonces se hace
cargo de la fábrica la sociedad «La Palentina S.A.» en la que participa Moisés
Gómez y su familia [23]. En 1983 forma parte de las empresas palentinas que
reciben el galardón «Master de popularidad» [24]. A principios de ese mismo
año, la sociedad presenta ante el Ministerio de Economía y Hacienda la
autorización para realizar una operación de escisión mediante la aportación a
una sociedad a constituir que se denominará «Harinas Villamuriel, S.A.», de una
parte de su patrimonio afecto a la fabricación de harinas [25]. El ministerio
autoriza la operación (Orden de 28 de febrero de 1993).
Su cierre definitivo se producirá a finales del siglo pasado. Según los planes de ordenamiento solo se conservará la parte más antigua de la fábrica (2002).
· Central de Soto Albúrez
La sociedad «Electra Popular Vallisoletana» presentó en 1918 una
solicitud para instalar una línea eléctrica de alta tensión entre la central
eléctrica de Soto Albúrez y la estación de Venta de Baños [26].
El día 30 de septiembre de 1920 se presentó en el Gobierno civil de Palencia una instancia acompañada del correspondiente proyecto, suscrita por D. Tomás Rodríguez, solicitando la correspondiente autorización para construir una línea de transporte de energía eléctrica de alta tensión, que partiendo de la línea de Soto Albúrez a Palencia, propiedad de la «Electra Popular Vallisoletana», en el término de Villamuriel, suministre energía a los pueblos de Paredes da Monte, Santa Cecilia del Alcor, Ampudia y Valoria del Alcor, de esta provincia, y al de Villalba de los Alcores de la provincia de Valladolid [27]. Solicitudes semejantes a la anterior tienen lugar en los años siguientes, al menos hasta 1956.
En un momento dado la Electra se convirtió en filial de
Iberduero S.A. El delegado de Hacienda de la provincia de Palencia notifica, el
día 24 de julio de 1980, que la Sociedad Hidroeléctrica Ibérica (Iberduero,
S. A.) presenta documentación en la que figuran las siguientes centrales
que explota: de Compuerto, de Once Paradas, de Soto Albúrez y de Viñalta [28].
No obstante, en lo que se refiere a la central de Soto Albúrez, en El Diario
Palentino, de 26 de marzo de 1981 se informa que la central llevaba cerrada
ocho años.
El 16 de julio de 1987, la Delegación Territorial de la Consejería de Fomento, de la Junta de Castilla y León de Palencia autoriza «a Iberduero S. A.», la instalación eléctrica, cuyas principales características son las siguientes: Sustitución de maquinaria y modernización del equipo electromecánico de la central hidroeléctrica de Soto Albúrez, en el Canal de Castilla, término municipal de Villamuriel de Cerrato, instalando una turbina para caudal máximo de cinco metros cúbicos segundo, salto neto de 10,84 metros correspondiente a salto bruto de 12,12 metros y que debe funcionar con caudales variables entre 2 y 5 metros cúbicos segundo; generador trifásico con potencia nominal de 500 KV A, a 380 voltios y transformador a voltios de 600 KVA, con sus equipos de maniobra, medida y protección» [29]. En la actualidad sigue en activo la minicentral con la denominación «Soto Albúrez», cuyo titular es «Iberdrola Generación S.A.», con autorización hasta el 31 de diciembre de 2060 [30].
· La fábrica “La Estrella de Castilla” en la esclusa 37
En enero de 1930 Abilio Calderón
Gamir compra la fábrica, con el nombre de «La Estrella de Castilla» [31]. Desde el 16 de agosto de 1929 hasta el 15 de
noviembre de 1932 se suceden los anuncios de este tipo: «Compra de trigo en la
fábrica “La Estrella de Castilla”, antes “La 37”, situada en Dueñas…» [32]. Sin
embargo, a partir de esa fecha y hasta febrero de 1955 dejan de salir anuncios
referidos a esta fábrica. En ese mismo año sale la noticia en prensa de que en
la misma se ha producido el robo de su caja fuerte [33].
Los problemas financieros de la familia Calderón-Manrique condujeron a que se abrieran procedimientos judiciales, en 1980 sobre la efectividad de un crédito hipotecario, que llevará aparejada la subasta pública de la fábrica y otros bienes. La fábrica en ese año se describe así: «…fábrica, con maquinaria para elaboración de harinas por el sistema austro-húngaro, con locales contiguos destinados a almacén y vivienda de obreros, estando todo construido sobre un terreno de 38 áreas y 23 centiáreas…» [34]. El remate de la subasta tuvo lugar al año siguiente [35].
