sábado, 7 de marzo de 2026

EL APROVECHAMIENTO INDUSTRIAL 1919-2025

 

El ingeniero Eduardo Fungairiño escribía en 1925 que «en 12 de diciembre de 1919, en Valladolid, con la sola asistencia del personal director de la Compañía del Canal y de la Jefatura del Estado, se celebró de modo sumamente modesto (…) la entrega del Canal, terrenos, edificios anejos, material flotante, enseres y herramientas a la Jefatura del Canal de Castilla». En el mismo artículo el autor hacía un interesante resumen de la situación en que se encontraban los artefactos instalados a orilla del Canal de Castilla y las mejoras experimentadas en el quinquenio posterior a su reversión al Estado. Fungairiño sostiene que en los últimos años algunas fábricas fueron abandonadas; otras se transformaron, reparándose las edificaciones y mejorando la maquinaria; y otras cambiaron la industria, para producir energía eléctrica o para hacer esta compatible con la fabricación de harina. También se reformaron saltos abandonados en los que se fueron instalando centrales productoras de energía eléctrica destinadas a diversos usos, tales como alumbrados, fábricas de mantas, industria de panadería, etc.

En cifras, Fungairiño cuantifica que en la fecha de la reversión había 23 saltos sin aprovechar y 33 aprovechados: 3 molinos, 18 fábricas de harinas, 5 centrales para alumbrado y 7 fábricas mixtas. En 1925 los datos habían evolucionado de la siguiente forma: 15 saltos sin aprovechar y 41 aprovechados: 2 como molinos, 15 fábricas de harinas, 14 centrales eléctricas y 10 mixtas [1].

Se describe seguidamente la evolución de los distintos artefactos que se han mantenido en activo, en algún tiempo o hasta el presente, en esta última etapa.

1 Ramal del Norte

·        El martinete de la primera esclusa del ramal Norte (Barrio de San Vicente)

En la década de 1820 el martinete se remodeló, según proyecto redactado por el ingeniero Eduardo Fungairiño, para albergar una central de producción de energía eléctrica. El arrendamiento de la central correspondió al Conde de Mansilla. Este empresario solicitó, el 13 de junio de 1922, establecer una línea de conducción de energía eléctrica desde la central generadora establecida en el Martinete a la fábrica de Santa Isabel en Alar del Rey, presentando a este efecto el correspondiente proyecto [2]. En 1933 se concede licencia para variar la situación de los postes de esta línea de alta tensión [3]. En agosto de 1938 amplió la solicitud de que se le autorizara «la construcción de una línea de transporte de energía eléctrica en alta tensión que enlace las centrales eléctricas de “El Campo” sita en el término de Alar del Rey, y de “El Martinete”, enclavada en la exclusa primera del canal de Castilla y término de San Quirce, provincia de Burgos, y una derivación que partiendo de las proximidades del Barrio de San Vicente, vaya a empalmar con la que suministra fluido al pueblo de San Quirce» [4].



En el cuadro que ofrece Juan Benito Arranz sobre el estado de los saltos y su explotación en el año de 1956 se comprueba que el salto de la esclusa 1.a sigue empleando la energía que produce para el alumbrado [5].

·        El molino de la cuarta esclusa del ramal Norte y la fábrica «Santa Ana» (Herrera de Pisuerga)

Tras producirse la reversión del Canal al Estado, la Compañía vendió este molino en 1920 a la firma «Sobrinos de Policarpo Zurita». Con fecha 15 de abril de 1926, le fue concedida a dicha Sociedad por el Gobierno civil, autorización para establecer una central eléctrica y líneas de transporte, para fuerza de una fábrica de harinas y suministrar fluido para alumbrado de viviendas y edificios de Herrera de Pisuerga. Por la urgencia que el caso requería solo se hizo la instalación hasta la fábrica de harinas «Santa Ana», situada a unos 600 m del molino, cerca de la estación del ferrocarril [6]. 

fábrica de harinas «Santa Ana»

El 11 de mayo de 1928, el Gobierno Civil de la Provincia anuncia que D. José Corral, vecino de Herrera de Pisuerga, ha solicitado establecer una línea que partiendo de la Central del solicitante, situada en Herrera, termine en la establecida en la 4.a esclusa del Canal de Castilla, denominada «Santa Ana», propiedad de los sobrinos de P. Zurita, con objeto de establecer la necesaria comunicación entre ambas centrales, bien para cederse recíprocamente la energía sobrante, bien para prestarse mutuo auxilio, en caso de avería, corte de aguas en el Canal, o de gran estiaje en el Pisuerga [7]. Paralelamente, el 26 de noviembre del mismo año, D. Gerardo Salvador Zurita, vecino de Herrera, en representación de la Sociedad Sobrinos de Policarpo Zurita, solicita la autorización para establecer líneas de transporte con el objeto de suministrar fluido para alumbrado de viviendas y edificios de Herrera de Pisuerga, no pidiendo la servidumbre forzosa de paso de corriente eléctrica sobre fincas de propiedad particular, por contar con el oportuno permiso de sus dueños [8].



En la actualidad, el molino ha sido reconvertido en la casa rural «La Cuarta y El Canal» y mantiene la actividad de Minicentral hidroeléctrica.

·        Los restos del Batán de Antes y Cueros en la esclusa 7.a 

En esta etapa la fábrica no tiene actividad. Sin embargo, se realizaron dos campañas de excavación del ámbito del batán, en 1986 y 1987, a cargo de Ma Francisca Represa y Javier López Linaje [9]. Posteriormente, en el Congreso sobre conservación y desarrollo de los recursos del Canal de Castilla, celebrado en Palencia en septiembre de 1990, Represa, como directora de la excavación, formuló un conjunto de propuestas de actuación para la conservación del batán de antes y cueros [10]. Las excavaciones llevadas a cabo tienen la importancia de haber puesto al descubierto los restos de la transformación del primitivo batán de paños en un batán de pieles proyectada por Juan de Homar en 1792 y que se hallaban ocultos bajo los escombros y la vegetación. Los restos más significativos son un caz que circunvala la zona oriental de las instalaciones, la sala de noques y la tahona de casca.

El caz toma sus aguas del cuérnago que deriva del canal y, tras trazar esa especie de circunvalación, entra en la tahona de casca. En el primer tramo, las aguas corren a través de una galería subterránea de unos 13 metros de longitud; seguidamente el caz discurre a cielo abierto y, de nuevo, entra en una galería subterránea de 16,85 m que desemboca en el conjunto de cámaras sobre las que se asienta la tahona. De estos restos solo se mencionan los noques en los inventarios de 1828, 1831 y 1951.

        Fuente: Javier López Linaje. Rotulaciones propias

Junto a la parte más oriental del caz, los investigadores localizaron tres fosas, dos pelambres y seis noques. Desde el caz, un canalillo atraviesa dos de las fosas. El elemento más importante descubierto en la excavación es el conjunto formado por una recamara, dos cámaras de presión y dos cámaras de rodezno que desaguan en el cuérnago principal a su salida de la fábrica. La antecámara actuaba como repartidora de agua a dos cámaras abovedadas situadas a un nivel inferior cuya función podía ser la de retener las aguas antes de que se les diera paso, a través de compuertas accionadas desde arriba, a las contiguas cámaras de rodezno, salvando un desnivel aproximado de 1,20 metros. En cada una de las bóvedas de estas cámaras hay abierto un hueco para el árbol de transmisión que movería una o dos piedras de molino. En el suelo de sillar que hay por encima de una de las cámaras hay un rebaje circular en torno al hueco del árbol de transmisión. Se estaría, pues, en presencia de la tahona de casca donde se molería la corteza para obtener el tanino necesario para el curtido de las pieles.

Se puede comprobar, con lo reseñado anteriormente, que todas las instalaciones fijas y tareas señaladas por Juan de Homar siguen estando presentes en el batán de la séptima esclusa: pelambres, noques, tinas, tahona para moler la corteza y cedazo para cernerla, así como las tareas típicas de pelar, descalar y zurrar. El proceso de transformación de las pieles en cueros se inicia con la tarea del remojo que se realizaba en las pilas o tinas; sigue el apelambrado o  depilación realizado en los pelambres, pozos llenos de cal matada disuelta en agua en los que se sumergían las pieles, lo que permitía que el pelo se desprendiera fácilmente; se sucede el «descalado» o  desencalado que tiene lugar en otros pozos, llenos de agua mezclada con excrementos de animales, en los se sumergía la piel para eliminar los restos de cal; continúa el curtido, proceso fundamental, consistente en introducir la piel en los noques llenos de una solución de casca, obtenida en la tahona donde se molía y cernía la corteza rica en tanino; termina el proceso con el «zurraje» que, en el caso del batán, se realizaba con los mazos movidos por la energía hidráulica en el edificio principal. 

Desagüe del caz en el cuérnago


Ninguna de las actuaciones propuestas de conservación del batán, tras los trabajos de excavación, se ha llevado a cabo transcurridos casi 39 años. A estas alturas, personalmente me conformaría con que se cercara la zona, se limpiara y se organizara un pequeño itinerario que facilitara la contemplación de los espacios excavados.

·        El Molino de la esclusa 8.a

Las referencias que he localizado sobre este molino tienen que ver con dos propuestas de arriendo. En primer lugar, el delegado de los Servicios Hidráulicos del Duero comunica la instancia de la sociedad anónima La Constancia, domiciliada en Santander, solicitando concesión para la explotación del salto de la esclusa, en 1934 [11]. La segunda propuesta de arrendamiento la formuló Jubencio Ramos Martín, vecino de Carrión de los Condes, en 1940 [12].

·        La fábrica de la esclusa 9.a, Ventosa de Pisuerga

Una vez realizada la reversión del Canal de Castilla al Estado, la Compañía puso a la venta la fábrica, que pasó a ser propiedad perpetua de la sociedad «Hijos de Luis García S. A.».  Esta empresa establece, en 1920, comunicaciones con al ingeniero encargado del Canal de Castilla, sobre la obra para colocar una turbina en la fábrica situada en la esclusa número 9 [13].

En el Boletín oficial de Palencia de 18 de julio de 1923 se publica la noticia de que «se ha presentado en este Gobierno una instancia, acompañada del correspondiente proyecto y suscripta por los Sres. Hijos de Luis García, vecinos de Santander, solicitando establecer líneas de transporte de energía eléctrica, que partiendo de la Exclusa núm. 9 del Canal de Castilla, donde dichos señores tienen establecida la central para suministrar energía a su fábrica de harina de Osorno, suministren fluido a los pueblos de Zarzosa e Hinojal, de la provincia de Burgos».

Unos años más tarde, concretamente en 1938, se acometió la ampliación del salto según el proyecto del ingeniero Miguel García Ortega, con vistas a poder instalar un grupo hidráulico compuesto de 2 turbinas acopladas a un solo eje [14].

La sociedad «Hijos de Luis García S. A.» seguía en activo en abril de 1963 como se refleja en la relación de los propietarios afectados por las obras del Proyecto de Transformación del Canal de Castilla [15].



La dedicación de este edificio a la producción de energía eléctrica ha continuado hasta el presente. El día 24 de febrero de 1992, el Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga publica un edicto con el siguiente texto: «Por don Roberto González Portilla, en representación de la empresa General Plant Projects, S. L., con CIF número B-39283858, con domicilio en Santander, Avda. Eduardo García, 3 y 5, se ha solicitado licencia de actividad de Minicentral Hidroeléctrica, con emplazamiento en Esclusa número 9 del Canal de Castilla, en término de Ventosa de Pisuerga» [16]. 

El 10 de julio del mismo año, la Delegación Territorial de Palencia de la Junta de Castilla y León anuncia que «se somete a información pública la solicitud de autorización administrativa en concreto formulada por don Roberto González Portilla en representación de Generad Plant Projects, Sociedad Limitada, para la instalación destinada al servicio público: Central Hidroeléctrica situada junto a la esclusa número 9, del Canal de Castilla, en el término municipal de Herrera de Pisuerga, cuyos principales elementos son:

-Dos turbinas de 123 CV para salto neto de 3,6 metros y 3.200 litros segundo de caudal.

-Generador asincrónico trifásico a 200 KW a 380/220 voltios.

-Transformador trifásico de 200 KVA a 380/12,000-20.000 voltios.

-Línea aérea trifásica a 12/20 KV de 1.600 metros longitud para interconexión con la línea aérea de 12/20 KV de Electra de Viesgo, S. A. (Melgar-HinojaI), el trazado de la línea transcurre desde la central hasta un punto próximo a Zarzosa de Pisuerga, afectando a las provincias de Palencia y Burgos (NIE-2.464).

El día 29 de enero de 2001, el Ayuntamiento de Herrera de Pisuerga publica el siguiente edicto: «Por Central Hidroeléctrica San Lorenzo, Esclusa 9, C.B., se solicita licencia municipal para el ejercicio de la actividad de "Remodelación Central hidroeléctrica San Lorenzo, Esclusa número 9 del Canal de Castilla", en la Esclusa 9 del Canal de Castilla, en Ventosa de Pisuerga, de este municipio» [17]. En la actualidad se mantiene en explotación.

·        El molino de la esclusa 10

Este artefacto, que llevaba vacante desde el 30 de junio de 1899, ardió totalmente en la noche del 9 de octubre de 1932.  Allí quedaron deterioradas las cuatro piedras movidas por ruedas de paleta, así con los mecanismos necesarios para la limpia, el cribado y el cernido [18].  En 1934, el delegado de los Servicios Hidráulicos del Duero comunica la instancia de la sociedad anónima La Constancia, domiciliada en Santander, solicitando concesión para la explotación de este salto junto con el de la esclusa 8 [19].

·        El molino de papel de las esclusas 11-12

El ingeniero Eduardo Fungairiño elaboró el proyecto de reforma y adecuación del antiguo edificio para poder obtener energía eléctrica, en noviembre de 1921.

La Sociedad «Sucesores de D. Francisco Gil y Pablos» se hace cargo del arrendamiento del molino y, en noviembre de 1922, Domingo Viejo y Prieto, como miembro de dicha Sociedad, presentó en el Gobierno Civil de Palencia «una instancia, acompañada del correspondiente proyecto, solicitando el tendido eléctrico entre las esclusas 11 y 12 del Canal de Castilla y Melgar de Fernamental, para dar luz a los pueblos de Olmos de Pisuerga y San Llórente de la Vega, de la provincia de Palencia y transportar fuerza a la fábrica “El Pilar”, de Melgar de Fernamental [20]. Casi un año más tarde, el 22 de octubre de 1923, se presenta una nueva instancia solicitando una variación de la línea de transporte de energía eléctrica entre las esclusas 11 y 12 y Melgar de Fernamental [21]. En junio de 1928 el Gobierno Civil de Burgos autoriza a esta sociedad «instalar una línea de transporte de energía eléctrica que, arrancando de Valtierra de Riopisuerga, anejo de Melgar de Fernamental, de la ya establecida y alimentada por la Central que los peticionarios explotan en el salto de las esclusas 11 y 12 del Canal de Castilla, termine en el pueblo de Villasandino, pasando por el de Padilla de Arriba, para utilizar la energía transportada en el alumbrado de los dos últimos pueblos» [22]. A pesar de esta autorización, la línea no llegó a ponerse en servicio por no reunir «las condiciones de seguridad que prescribe el vigente Reglamento de Instalaciones eléctricas» ni llevar a cabo las modificaciones requeridas a principios de 1931.