Curiosamente, tres años más tarde
«la Dirección General de Bellas Artes acuerda incoar expediente para declarar
monumento histórico-artístico a la vieja fábrica de harinas “La Estrella de
Castilla”, cuyas instalaciones se encuentran en Dueñas» [36].
· La fábrica de la esclusa 38
La fábrica consta de tres
módulos. Aunque hoy presentan casi la misma altura, el módulo central tenía un
diseño semejante al de la fachada meridional de la fábrica de la 37, pero con
una planta menos, según la imagen ofrecida por Javier López Linage [37]. El
cerramiento es de ladrillo sobre zócalo de piedra. En el primer módulo funcionaba
una pequeña central eléctrica, con una potencia de 75 KW, cuyo titular era
Galán Mesonero, S.L. En la actualidad esta central, aunque conserva la
concesión, lleva sin explotación varios años [38].
· La fábrica de la esclusa 40
El día 24 de enero de 1921, Virgilio García Antón y César Illera
dirigen una comunicación al ingeniero Eduardo Fungairiño sobre la extracción de
materiales para una fábrica junto a la esclusa 40 del Canal de castilla en
Corcos del Valle [39]. La titularidad de la fábrica
queda rubricada en la parte alta del edificio central que se conserva,
donde se lee la siguiente leyenda: «CÉSAR YLLERA- FÁBRICA DE HARINAS – SISTEMA
DAVERIO». En El Día de Palencia del 27 de julio de 1928 se publica una
noticia que, indirectamente, resulta muy interesante para clarificar el asunto
de la fábrica denominada “Las Luisas”: «en Corcos-Aguilarejo arden muchas
hectáreas de trigo (…) casi enfrente de la fábrica denominada “las Luisas” de
Don César Illera». En los alzados de
esta fábrica reproducidos en el libro de Miguel Ángel Carrera
de la Red se ilustra esta asociación de Carlos Illera, alzado posterior, y
«Las Luisas», alzado principal [40]. La titularidad de Carlos Illera sobre la
fábrica de la esclusa 40 permanece, al menos, hasta 1963 [41]. Por su parte, la
mención a la fábrica «Las Luisas» aparece en distintas publicaciones [42] y en
distintos momentos entre 1928 y 1999, fecha en la que se ofrece la noticia de
su destrucción debido a un incendio iniciado sobre las 19:30 del 13 de enero
[43].
· La fábrica de la esclusa 41
Juan Benito Arranz, en su obra
sobre el Canal de Castilla, señala que en el año de 1956 el molino de la
esclusa 41 se orientaba a la elaboración de piensos [44]. Una vez rehabilitado,
el edificio presenta planta rectangular y cuenta con dos módulos de una y dos
plantas respectivamente. La salida de la derivación se realiza a través de un
arco escarzano. Los materiales de construcción combinan sillares y mampostería
de piedra con el ladrillo.
· La fábrica de la esclusa 42
El archivo de la CHD conserva un
esquema de las conexiones de la central eléctrica instalada en esta esclusa, en
1931 [45]. En 1932 se concluyeron las
obras de reparación de la fábrica y de la habilitación de la vivienda de la
misma que se habían llevado a cabo [46]. Juan Benito Arranz, en su obra sobre
el Canal de Castilla, señala que en el año de 1956 el molino de la esclusa 42
seguía orientado a la producción de energía eléctrica [47].
La fábrica llegó a tener 5
plantas además del sótano. El edificio actual presenta una planta rectangular
con dos pisos en altura más bajo cubierta. El cerramiento se realiza con
sillares de piedra caliza y mampostería en la planta baja y con ladrillo en la
planta primera.
El edificio alberga hoy el centro de Gestión y Control de Recursos Hidráulicos de la Confederación Hidrográfica del Duero. Precisamente, en un artículo de El Diario Palentino del 22 de agosto de 1994 se informa sobre este asunto, al tiempo que se aportan algunos datos históricos sobre el uso del edificio de la fábrica: «La vieja "fábrica de luz" de la esclusa 42 del Canal de Castilla, ubicada en las proximidades de Valladolid, se ha convertido 40 años después de cerrar sus puertas en el Centro de Control de Recursos Hídricos de la Confederación Hidrográfica del Duero. (…) El centro comenzó a funcionar en mayo de 1994, dos años y medio después del inicio de las obras de rehabilitación del edificio que lo alberga. (…) La sede del centro de control es una fábrica rehabilitada con más de un siglo de historia. En la guerra de la Independencia fue utilizada como cuartel, y en la guerra Civil un destacamento la convirtió en su base. En la década de los 50 dejó de ser utilizada para producir energía eléctrica, y años después un incendio destruyó el edificio casi por completo. Lo poco que quedó en pie se convirtió en un vertedero» [48].