Según Fernando Castrillo, a partir del 30 de noviembre de 1929, la Sociedad Anónima Eléctrica Melgarense se hace con el contrato de arrendamiento del molino, que lo cede a la sociedad Distribuidora Palentina de Electricidad S.A., tras su fusión con la misma [23].

Javier López Linaje reproduce una imagen, tomada en febrero de 1984, del «estado de la “casa de máquinas” del molino de papel de olmos de Pisuerga, después de la demolición autorizada por la propia Confederación Hidrográfica del Duero» [24]. En la misma publicación ofrece otra imagen, con fecha de septiembre de 1983, tomada desde la sirga derecha y en la que se puede ver parte del puente de la esclusa, el edificio de la cola, así como la fachada occidental del edificio principal. Una tercera imagen deja entrever las prensas, «imprescindibles en el proceso de fabricación del artesano papel “a la tina”». 

·        El molino de la esclusa 13

La última modificación del molino, según la investigación de Moisén Gutiérrez, corrió a cargo de Eduardo Fungairiño, quien elaboró el proyecto para la transformarlo en una central eléctrica. En el exterior, las principales modificaciones se llevaron a cabo en la fachada norte al construir un canal artificial para la entrada de las aguas a las turbinas. En el interior la distribución de la planta alta experimentó cambios importantes. En la zona oeste se instaló la central eléctrica ocupando más del 40% del espacio; en el centro se mantuvo, más reducida, la antigua sala de piedras y, en la parte oriental, se construyó una vivienda completa para el encargado de la central. Como central eléctrica se sucedieron en su arrendamiento José Luis Aymar, propietario de la fábrica de harinas «El Pilar» de Melgar de Fernamental, la Eléctrica Melgarense y la Sociedad Distribuidora Palentina de Electricidad [25].


En 1930, se realizaron estudios y planos para la construcción de una rejilla de entrada al molino de la esclusa [26].

·        El molino de la esclusa 14

La Compañía del Canal lo vendió en 1920 a Apolinar del Río Ramos, vecino de Melgar de Fernamental, quien procedió a la reconstrucción del edificio para dedicarlo a producir energía eléctrica y a fabricar harinas. En 1924, este titular solicita al ingeniero jefe copia de cierta documentación relativa a la exención del canon de las fábricas propiedad de la antigua Compañía del Canal [27]. La sociedad Eléctrica Melgarensis S. A. se hará con la titularidad del molino en 1929 que pone en arriendo [28].



Casi 20 años más tarde, en concreto en marzo de 1949, «Doña María Cristina Revuelta, vecina de Villadiego solicita autorización para montar una central en el salto de su propiedad existente en la esclusa número 14 del Canal de Castilla, y tender una línea de transporte desde dicha central hasta Villadiego, con destino a una fábrica de harinas de la peticionaria». En enero de 1952 se autoriza a Doña María Cristina Revuelta a poner en ejecución los términos de su solicitud [29]. En la actualidad se mantiene en explotación.

·        El molino de la esclusa 15

Tras la reversión del canal al Estado se llevó a cabo la conversión de este artefacto en una central eléctrica, según el proyecto realizado por Eduardo Fungairiño en noviembre de 1922. Los arrendatarios en este momento son Hijos de Martín Vázquez

El diario «El Día de Palencia», del 22 de noviembre de 1930, refiere un hecho luctuoso ocurrido en este salto «donde existe una fábrica de fluido eléctrico y molino harinero». No entro en detalles para no herir sensibilidades.

En 1932 la central estaba arrendada por la Eléctrica Melgarense para la producción de energía eléctrica y la fabricación de harinas y el 29 de diciembre de ese año se efectuó el traspaso del arriendo a la Sociedad Distribuidora Palentina de Electricidad. No obstante, el 12 de marzo de 1934 ésta fue autorizada a retirar la instalación y línea eléctrica de dicho salto [30].

·        Los artefactos de las 4 esclusas unidas de Frómista

En 1919 la sociedad Hijos de Valentín Calderón tomó a su cargo los establecimientos harineros de Frómista y en 1920 adquirió los edificios y el aprovechamiento de los cuatro saltos unidos, que, en 1932, serían destinados a obtener energía y a la fabricación de harinas [31]. 

Una idea de la apariencia del conjunto industrial de en torno a las esclusas de Frómista puede adquirirse con la sigiente imagen.

                                                                        Fuente desconocida

En 1939 aparece como titular Luis Calderón. El batán fue reconstruido en torno al año 2000 para el servicio de la minicentral eléctrica moderna. En la actualidad se mantiene en explotación [32].

·        El molino de la esclusa 21

El ingeniero de la jefatura del Canal de Castilla, Eduardo Fungairiño, remite un oficio a Luis Calderón sobre el precio por el arrendamiento de la esclusa 21 en Frómista, a petición de Eléctrica de las Villas, en 1920 [33]

En el Boletín Oficial de Palencia, del día 20 de abril de 1928, la Confederación Sindical Hidrográfica del Duero anuncia la subasta de obras de derribo de la fábrica de la esclusa 21 y un almacén contiguo. El adjudicatario tendrá obligación de dejar únicamente en pie los muros de sillería que componen la planta baja de la fábrica y el zócalo de sillería del edificio contiguo. Respetará, y dejará en el buen estado en que se encuentran, los pisos que cubren las cámaras de turbinas, desagües, las compuertas, piedras de molino y demás artefactos de molinería existentes en la fábrica. El disfrute de su posterior aprovechamiento se hallará sujeto a lo dispuesto en el Reglamento para explotación de la energía, inmuebles y productos secundarios del canal.

El día 1 de febrero de 1950 se anuncia concurso para la concesión del aprovechamiento del salto de la esclusa 21 del Canal de Castilla [34]. La concesión tuvo efecto pues Benito Arranz sostiene que en 1956 la energía producida por este salto se empleaba en alumbrado y fuerza [35]. El dato se confirma en la Memoria de la transformación del Canal de Castilla redactada por el ingeniero Jiménez Espuelas en diciembre de 1960. Según este ingeniero el salto propiedad del Estado estaba arrendado, aunque llevaba sin usarse más de un año. En la actualidad solo quedan restos de la cimentación de la fábrica y de la casa del esclusero, contigua a la fábrica [36].

·        El conjunto de Calahorra de Ribas

Tras la reversión del Canal al Estado, el primer molino se transformó en almacén, el segundo se derribó y el antiguo batán se reconvirtió en una central eléctrica, según el proyecto elaborado por Eduardo Fungairiño, con fecha de 6 de abril de 1921. Hubo que proceder a la reforma del edificio para su adaptación a los sistemas de turbinas y a la maquinaria necesaria. También se hizo necesario acondicionar el desagüe y ampliar el depósito a la entrada de la embocadura de la tubería. [37].

Lo que queda del primer molino es su estructura exterior de planta rectangular con tres alturas sobre sótano. El cerramiento se realizó con tapial, ladrillo en las esquinas y sillería de piedra en el zócalo. Su estado es ruinoso.