· La fábrica de harinas del primer salto del derrame
Tras la reversión del Canal de
Castilla al Estado, la actividad de La Palentina fue declinando
progresivamente en las dos décadas siguientes. La fábrica fue vendida en 1940
por la Compañía del Canal a la sociedad «Riquelme y Robles», por 225.000 pts.
El deterioro de su maquinaria obligó a la nueva empresa propietaria a renovarla
casi por completo. Sin embargo, en 1845, sus propietarios desmontaron toda su
maquinaria y vendieron los edificios a la empresa «Textil Castilla, S.A.», que
ya poseía los locales de la antigua fundición. De este modo, La Palentina
dejó de existir [49].
· La fábrica del Zaratán en el segundo salto
La fábrica de harinas La Providencia, que estaba arrendada a la
sociedad «E. Illera y Hermano», según consta en la Guía-Anuario de
Valladolid y su provincia [50], en 1923 la Compañía del Canal se la vendió
a Vidal Pérez Collantes, quien la explotó hasta 1945 bajo la nueva denominación
de La 44. El nuevo propietario, Manuel González Aquiso, también lo era
de la fábrica de tejidos «La Milagrosa», ubicada en el número 10 del paseo del
Muelle [51]. Se mantuvieron los tres departamentos descritos en el inventario
de 1919, pero se remozó el equipamiento de la fábrica con la adopción del
sistema austro-húngaro de limpia y molturación del trigo y del cernido de las
harinas.
En agosto de 1946 la Comisión de Obras y Urbanización concedió la
licencia a González Aquiso para la construcción de una escalera exterior de
bajada a la fábrica «La 44» en la carretera de Gijón; y en febrero de 1953
obtuvo autorización para la acometida de agua en una vivienda de la fábrica
[52]. Poco después, Aquiso transformó a La 44 en una central
hidroeléctrica, al tiempo que conservaba su actividad molturadora. Años más tarde
aportó su propiedad a la sociedad «Agustín Muñoz e Hijos, S.A.», mientras él se
centraba en proyectos inmobiliarios como la construcción del bloque «La
Mercedes» en el Paseo de Zorrilla [53].
En el periódico Libertad, del 4 de febrero de 1959, aparece la
referencia a un donativo entregado para la campaña de Navidad por parte de
Andrés Muñoz S.A. de la fábrica «La 44». El funcionamiento de la fábrica se
mantuvo hasta mediados de los años setenta en que fue cerrada. Según Carrera de
la Red los hermanos Muñoz Bernal, Agustín y Andrés, llevaron la maquinaria a la
fábrica de Íscar [54]. Es verosímil lo del traslado de la maquinaria a la
fábrica de harinas que la sociedad «Agustín Muñoz e Hijos, S.A.» tenía en
Íscar, no así lo que se refiere al parentesco, pues Andrés no era hermano si no
hijo de Agustín Muñoz Sobrino. Por otra parte, este último ya había fallecido
el 10 de mayo de 1963 [55].
· La fábrica del tercer salto, «La Perla».
Antíoco Ubierna aparece como titular de la fábrica «La Perla» en 1922, según
la Guía-anuario de Valladolid y su Provincia y lo sigue siendo en 1927,
conforme a lo indicado por la misma publicación. Le sucede en la titularidad de
la fábrica su yerno Emilio Calvo Rodríguez [56], quien ya había representado,
por poder, a Antíoco Ubierna en el acto de constitución de la «Asociación de
fabricantes de harinas de Castilla», que tuvo lugar en 1908 [57]. A partir de
1940, la nueva propietaria de «La Perla» será la sociedad «Achirica y Compañía»
F, Represa y J. Helguera visitaron La Perla en 1989 cuando aún estaba en funcionamiento y pudieron comprobar in situ sus instalaciones y equipamiento. La configuración del edificio se mantenía tal cual quedó tras su restauración realizada después del incendio de 1912 y su dotación mecánica, según los autores citados se distribuía de la siguiente manera: El cuerpo de fábrica albergaba en sus dos plantas subterráneas una turbina y el árbol principal de transmisión. En el primer piso se ubicaban tres máquinas deschinadoras, ocho molinos trituradores y una dinamo de 125 voltios, para el alumbrado del establecimiento. Por último, en los dos pisos superiores, se alojaban los mecanismos de aspiración, dos cepilladoras de salvados, tres tolvas, ocho plansichters, y tres sasores, además de otras máquinas de menor entidad. En 1988 la propiedad de la empresa se mantenía en la familia Achiruca pero transformada en sociedad anónima con la denominación «Harinera La Perla S.A.» [58].
La harinera La Perla cierra en 2006 y se abre de nuevo, en 2009,
transformada en el hotel Marqués de la Ensenada, con categoría de cinco
estrellas, que se mantiene activo hasta el 2 enero de 2017, cuando su
propietario lo cierra y mal vende el mobiliario. La Seguridad Social le embarga
por sus deudas. El 18 de abril de 2023 la policía nacional desalojó, con apoyo
de los Bomberos, a los okupas del antiguo hotel de cinco estrellas «Marqués de
la Ensenada de Valladolid» que, desde el 30 de julio de 2018, funcionaba como
centro social «La Molinera» [59].
El periódico Valladolid Plural de 25 de marzo de 2025 informa
que parece que existe un nuevo acuerdo del actual propietario del edificio, el
zamorano Rodrigo Cobreros, con la conocida cadena hotelera Soho, para recuperar
el esplendor de este emblemático edificio vallisoletano y reconvertirlo en un
hotel de lujo. Según el reportero, la reapertura del antiguo Marqués de la
Ensenada está bastante avanzada ya que tanto el actual propietario como la
firma de hoteles, con sede en Málaga, trabajan ya en el desescombro del interior
y están a la espera del visto bueno municipal para rehabilitar el negocio
cerrado. A este respecto, el edil Ignacio Zarandona ha asegurado que «han
entregado una última documentación con los requerimientos y previsiblemente se
aprobará la licencia en unas semanas».
· La fábrica del cuarto salto, «La Estrella de Pisuerga»
La sociedad «Solache y Llanos» sigue siendo propietaria de la fábrica,
según la Guía-anuario de Valladolid [60]. Por su parte, Represa y
Helguera sostienen que Luciano Solache y los herederos de los fallecidos
hermanos Llanos mantienen esta fábrica hasta 1924, año en el que la vendieron a
Vidal Pérez Collantes, quien la convirtió en una de las más importantes
industrias harineras de la provincia. A su muerte en 1949, sus herederos
vendieron la fábrica a Manuel González Aquiso 61].
![]() |
| Fuente: Fernando González |
Los planos, alzados y fotografía referidos a La Flor del Pisuerga que figuran en el libro de Carrera de la Red ofrecen información suficiente para la descripción de esta fábrica, configurada con cuatro edificios fundamentales. En primer lugar, avanzado sobre el río, se encontraba el antiguo ingenio de Zubiaurre en el que se alojaron las dos turbinas. Como se puede ver en la fotografía, tenía una base de piedra sillar y la parte superior de ladrillo. Delante de éste, y en disposición paralela al río, se ubicaba el edificio destinado a almacén de trigo, que tenía forma rectangular y una sola planta, con fachada de ladrillo sobre basamento de piedra. Bajo este edificio se abría una bóveda de piedra por la que el derrame del canal vertía sus aguas en el Pisuerga. Adosado al extremo del almacén de trigo y en una disposición perpendicular al río, se situaba el cuerpo de fábrica. Era de ladrillo, y tenía tres pisos de altura, con un interesante juego de vanos. rematados por un tejado a dos aguas. Unido perpendicularmente al cuerpo de fábrica, con dirección opuesta al almacén de trigo y más alejado del río, se encontraba el edificio destinado a almacén de harinas, que en 1949 tenía una sola planta, aunque con posterioridad se le añadió otra más. En plano aparece otro pequeño edificio, lindante con el río, destinado a una central eléctrica [62].
A finales de los años sesenta asoma la amenaza de la piqueta sobre los
edificios de La Flor del Pisuerga», como se puede leer en el Diario de
Valladolid: «Corría el año 1968 cuando el empresario González Aquiso decidió
transformar los terrenos donde se asentaba su fábrica de harinas la Flor del
Pisuerga en un ambicioso proyecto urbanístico de cinco torres [63]. La
pasión urbanística de González Aquiso ya se había manifestado en 1961 con su
proyecto de construcción de 600 viviendas, agrupadas en tres edificios de más
de 50 metros, con el nombre de «Las Mercedes», en el Paseo de Zorrilla [64]. El
nuevo proyecto tropezó con graves problemas desde sus inicios, concretados en
la oposición del Ayuntamiento que, ya en 1964, «la Comisión de Urbanismo aprobó
el encargo a la Sección de Arquitectura de proyecto de reforma del plan de
ordenación en terrenos sitos entre [la fábrica] el Carburador “IRZ” y la
fábrica de harinas La Flor de Castilla» [65]. El único edificio que
llegó a construirse fue el «Duque de Lerma». Por otra parte, la Jefatura
Regional de Carreteras tenía el proyecto de desdoblar la C.N. 620, entre el
Puente Mayor y García Morato (calle de la Olma), lo que implicaba la
expropiación, entre otras, de la propiedad de Manuel González Aquiso, de 1980 m2,
calificada ya de solar no edificable, proceso que se inició en junio de 1970
[66].