Del antiguo batán, transformado en central hidroeléctrica, permanece también su estructura de planta rectangular, con planta baja y dos más en altura. El material de construcción utilizado es la sillería de piedra en la planta baja y el ladrillo en las plantas superiores. El primer arrendamiento recayó en la sociedad «Unión industrial Palentina». Tras haber montado la central eléctrica en Calahorra, en mayo de 1922, Manuel Martínez de Azcoitia, en representación de la citada sociedad, presenta ante el Gobierno Civil de Palencia una instancia acompañada del correspondiente proyecto solicitando autorización para establecer una línea de transporte de energía eléctrica desde la central generadora denominada «Calahorra» del Canal de Castilla hasta la ciudad de Palencia para el suministro de alumbrado y fuerza motriz de la misma [36]. En enero de 1926, la misma sociedad solicitó autorización para establecer otra central en el «Molino de Sopeña», en el término de Ribas de Campos, y dos líneas de transporte de energía, una a baja tensión para el alumbrado del pueblo de Ribas y otra de alta, que ha de empalmar con la de Calahorra a Palencia [39]. Siguen las solicitudes de establecimiento o modificación de líneas de transporte de energía eléctrica por parte de «Unión industrial Palentina» hasta que, en 1949, cede sus derechos y obligaciones a la empresa «Electra Popular Vallisoletana» [40]. Esta última sociedad traspasó el arrendamiento de la central de Calahorra a «Electrolisis del Cobre S.A., que a finales de 1949 fue autorizada a «construir una línea de transporte de energía eléctrica a 13.200 voltios, desde la central hidroeléctrica de Calahorra de Campos a la fábrica de cobre electrolítico que explota dicha Sociedad en esta Capital, carretera de Grijota, número 2» [41].




La respuesta que hace el Gobierno, el 21 de febrero de 2020, a una pregunta parlamentaria ofrece un resumen de los últimos sucesos ocurridos en el antiguo batán de Calahorra de Ribas de Campos: «… La central hidroeléctrica generaba electricidad para la empresa Electrólisis del Cobre de Palencia, y dejó de funcionar en el año 1989. La empresa adjudicataria dejó abandonadas las instalaciones y se produjeron robos de maquinaria que denunció el personal de la CHD. No obstante, su desaparición no supuso una pérdida patrimonial ni económica de los bienes del estado, al ser la maquinaria propiedad de la empresa…». La respuesta también recuerda el nivel de protección del inmueble previsto en el Plan Regional del Canal de Castilla: «Este nivel de protección II supone una protección estructural por la cual no se autoriza el derribo de la edificación, autorizándose obras de conservación, restauración, consolidación y rehabilitación debiendo mantener sus fachadas y formación de cubierta, así como sus elementos estructurales, tales como estructura, forjados, patios y comunicaciones verticales» [42].

 

Referencias

[1]         Fungairiño, E. (1925): «El Canal de Castilla». Revista de Obras Públicas (ROP), números 2434 y 2435. 

[2]         Boletín Oficial de la Provincia de Burgos, 19/06/1822.

[3]         AHPV [0165/09]

[4]         BOPB, 1/11/1838

[5]         BENITO ARRANZ, J. (2001): El Canal de Castilla (memoria descriptiva). Valladolid. Editorial Maxtor Librería.

[6]         BOPP, 30/11/1928.

[7]         BOPP, 11/05/1928.

[8]         BOPP, 30/11/1928 

[9]     Represa M.F. y López Linaje, J. (1987): «Arqueología industrial: un batán del siglo XVIII». En Revista de Arqueología, 1987, núm. 69, pp. 17-24. 

[10]     Represa, M.F. (1990): «Propuesta de conservación del batán de antes y cueros del Canal de Castilla», en Actas del Congreso sobre la conservación y desarrollo de los recursos del Canal de Castilla, págs.249-261. Palencia, 1990.

[11]         AHPV [0213/29]

[12]      AHPV [0165/15]

[13]      AHPV [0196/23]

[14]        Moisén Gutiérrez, J.L. (2013): «Patrimonio artístico y paisaje en torno al Canal de Castilla (ramal Norte, 1750-1936». Tesis doctoral.

[15]      BOPP, 15/04/1963

[16]      BOPP, 24/02/1992

[17]      BOPP, 10/07/1992

[18]      AHPV [0125/48]

[19]      AHPV [0213/29]

[20]      BOPP, 01/12/1922

[21]      BOPP, 20/10/1923

[22]      BOPB, 11/06/1928

[23]        Castrillo Fernández, o. c.

[24]      López Linage, J. (1983): «Canal de Castilla. El recuerdo de un sueño ilustrado», en Apuntes Palentinos, Rutas y Paisajes. Palencia. Obra Cultural Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Palencia. Tomo IV, Fascículo nº 8, pp. 7 y 8.

[25]      Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.

[26]      AHPV [0185/09]

[27]      AHPV [0134/36].

[28]      BOPP, 07/06/1929

[29]      BOPP, 16/03/1949 y 21/01/1952

[30]      Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.

[31]      Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.

[32]      Centrales hidroeléctricas, portal de la Confederación hidrográfica del Duero (CHD).

[33]      AHPV [0200/22].

[34]      BOPP, 01/02/1950.

[35]      BENITO ARRANZ, J. (2001), o. c.

[36]      ACHD.C/01071/1

[37]      Moisén Gutiérrez, J.L. (2013). o. c.

[38]      BOPP, 15/05/1922.

[39]      BOPP, 10/03/1926.

[40]      BOPP, 09/11/1949.

[41]      BOPP, 05/12/1949.

[42]      Respuesta del Gobierno a la pregunta escrita 184/2636, de 08/01/2020. Congreso de los Diputados. Madrid, 21 de febrero de 2020.

 

1.4.2 Ramal del Sur

 ·        El conjunto del Serrón

La Sociedad Electra Popular Vallisoletana presenta, a finales de 1933, una instancia acompañada del correspondiente proyecto, en la que solicita la correspondiente autorización para la construcción de una línea de transporte de energía eléctrica desde la central eléctrica denominada «El Serrón» sobre el Canal de Castilla, en término municipal de Griiota, a la central que dicha Sociedad posee en Palencia [1]. No se indica en qué salto está ubicada dicha central.

Al menos desde 1956 aparece una fábrica con la denominación de «El Serrón» [2]. En abril de 1975, al frente de dicha fábrica figura la sociedad Botín y Suárez, S.A. que solicita a la Delegación Provincial del Ministerio de Industria la instalación de una línea de alta tensión a 13,2 KV y un centro de transformación de 315 KVAS para el abastecimiento de energía eléctrica a la fábrica de harinas El Serrón, en el término municipal de Grijota [3]. En el mes de junio del mismo año se autoriza la ejecución del proyecto.



Desde 1988 el Boletín Oficial de la Provincia de Palencia ofrece noticias de las dificultades financieras que aquejaban a la empresa de la fábrica de El Serrón. Se suceden las denuncias por impago de las deudas hasta que termina declarándose en suspensión de pagos en diciembre de 1991 [4] y, en consecuencia, sus propiedades fueron embargadas y subastadas al año siguiente. Como responsables de la sociedad aparecen los nombres de Rafael Botín de Hoyos y las hermanas Victoria y María José. La explotación estaba formada por seis fincas, según la escritura de hipoteca: un almacén, una fábrica de harinas en el primer salto, tres fábricas de harinas en estado ruinoso y sin funcionar, y un solar correspondiente a la antigua fábrica de cerámica sobre el quinto salto.  