Curiosamente, al final de la historia de las fábricas que se sucedieron
en el cuarto salto del derramen del Canal de Catilla solo subsiste el antiguo
ingenio de Zubiaurre del que se sirvió Francisco de Lara para construir la
primera fábrica del salto.
Referencias
[1] BOPP, 13/12/1933.
[2] BOPP, 30/04/1956.
[3] BOPP, 30/04/1975.
[4] BOPP,
11/12/1991.
[5] BOPP,
30/05/1951
[6] AHPV
[0165/04]
[7] BOPP,
12/11/1947
[8] BOPP,
30/05/1951
[9] BOPP, 13/05/1970
[10] El
Diario Palentino, 13/07/1931
[11] BOPP,
24/03/1939
[12] El
Diario Palentino, 01/08/1843
[13] BOPP,
08/07/1953
[14] BOPP,
20/02/1953
[15] https://la30.es/
[16] AHPV
[0126/32].
[17] BOPP,
12/03/1943
[18] BOPP,
19/06/1963
[19] BOPP,
11/11/1992
[20] Centrales
hidroeléctricas CHD.
[21] BOPP,
23/12/1935
[22] Diario
Palentino, 23/05/1946; 12/09/1952
[23] BOPP,
24/11/1954
[24] Diario
Palentino, 26/10/1983
[25] BOE.
19/03/1983
[26] BOPP, 25/03/1918
[27] BOPP,
06/10/1920
[28] BOPP,
01/08/1980
[29] BOPP, 27/07/1987
[30] Centrales
hidroeléctricas CHD.
[31] El
Diario Palentino, 20/01/1930
[32] El Diario Palentino, 03/11/1932
[33] El
Diario Palentino, 23/02/1955
[34] BOPP, 19/09/1980 y 21/11/1980
[35] BOPP,
28/01/1981
[36] BOPP, 18/05/1983
[37] López Linage, J. o. c.
[38] Centrales
hidroeléctricas CHD.
[39] AHPV
[0196/26]
[40] Carrera de la Red,
M. A. (1990): «Las fábricas de harina de Valladolid». Caja de Ahorros
Provincial de Valladolid
[41] BOPP,
30/10/1963
[42] BOPV,
26/03/1945
[43] El
Diario de Ávila, 14/01/1999.
[44] BENITO ARRANZ, J. (2001), o.
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[45] AHPV
[0186/22]
[46] AHPV
[0196/33]
[47] BENITO ARRANZ, J. (2001), o. c.
[48] El
Diario Palentino, 22/08/1994
[49] Represa
Fernández, M.F. y Helguera Quijada,
J. (1992), o. c.
[50] Guía-Anuario de Valladolid y su provincia, 1915-1916,
pág. 55.
[51] El
diario Libertad, 14/04/1949
[52] El
diario Libertad, 13/03/1946 y 19/02/1953
[53] El diario Libertad, 16/09/1961
[54] Carrera de la Red, M. A. (1990), o. c.
[55] BOPV,
10/11/1965
[56] BOPV,
05/07/1932
[57] El
diario Palentino, 06/04/1908.
[58] Represa
Fernández, M.F. y Helguera Quijada,
J. (1992), o. c.
[59] El Español, 30/11/2021.
[60] Guía-Anuario de Valladolid y su
provincia, 1922, pág. 375.
[61] Represa
Fernández, M.F. y Helguera Quijada,
J. (1992), o. c.
[62] Carrera de la Red, M. A. (1990), o. c.
[63] El
Día de Valladolid, 21,03,2004
[64] El
diario Libertad, 16/09/1961
[65] El
diario Libertad, 12/06/1964
[66] BOPV, 02/07/1970
1.4.3 Ramal
de Campos
· La fábrica de la primera esclusa en Abarca
En 1927, con Baldomero Ibáñez como titular de la fábrica [1], se
incorporó el nuevo sistema de molturación austro-húngaro (cilindros en vez de
piedras). Este fabricante figuró como propietario de salto de aguas con destino
a la producción de energía eléctrica, en Abarca, durante los ejercicios de
1938, 39 y 40 [2].
Ángel Simal Vega aparece, en enero de 1941, en la relación de
fabricantes de harinas con cantidades de harinas especiales, en la fábrica de
Abarca [3]. Este fabricante presenta una instancia en octubre de 1949 para la instalación
de una línea eléctrica y un centro de transformación en la fábrica «La Pilar»
de Abarca de Campos [4]. La solicitud fue autorizada por los organismos
competentes en el mismo año de 1949 y en el siguiente [5]. Se advertirá que es
la primera vez que la fábrica del Abarca aparece con la denominación «La
Pilar», probablemente alusivo al nombre de la hija del fabricante. En febrero
de 1955 violentaron la puerta del almacén de la fábrica y se apoderaron de 3.801
kg de trigo [6].
Manuel Jiménez Espuelas expone en el Proyecto de transformación del
Canal de Castilla (31-XII-1960) que en el salto de la primera esclusa del
ramal de Campos no había sido posible respetar su altura por lo que habría que
indemnizar al fabricante por la supresión del salto durante la campaña de
riego, mientras que en el resto del año sí sería posible restituir en la
esclusa el nivel normal. En esta esclusa se proyectaron dos aliviaderos a
distintas alturas, una a la altura de invierno para que la fábrica pudiera
trabajar y otro a la altura necesaria para los riegos, durante cuyo tiempo se
inutilizaría el salto [7].
La fábrica sufrirá otro episodio de robo en de abril de 1969 cuando los
ladrones forzaron su caja fuerte, aunque no pudieron llevarse más de 50 pesetas
[8].
La familia mantuvo la propiedad del salto de agua hasta que fue
expropiado el 22 de febrero de 1977 en virtud del proyecto de red de acequias
del Canal de Castilla en el ramal de Campos [9].
El edificio actual está constituido por tres cuerpos, con cubierta a
dos y cuatro aguas. La planta resultante es rectangular. En altura se divide en
sótano, tres plantas y bajocubierta. El cerramiento se realiza con piedra
caliza en el zócalo y con ladrillo en el resto del edificio. La fábrica
aprovecha el canal de retorno del antiguo molino que se inicia bajo bóveda de
arco escarzano. Se conserva la maquinaria en buen estado.
Entre 1994 y 2003 la antigua harinera reabrió sus puertas como centro
de arte contemporáneo, dirigido por el galerista vallisoletano Evelio Gayubo,
conviviendo la maquinaria propia de la elaboración de la harina con el arte
experimental. A raíz de unas obras de remodelación, se produjeron conflictos
entre el dueño y los constructores y el edificio terminó en manos del Banco
Santander [10].
Desde 2015 este emblemático lugar se reabrió convertido en espacio
gastronómico y más tarde en un importante y sugerente hotel, bajo el nombre de
«La Fábrica del Canal».
· La fábrica de la segunda esclusa del ramal de Campos (Capillas).
La sociedad «Hijos de A. Fernández S.A.» es propietaria de esta fábrica
por escritura de compra firmada en 31 de marzo de 1930 y, como la mayor parte
de las harineras, comparte esta producción con la de energía eléctrica. En octubre del mismo año, la sociedad
presentó ante el Gobierno Civil la solicitud de la correspondiente autorización
para establecer una línea de transporte de energía eléctrica que, partiendo de
la central de Capillas, suministre alumbrado y fuerza a los pueblos de Meneses
de Campos y Castil de Vela [11].
En la relación de propietarios de saltos que producen energía eléctrica
figura esta sociedad en los boletines oficiales de 1939, 1940 y 1941 [12]. En
la relación por Arbitrio Provincial sobre el producto neto figura esta sociedad
desde 1957 a 1963 en varios municipios entre los que figura Capillas [13]. Al
menos hasta 1970 sigue estando presente la sociedad como propietaria de la
fábrica de Capillas.
En 1977 será «Iberduero S.A., distribución Valladolid» la entidad que solicite autorización de instalación eléctrica en Capillas de Campos para la mejora y ampliación del suministro, caracterizada por un centro de transformación de intemperie, denominado “Arcos” de 50 KVA y 13.800/220 voltios y línea aérea de 346 metros de longitud [14].
· Las fábricas de la sexta y séptima esclusas del ramal de Campos (Tamariz).
Conforme a lo señalado por Juan Benito Arranz [15], en su obra sobre la
industria harinera, en el año de 1956 ambas fábricas seguían orientadas al
«alumbrado y fuerza», aunque en la Memoria de la transformación del Canal de
Castilla, redactada por el ingeniero Jiménez Espuelas en diciembre de 1960, se
afirma que «los saltos de las esclusas 6a y 7a acaban de
ser caducados por no uso de más de 20 años» [16].