·        Las «eras» de Grijota

También en el punto de «las eras» de Grijota, las fábricas de harinas pasaron a ser utilizadas como fábricas de luz. Así, la sociedad «Hijos de A. Fernández S.A.» obtuvo el 10 de abril de 1922 la concesión para instalar una central eléctrica en uno de los saltos de este enclave [5].

La delegación de los Servicios Hidráulicos del Duero en 1933 autoriza a Electra Popular Vallisoletana a colocar en terrenos del Canal de Castilla una línea eléctrica provisional a 5000 voltios desde la central eléctrica arrendada por Hijos de A. Fernández en las esclusas 28 y 29 en Grijota hasta la central que proyecta establecer en las esclusas 25, 26 y 27 del Serrón [6].

José María Arangüena Fernández, director gerente de «La Soledad», Hijos de A. Fernández, S.A., en nombre y representación de la citada empresa, presentó el 6 de noviembre de 1947, en la Jefatura de Obras Públicas de Palencia, una instancia acompañada del correspondiente proyecto en la que se solicita autorización para la construcción de una línea de transporte de energía eléctrica, a 15.000 voltios, desde la subestación de «El Serrón», de Electra Popular Vallisoletana, a Villarramiel, pasando por la central de San Antonio, sita en Grijota,  propiedad de la empresa peticionaria, con destino al suministro de alumbrado y fuerza motriz [7].  En el boletín de 23 de julio de 1848 se anuncia la autorización de la instalación de la línea eléctrica solicitada.



En la memoria del proyecto que acompaña la solicitud de autorización, por parte de Hijos de A. Fernández, S.A, para establecer una línea de transporte de energía eléctrica, en mayo de 1951, se informa que dicha sociedad dispone de energía de un salto enclavado en el pueblo de Grijota sobre el Canal de Castilla, esclusas 28 y 29, con concesión otorgada el 10 de abril de 1922 [8].

Una nueva noticia referente a los artefactos en los saltos Grijota se produce en mayo de 1970, cuando tiene lugar la solicitud de la empresa «León industrial S.A.» para la ampliación y mejora del suministro de energía eléctrica con una línea aérea a 13.200 voltios y un centro de transformación a 50 KVA, en las Heras [9].

Con posterioridad, se buscaron otras fórmulas para dar un nuevo uso al antiguo conjunto fabril. Por ejemplo, el Ayuntamiento preparó en 2017 un proyecto para la rehabilitación de la antigua fábrica de harinas, con el objetivo de que se convirtiera en referente Cultural y Social para Grijota y para la provincia de Palencia. Se pretendía también que, mediante la reinstalación de una turbina que aprovechara el flujo del agua, el edificio no precisara el uso de otras fuentes de energía para su funcionamiento. Estos proyectos y otros posteriores no llegaron a realizarse y los edificios se deterioran progresivamente.

·        Fábrica de harinas “La treinta”

Noticias sobre la fábrica «La Treinta» aparecen en varios números del Boletín oficial de Palencia, así como en distintos diarios de la ciudad. Entre dichas noticias destaco las siguientes. El 13 de agosto de 1931 se produjo un incendio que ocasionó graves daños a la fábrica, en ese tiempo propiedad de Adolfo Sáenz de Mora [10]. Aparece en la relación de propietarios de saltos de agua con destino a la producción de energía eléctrica durante el ejercicio de 1938 [11]. Años más tarde, en concreto en 1943, figura como nuevo propietario de la fábrica «Robles hermanos S.A.» [12]. En 1953 la empresa solicita autorización para la instalación de una antelimpia y una mezcladora [13]. Diez años más tarde, Isaac Serrano García, como nuevo propietario, solicita y recibe la autorización para la instalación de una línea de alta tensión de 13.2 Kv y un centro de transformación de energía eléctrica de 100 KVA para el suministro de la propia fábrica de harinas [14].



En escritura pública autorizada por notario y otorgada el 30 de enero de 2009 se procedió por HASENOSA (Harinas y Sémolas del Noroeste S.A.) a la fusión por absorción de la mercantil «La Treinta S.A.». En octubre de 2015 se formalizó la venta de la unidad productiva independiente «Fábrica de harina» de la empresa «Harinas y Sémolas del Noroeste S.A.» a la empresa «Álvaro Sánchez Maldonado» cuyo cambio de titularidad se hizo el primer día de noviembre del mismo año. La fábrica sigue en activo [15].

·        El antiguo molino de papel de las esclusas de Viñalta

La fusión de las sociedades Eléctrica Palentina y Electra Popular Vallisoletana representó un nuevo impulso para la central eléctrica de Viñalta. Desde entonces se sucedieron las autorizaciones del tendido de líneas que tenían su origen en dicha central o en sus redes principales.

La delegación de los Servicios hidráulicos del Duero autorizó en 1934 a Fulgencio García Santos, vecino de Palencia, a colocar en terrenos del Canal de Castilla dos postes de apoyo de una línea eléctrica desde la central de Viñalta a una finca de su propiedad, denominada "Pavos Reales" y situada a 1600 metros de las esclusas 31 y 32, margen derecha. [16]. El 6 de marzo de 1943 recibe «la Cooperativa Harinera de Campos Los Ángeles la autorización para establecer una línea de transporte de energía eléctrica, en alta tensión, desde la de Viñalta a Villarramiel, a la fábrica de la Harinera de CamposLos Ángeles”, con destino al suministro de fluido a la fábrica aludida [17].


En sentido contrario, en junio de 1963 Electra Popular Vallisoletana recibe «la concesión de la línea aérea de alta tensión entre la nueva subestación que construirá al final de la línea de circunvalación (zona N), atravesando dos subastaciones más, hasta terminar en la estación de Viñalta, después de haber efectuado un recorrido de 5,792 kms., con 9 alineaciones diferentes, hasta cerrar el anillo de la ciudad de Palencia» [18]. En junio de 1980, Electra Popular Vallisoletana S.A. sigue figurando como propietaria de la central de Viñalta.

Parte norte del molino

El 3 de noviembre de 1992 se autoriza a José Luis Álvaro Delgado, la instalación eléctrica, cuyas principales características son las siguientes: central hidroeléctrica con potencia de 100 KV A, a 380 voltios, a instalar en Pago Viñalta, Canal de Castilla, Palencia. [19] En la actualidad la central se mantiene en explotación [20].

·        La fábrica de la esclusa 33 en Villamuriel de Cerrato

Julio García, dueño de la fábrica de harinas anuncio su venta o arrendamiento de la fábrica en diciembre de 1935. En ese momento está dotada de un sistema moderno capaz de triturar 10.000 kilogramos de trigo en 24 horas [21].

A partir de 1940 la fábrica de harinas de Villamuriel ha estado vinculada, de una forma u otra, a la misma empresa hasta su cierre, con denominaciones distintas. Su fundador fue Moisés Gómez Martínez. En un principio aparece con el nombre de Molturadora Palentina Coruñesa S.A. hasta su disolución en los años cincuenta [22]. Entonces se hace cargo de la fábrica la sociedad «La Palentina S.A.» en la que participa Moisés Gómez y su familia [23]. En 1983 forma parte de las empresas palentinas que reciben el galardón «Master de popularidad» [24]. A principios de ese mismo año, la sociedad presenta ante el Ministerio de Economía y Hacienda la autorización para realizar una operación de escisión mediante la aportación a una sociedad a constituir que se denominará «Harinas Villamuriel, S.A.», de una parte de su patrimonio afecto a la fabricación de harinas [25]. El ministerio autoriza la operación (Orden de 28 de febrero de 1993).



Su cierre definitivo se producirá a finales del siglo pasado. Según los planes de ordenamiento solo se conservará la parte más antigua de la fábrica (2002). 

·        Central de Soto Albúrez

La sociedad «Electra Popular Vallisoletana» presentó en 1918 una solicitud para instalar una línea eléctrica de alta tensión entre la central eléctrica de Soto Albúrez y la estación de Venta de Baños [26].

El día 30 de septiembre de 1920 se presentó en el Gobierno civil de Palencia una instancia acompañada del correspondiente proyecto, suscrita por D. Tomás Rodríguez, solicitando la correspondiente autorización para construir una línea de transporte de energía eléctrica de alta tensión, que partiendo de la línea de Soto Albúrez a Palencia, propiedad de la «Electra Popular Vallisoletana», en el término de Villamuriel, suministre energía a los pueblos de Paredes da Monte, Santa Cecilia del Alcor, Ampudia y Valoria del Alcor, de esta provincia, y al de Villalba de los Alcores de la provincia de Valladolid [27]. Solicitudes semejantes a la anterior tienen lugar en los años siguientes, al menos hasta 1956.

En un momento dado la Electra se convirtió en filial de Iberduero S.A. El delegado de Hacienda de la provincia de Palencia notifica, el día 24 de julio de 1980, que la Sociedad Hidroeléctrica Ibérica (Iberduero, S. A.) presenta documentación en la que figuran las siguientes centrales que explota: de Compuerto, de Once Paradas, de Soto Albúrez y de Viñalta [28]. No obstante, en lo que se refiere a la central de Soto Albúrez, en El Diario Palentino, de 26 de marzo de 1981 se informa que la central llevaba cerrada ocho años.


El 16 de julio de 1987, la Delegación Territorial de la Consejería de Fomento, de la Junta de Castilla y León de Palencia autoriza «a Iberduero S. A.», la instalación eléctrica, cuyas principales características son las siguientes: Sustitución de maquinaria y modernización del equipo electromecánico de la central hidroeléctrica de Soto Albúrez, en el Canal de Castilla, término municipal de Villamuriel de Cerrato, instalando una turbina para caudal máximo de cinco metros cúbicos segundo, salto neto de 10,84 metros correspondiente a salto bruto de 12,12 metros y que debe funcionar con caudales variables entre 2 y 5 metros cúbicos segundo; generador trifásico con potencia nominal de 500 KV A, a 380 voltios y transformador a voltios de 600 KVA, con sus equipos de maniobra, medida y protección» [29]. En la actualidad sigue en activo la minicentral con la denominación «Soto Albúrez», cuyo titular es «Iberdrola Generación S.A.», con autorización hasta el 31 de diciembre de 2060 [30].

·        La fábrica “La Estrella de Castilla” en la esclusa 37

En enero de 1930 Abilio Calderón Gamir compra la fábrica, con el nombre de «La Estrella de Castilla» [31].  Desde el 16 de agosto de 1929 hasta el 15 de noviembre de 1932 se suceden los anuncios de este tipo: «Compra de trigo en la fábrica “La Estrella de Castilla”, antes “La 37”, situada en Dueñas…» [32]. Sin embargo, a partir de esa fecha y hasta febrero de 1955 dejan de salir anuncios referidos a esta fábrica. En ese mismo año sale la noticia en prensa de que en la misma se ha producido el robo de su caja fuerte [33].


Los problemas financieros de la familia Calderón-Manrique condujeron a que se abrieran procedimientos judiciales, en 1980 sobre la efectividad de un crédito hipotecario, que llevará aparejada la subasta pública de la fábrica y otros bienes. La fábrica en ese año se describe así: «…fábrica, con maquinaria para elaboración de harinas por el sistema austro-húngaro, con locales contiguos destinados a almacén y vivienda de obreros, estando todo construido sobre un terreno de 38 áreas y 23 centiáreas…» [34]. El remate de la subasta tuvo lugar al año siguiente [35].

Curiosamente, tres años más tarde «la Dirección General de Bellas Artes acuerda incoar expediente para declarar monumento histórico-artístico a la vieja fábrica de harinas “La Estrella de Castilla”, cuyas instalaciones se encuentran en Dueñas» [36].

·        La fábrica de la esclusa 38

La fábrica consta de tres módulos. Aunque hoy presentan casi la misma altura, el módulo central tenía un diseño semejante al de la fachada meridional de la fábrica de la 37, pero con una planta menos, según la imagen ofrecida por Javier López Linage [37]. El cerramiento es de ladrillo sobre zócalo de piedra. En el primer módulo funcionaba una pequeña central eléctrica, con una potencia de 75 KW, cuyo titular era Galán Mesonero, S.L. En la actualidad esta central, aunque conserva la concesión, lleva sin explotación varios años [38].



·        La fábrica de la esclusa 40

El día 24 de enero de 1921, Virgilio García Antón y César Illera dirigen una comunicación al ingeniero Eduardo Fungairiño sobre la extracción de materiales para una fábrica junto a la esclusa 40 del Canal de castilla en Corcos del Valle [39]. La titularidad de la fábrica queda rubricada en la parte alta del edificio central que se conserva, donde se lee la siguiente leyenda: «CÉSAR YLLERA- FÁBRICA DE HARINAS – SISTEMA DAVERIO». En El Día de Palencia del 27 de julio de 1928 se publica una noticia que, indirectamente, resulta muy interesante para clarificar el asunto de la fábrica denominada “Las Luisas”: «en Corcos-Aguilarejo arden muchas hectáreas de trigo (…) casi enfrente de la fábrica denominada “las Luisas” de Don César Illera».  En los alzados de esta fábrica reproducidos en el libro de Miguel Ángel Carrera de la Red se ilustra esta asociación de Carlos Illera, alzado posterior, y «Las Luisas», alzado principal [40]. La titularidad de Carlos Illera sobre la fábrica de la esclusa 40 permanece, al menos, hasta 1963 [41]. Por su parte, la mención a la fábrica «Las Luisas» aparece en distintas publicaciones [42] y en distintos momentos entre 1928 y 1999, fecha en la que se ofrece la noticia de su destrucción debido a un incendio iniciado sobre las 19:30 del 13 de enero [43].



·        La fábrica de la esclusa 41

Juan Benito Arranz, en su obra sobre el Canal de Castilla, señala que en el año de 1956 el molino de la esclusa 41 se orientaba a la elaboración de piensos [44]. Una vez rehabilitado, el edificio presenta planta rectangular y cuenta con dos módulos de una y dos plantas respectivamente. La salida de la derivación se realiza a través de un arco escarzano. Los materiales de construcción combinan sillares y mampostería de piedra con el ladrillo.


·        La fábrica de la esclusa 42

El archivo de la CHD conserva un esquema de las conexiones de la central eléctrica instalada en esta esclusa, en 1931 [45].  En 1932 se concluyeron las obras de reparación de la fábrica y de la habilitación de la vivienda de la misma que se habían llevado a cabo [46]. Juan Benito Arranz, en su obra sobre el Canal de Castilla, señala que en el año de 1956 el molino de la esclusa 42 seguía orientado a la producción de energía eléctrica [47].

La fábrica llegó a tener 5 plantas además del sótano. El edificio actual presenta una planta rectangular con dos pisos en altura más bajo cubierta. El cerramiento se realiza con sillares de piedra caliza y mampostería en la planta baja y con ladrillo en la planta primera.