· La fábrica de harinas del primer salto del desagüe del canal de Medina de Rioseco.
La obra de Asensio Martínez ofrece amplia información sobre las
distintas reformas introducidas por Antonio de Hoyos en
la fábrica, en su larga trayectoria como titular de la misma, primero como
arrendatario y, desde 1940, como propietario [17]. Desde 1941 el nombre de Antonio
de Hoyos Iglesias figura tanto en la relación de afectados por las
expropiaciones por la ejecución de el canal de Macías Picavea [18] como en la
de Arbitrios por saltos de aguas [19]
Tras su fallecimiento en 1952, la fábrica pasó, sucesivamente, a manos
de su viuda Julia Merino Hervás [20], en 1972 a su heredero Ángel María de
Hoyos, y en el año 2004 a sus tres hijas, quienes al año siguiente se la
vendieron al Ayuntamiento de Medina de Rioseco. La fábrica había cesado su
actividad en 1991 [21].
El BOE de 12 de mayo de 2008 publica una resolución de la Dirección
General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo, de la
Comunidad de castilla y León, «por la que se acuerda incoar procedimiento de
declaración como bien de interés cultural, con categoría de monumento, a la
Fábrica de Harinas San Antonio en Medina de Rioseco (Valladolid)». En el anexo
de la resolución se hace una descripción tanto del edificio como de su
equipamiento. Se recoge el dato histórico de que en 1944 se hace la reforma a
la que corresponde, en líneas generales, su actual sistema productivo. Como se
sabe, en este sistema se incluyen tres procesos fundamentales: de limpia, de
molturación y de cernido.
Aunque la resolución señala que el edificio tiene una planta cuadrada, esta forma se corresponde solamente con el cuerpo de fábrica. Sería más correcto decir que los tres cuerpos que lo componen se pueden inscribir en una planta de forma rectangular, en la que habría que incluir un patio exterior, cuyo espacio estuvo ocupado por edificaciones posteriores, de adobe y ladrillo. Los tres cuerpos, aunque de distintas alturas, presentan una apariencia exterior unitaria, tanto por el material con que están construidos como por la forma de sus vanos. Desde el nivel del suelo hasta la línea de imposta que recorre los tres cuerpos, su fábrica está formada por sillares de piedra. Por encima de este zócalo, los muros son de ladrillo, con alternancia de vanos y recuadros. Los vanos tienen forma alargada en sentido vertical rematados con arcos escarzanos o de medio punto, sobre los que se disponen una especie de arcos de descarga formados por ladrillos colocados de canto, en posición vertical (sardinel).
El cuerpo principal es el más importante tanto por su función como por
su forma exterior. Se compone de cuatro pisos sobre el zócalo y rematado con un
ático con frontón. Su apariencia es semejante a la de una basílica formada por
una nave central con cubierta a dos aguas y dos laterales con cubierta a un
agua. El cuerpo adosado al norte tiene dos alturas sobre el zócalo el que se
sitúa al este tiene una.
Según la resolución citada «El interior de la fábrica se distribuye de acuerdo con las funciones fabriles, estableciéndose espacios para energía motriz, almacenamiento de trigo, molienda, cribado, cernido y aspiración general, distribuidos del siguiente modo: planta baja, turbina, panera y almacén; planta 1.a, molienda; planta 2.a, limpia; planta 3.a, cernido; planta 4.a, aspiración». La propia resolución detalla la instalación y distribución de la maquinaria en los distintos espacios de la fábrica, según el proceso productivo. Esta descripción se ilustra perfectamente en el diagrama que figura en la publicación titulada «El agua y la fábrica de harinas en torno al Canal de Castilla en Medina de Rioseco». Descripción y diagrama presentan un complejo movimiento de subidas y bajadas del trigo y sus derivados por las distintas plantas de la fábrica. Las máquinas o dispositivos implicados en el proceso de limpia son: piquera (planta baja), desterradora (tercera planta), monitor de zig-zag, (segunda planta), deschinadoras (primera planta), triarvejón, (tercera planta), despuntadora (segunda planta), hidrolavadora (primera planta), rociador y depósitos de reposo (tercera planta), satinadora (segunda planta), criba de repaso (tercera planta), pulverizador (segunda planta). En el proceso de molienda intervienen el depósito de espera, los molinos de cilindros y los compresores (primera planta). El proceso del cernido se realiza en los plansichter y en los sasores.
Los productos terminados son: harina, tercerilla, cuarta y salvado de
hoja.