El edificio alberga hoy el centro de Gestión y Control de Recursos Hidráulicos de la Confederación Hidrográfica del Duero. Precisamente, en un artículo de El Diario Palentino del 22 de agosto de 1994 se informa sobre este asunto, al tiempo que se aportan algunos datos históricos sobre el uso del edificio de la fábrica: «La vieja "fábrica de luz" de la esclusa 42 del Canal de Castilla, ubicada en las proximidades de Valladolid, se ha convertido 40 años después de cerrar sus puertas en el Centro de Control de Recursos Hídricos de la Confederación Hidrográfica del Duero. (…) El centro comenzó a funcionar en mayo de 1994, dos años y medio después del inicio de las obras de rehabilitación del edificio que lo alberga. (…) La sede del centro de control es una fábrica rehabilitada con más de un siglo de historia. En la guerra de la Independencia fue utilizada como cuartel, y en la guerra Civil un destacamento la convirtió en su base. En la década de los 50 dejó de ser utilizada para producir energía eléctrica, y años después un incendio destruyó el edificio casi por completo. Lo poco que quedó en pie se convirtió en un vertedero» [48].

·        La fábrica de harinas del primer salto del derrame

Tras la reversión del Canal de Castilla al Estado, la actividad de La Palentina fue declinando progresivamente en las dos décadas siguientes. La fábrica fue vendida en 1940 por la Compañía del Canal a la sociedad «Riquelme y Robles», por 225.000 pts. El deterioro de su maquinaria obligó a la nueva empresa propietaria a renovarla casi por completo. Sin embargo, en 1845, sus propietarios desmontaron toda su maquinaria y vendieron los edificios a la empresa «Textil Castilla, S.A.», que ya poseía los locales de la antigua fundición. De este modo, La Palentina dejó de existir [49].

·        La fábrica del Zaratán en el segundo salto

La fábrica de harinas La Providencia, que estaba arrendada a la sociedad «E. Illera y Hermano», según consta en la Guía-Anuario de Valladolid y su provincia [50], en 1923 la Compañía del Canal se la vendió a Vidal Pérez Collantes, quien la explotó hasta 1945 bajo la nueva denominación de La 44. El nuevo propietario, Manuel González Aquiso, también lo era de la fábrica de tejidos «La Milagrosa», ubicada en el número 10 del paseo del Muelle [51]. Se mantuvieron los tres departamentos descritos en el inventario de 1919, pero se remozó el equipamiento de la fábrica con la adopción del sistema austro-húngaro de limpia y molturación del trigo y del cernido de las harinas.

En agosto de 1946 la Comisión de Obras y Urbanización concedió la licencia a González Aquiso para la construcción de una escalera exterior de bajada a la fábrica «La 44» en la carretera de Gijón; y en febrero de 1953 obtuvo autorización para la acometida de agua en una vivienda de la fábrica [52]. Poco después, Aquiso transformó a La 44 en una central hidroeléctrica, al tiempo que conservaba su actividad molturadora. Años más tarde aportó su propiedad a la sociedad «Agustín Muñoz e Hijos, S.A.», mientras él se centraba en proyectos inmobiliarios como la construcción del bloque «La Mercedes» en el Paseo de Zorrilla [53].

En el periódico Libertad, del 4 de febrero de 1959, aparece la referencia a un donativo entregado para la campaña de Navidad por parte de Andrés Muñoz S.A. de la fábrica «La 44». El funcionamiento de la fábrica se mantuvo hasta mediados de los años setenta en que fue cerrada. Según Carrera de la Red los hermanos Muñoz Bernal, Agustín y Andrés, llevaron la maquinaria a la fábrica de Íscar [54]. Es verosímil lo del traslado de la maquinaria a la fábrica de harinas que la sociedad «Agustín Muñoz e Hijos, S.A.» tenía en Íscar, no así lo que se refiere al parentesco, pues Andrés no era hermano si no hijo de Agustín Muñoz Sobrino. Por otra parte, este último ya había fallecido el 10 de mayo de 1963 [55].

·        La fábrica del tercer salto, «La Perla».

Antíoco Ubierna aparece como titular de la fábrica «La Perla» en 1922, según la Guía-anuario de Valladolid y su Provincia y lo sigue siendo en 1927, conforme a lo indicado por la misma publicación. Le sucede en la titularidad de la fábrica su yerno Emilio Calvo Rodríguez [56], quien ya había representado, por poder, a Antíoco Ubierna en el acto de constitución de la «Asociación de fabricantes de harinas de Castilla», que tuvo lugar en 1908 [57]. A partir de 1940, la nueva propietaria de «La Perla» será la sociedad «Achirica y Compañía»


F, Represa y J. Helguera visitaron La Perla en 1989 cuando aún estaba en funcionamiento y pudieron comprobar in situ sus instalaciones y equipamiento. La configuración del edificio se mantenía tal cual quedó tras su restauración realizada después del incendio de 1912 y su dotación mecánica, según los autores citados se distribuía de la siguiente manera:  El cuerpo de fábrica albergaba en sus dos plantas subterráneas una turbina y el árbol principal de transmisión. En el primer piso se ubicaban tres máquinas deschinadoras, ocho molinos trituradores y una dinamo de 125 voltios, para el alumbrado del establecimiento. Por último, en los dos pisos superiores, se alojaban los mecanismos de aspiración, dos cepilladoras de salvados, tres tolvas, ocho plansichters, y tres sasores, además de otras máquinas de menor entidad. En 1988 la propiedad de la empresa se mantenía en la familia Achiruca pero transformada en sociedad anónima con la denominación «Harinera La Perla S.A.» [58].  



La harinera La Perla cierra en 2006 y se abre de nuevo, en 2009, transformada en el hotel Marqués de la Ensenada, con categoría de cinco estrellas, que se mantiene activo hasta el 2 enero de 2017, cuando su propietario lo cierra y mal vende el mobiliario. La Seguridad Social le embarga por sus deudas. El 18 de abril de 2023 la policía nacional desalojó, con apoyo de los Bomberos, a los okupas del antiguo hotel de cinco estrellas «Marqués de la Ensenada de Valladolid» que, desde el 30 de julio de 2018, funcionaba como centro social «La Molinera» [59].

El periódico Valladolid Plural de 25 de marzo de 2025 informa que parece que existe un nuevo acuerdo del actual propietario del edificio, el zamorano Rodrigo Cobreros, con la conocida cadena hotelera Soho, para recuperar el esplendor de este emblemático edificio vallisoletano y reconvertirlo en un hotel de lujo. Según el reportero, la reapertura del antiguo Marqués de la Ensenada está bastante avanzada ya que tanto el actual propietario como la firma de hoteles, con sede en Málaga, trabajan ya en el desescombro del interior y están a la espera del visto bueno municipal para rehabilitar el negocio cerrado. A este respecto, el edil Ignacio Zarandona ha asegurado que «han entregado una última documentación con los requerimientos y previsiblemente se aprobará la licencia en unas semanas».

·        La fábrica del cuarto salto, «La Estrella de Pisuerga»

La sociedad «Solache y Llanos» sigue siendo propietaria de la fábrica, según la Guía-anuario de Valladolid [60]. Por su parte, Represa y Helguera sostienen que Luciano Solache y los herederos de los fallecidos hermanos Llanos mantienen esta fábrica hasta 1924, año en el que la vendieron a Vidal Pérez Collantes, quien la convirtió en una de las más importantes industrias harineras de la provincia. A su muerte en 1949, sus herederos vendieron la fábrica a Manuel González Aquiso 61].