· La fábrica de harinas del segundo salto
Los arrendatarios de la fábrica al inicio de esta etapa fueron Juan Cid
Sánchez y Pedro Martín Sevillano [22].
El 31 de julio de 1939 se autoriza a Clemente Rueda Vielba poner a su
nombre la fábrica de harinas «La Pura», que figuraba a nombre de Pedro M. Sevillano,
por tenerla este arrendada a la Compañía del Canal de Castilla. Unos días antes
la Compañía del Canal de Castilla (en liquidación) transmite el aprovechamiento
del salto del segundo derrame de la dársena de Medina de Rioseco a Saturnino y
Clemente Rueda Vielba que posteriormente se incorpora a la sociedad Saturnino y
Clemente Rueda S.R.C. [23].
La fábrica se vio afectada por un importante incendio acaecido el día
30 de septiembre de 1946 La extinción fue difícil dado el fuerte viento y la
falta de elementos precisos. Los
esfuerzos se dirigieron a evitar su propagación, lo que finalmente fue favorecido
por la presencia de la lluvia. Se calculan los dos millones de pesetas de
pérdidas [24]. La apariencia de la fábrica tras su reconstrucción es la que se
puede ver hoy día.
Según Carrera de la Red, en 1956 pasa la propiedad de la fábrica a
Félix Rueda «volviendo posteriormente a los primitivos dueños…» [25]. La
titularidad temporal de la fábrica por parte de Félix Rueda Ramos la he
comprobado en anuncios aparecidos en el periódico «La Libertad» en marzo de
1951 y abril de 1952.
Mediante escritura pública del 15 de octubre de 1973 se transmite el
aprovechamiento de la fábrica a la sociedad Harineras La Pura, S.L. con
todos los derechos y obligaciones que se recogían en la escritura suscrita con
la Compañía del Canal de Castilla [26].
Esta sociedad solicitó «la modificación de características de la
concesión de un aprovechamiento de aguas superficiales procedentes del río
Carrión, con toma en el Ramal Sur del Canal de Castilla, con un caudal máximo
instantáneo total de 2.000 l/s, en el término municipal de Medina de Rioseco
(Valladolid), con destino a usos industriales, para producción de energía
eléctrica». La solicitud fue autorizada el día 3 de enero de 2013 [27].
El edificio que se conserva está formado por un cuerpo principal único
de 5 plantas con cubierta a dos aguas y otro, formando ángulo con el primero,
de dos plantas, también con cubierta a dos aguas. Para su cerramiento se
utilizan sillares irregulares en la planta baja y el ladrillo en el resto.
· El molino de tercer salto del desagüe del canal.
La Confederación Hidrográfica del Duero otorga, en 1940, escritura de
compraventa del molino del tercer salto de Medina de Rioseco a favor de Eustasio
de Hoyos Merino [28]. A la muerte de Hoyos Merino, acaecida en el año de 2001,
la propiedad del molino se trasmitió a sus hijos que, el 24 de julio del año
siguiente, lo vendieron a la sociedad Molino del Cristo S.L. La actividad del
molino acabó la noche del día 12 de marzo de 2010 cuando un incendio destruyó
toda su maquinaria [29].
Referencias
[01] Diario Palentino, 26/12/1927
[03] BOPP,
17/01/1941
[04] BOPP, 00/10/1949
[05] BOPP,
02/12/1949
[06] Diario Palentino, 10/02/1955
[07] ACHD-C/01071/1
[08] Diario Palentino, 21/04/1969
[09] BOPP,
23/03/1977
[10] Mora,
M.: Abarca de Campos, modelo de cultura. Madrid - EL PAÍS,
11 nov. de 1996.
[11] BOPP,
08/10/1930.
[12] BOPP,
24/03/1939.
[13] BOPP,
25/09/1963.
[14] BOPP, 12/12/1977.
[15] BENITO
ARRANZ, J. (2001), o. c.
[16] ACHD-C/01071/1
[17] Asensio Martínez, V. (2013),
o. c.
[18] BOPV, 27/02/1941
[19] BOPV,
13/08/1949
[20] BOPV,
05/02/1958
[21] Asensio Martínez, V. (2013), o. c.
[22] Artefactos,
o. c.
[23] BOPV,
09/01/2013
[24] Pueblo,
30/09/1946
[25] Carrera de la Red, M. A. (1990), o. c.
[26] BOPV, 09/01/2013
[27] BOPV,
09/01/2013
[28] AHPV
[0165/21]
[29] Asensio Martínez, V. (2013), o. c.











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