Fuente: Fernando González

Los planos, alzados y fotografía referidos a La Flor del Pisuerga que figuran en el libro de Carrera de la Red ofrecen información suficiente para la descripción de esta fábrica, configurada con cuatro edificios fundamentales. En primer lugar, avanzado sobre el río, se encontraba el antiguo ingenio de Zubiaurre en el que se alojaron las dos turbinas. Como se puede ver en la fotografía, tenía una base de piedra sillar y la parte superior de ladrillo. Delante de éste, y en disposición paralela al río, se ubicaba el edificio destinado a almacén de trigo, que tenía forma rectangular y una sola planta, con fachada de ladrillo sobre basamento de piedra. Bajo este edificio se abría una bóveda de piedra por la que el derrame del canal vertía sus aguas en el Pisuerga. Adosado al extremo del almacén de trigo y en una disposición perpendicular al río, se situaba el cuerpo de fábrica. Era de ladrillo, y tenía tres pisos de altura, con un interesante juego de vanos. rematados por un tejado a dos aguas. Unido perpendicularmente al cuerpo de fábrica, con dirección opuesta al almacén de trigo y más alejado del río, se encontraba el edificio destinado a almacén de harinas, que en 1949 tenía una sola planta, aunque con posterioridad se le añadió otra más. En plano aparece otro pequeño edificio, lindante con el río, destinado a una central eléctrica [62].

A finales de los años sesenta asoma la amenaza de la piqueta sobre los edificios de La Flor del Pisuerga», como se puede leer en el Diario de Valladolid: «Corría el año 1968 cuando el empresario González Aquiso decidió transformar los terrenos donde se asentaba su fábrica de harinas la Flor del Pisuerga en un ambicioso proyecto urbanístico de cinco torres [63]. La pasión urbanística de González Aquiso ya se había manifestado en 1961 con su proyecto de construcción de 600 viviendas, agrupadas en tres edificios de más de 50 metros, con el nombre de «Las Mercedes», en el Paseo de Zorrilla [64]. El nuevo proyecto tropezó con graves problemas desde sus inicios, concretados en la oposición del Ayuntamiento que, ya en 1964, «la Comisión de Urbanismo aprobó el encargo a la Sección de Arquitectura de proyecto de reforma del plan de ordenación en terrenos sitos entre [la fábrica] el Carburador “IRZ” y la fábrica de harinas La Flor de Castilla» [65]. El único edificio que llegó a construirse fue el «Duque de Lerma». Por otra parte, la Jefatura Regional de Carreteras tenía el proyecto de desdoblar la C.N. 620, entre el Puente Mayor y García Morato (calle de la Olma), lo que implicaba la expropiación, entre otras, de la propiedad de Manuel González Aquiso, de 1980 m2, calificada ya de solar no edificable, proceso que se inició en junio de 1970 [66].   

Curiosamente, al final de la historia de las fábricas que se sucedieron en el cuarto salto del derramen del Canal de Catilla solo subsiste el antiguo ingenio de Zubiaurre del que se sirvió Francisco de Lara para construir la primera fábrica del salto.

 

Referencias

 

[1]         BOPP, 13/12/1933.

[2]         BOPP, 30/04/1956.

[3]         BOPP, 30/04/1975.

[4]         BOPP, 11/12/1991.

[5]         BOPP, 30/05/1951

[6]         AHPV [0165/04]

[7]         BOPP, 12/11/1947

[8]         BOPP, 30/05/1951

[9]         BOPP, 13/05/1970

[10]      El Diario Palentino, 13/07/1931

[11]      BOPP, 24/03/1939

[12]      El Diario Palentino, 01/08/1843

[13]      BOPP, 08/07/1953

[14]      BOPP, 20/02/1953

[15]      https://la30.es/

[16]      AHPV [0126/32].

[17]      BOPP, 12/03/1943

[18]      BOPP, 19/06/1963

[19]      BOPP, 11/11/1992

[20]      Centrales hidroeléctricas CHD.

[21]      BOPP, 23/12/1935

[22]      Diario Palentino, 23/05/1946; 12/09/1952

[23]      BOPP, 24/11/1954

[24]      Diario Palentino, 26/10/1983

[25]      BOE. 19/03/1983

[26]      BOPP, 25/03/1918

[27]      BOPP, 06/10/1920

[28]      BOPP, 01/08/1980

[29]      BOPP, 27/07/1987

[30]      Centrales hidroeléctricas CHD.

[31]      El Diario Palentino, 20/01/1930

[32]      El Diario Palentino, 03/11/1932

[33]      El Diario Palentino, 23/02/1955

[34]      BOPP, 19/09/1980 y 21/11/1980

[35]      BOPP, 28/01/1981

[36]      BOPP, 18/05/1983

[37]      López Linage, J. o. c.

[38]      Centrales hidroeléctricas CHD.

[39]      AHPV [0196/26]

[40]      Carrera de la Red, M. A. (1990): «Las fábricas de harina de Valladolid». Caja de Ahorros Provincial de Valladolid

[41]      BOPP, 30/10/1963

[42]      BOPV, 26/03/1945

[43]      El Diario de Ávila, 14/01/1999.

[44]      BENITO ARRANZ, J. (2001), o. c.

[45]      AHPV [0186/22]

[46]      AHPV [0196/33]

[47]      BENITO ARRANZ, J. (2001), o. c.

[48]      El Diario Palentino, 22/08/1994

[49]        Represa Fernández, M.F. y Helguera Quijada, J. (1992), o. c.

[50]      Guía-Anuario de Valladolid y su provincia, 1915-1916, pág. 55.

[51]      El diario Libertad, 14/04/1949

[52]      El diario Libertad, 13/03/1946 y 19/02/1953

[53]      El diario Libertad, 16/09/1961

[54]      Carrera de la Red, M. A. (1990), o. c.

[55]      BOPV, 10/11/1965

[56]      BOPV, 05/07/1932

[57]      El diario Palentino, 06/04/1908.

[58]        Represa Fernández, M.F. y Helguera Quijada, J. (1992), o. c.

[59]        El Español, 30/11/2021.

[60]        Guía-Anuario de Valladolid y su provincia, 1922, pág. 375.

[61]        Represa Fernández, M.F. y Helguera Quijada, J. (1992), o. c.

[62]      Carrera de la Red, M. A. (1990), o. c.

[63]      El Día de Valladolid, 21,03,2004

[64]      El diario Libertad, 16/09/1961

[65]      El diario Libertad, 12/06/1964

[66]      BOPV, 02/07/1970

 

 

 

 

1.4.3 Ramal de Campos

 

·        La fábrica de la primera esclusa en Abarca

En 1927, con Baldomero Ibáñez como titular de la fábrica [1], se incorporó el nuevo sistema de molturación austro-húngaro (cilindros en vez de piedras). Este fabricante figuró como propietario de salto de aguas con destino a la producción de energía eléctrica, en Abarca, durante los ejercicios de 1938, 39 y 40 [2].

Ángel Simal Vega aparece, en enero de 1941, en la relación de fabricantes de harinas con cantidades de harinas especiales, en la fábrica de Abarca [3]. Este fabricante presenta una instancia en octubre de 1949 para la instalación de una línea eléctrica y un centro de transformación en la fábrica «La Pilar» de Abarca de Campos [4]. La solicitud fue autorizada por los organismos competentes en el mismo año de 1949 y en el siguiente [5]. Se advertirá que es la primera vez que la fábrica del Abarca aparece con la denominación «La Pilar», probablemente alusivo al nombre de la hija del fabricante. En febrero de 1955 violentaron la puerta del almacén de la fábrica y se apoderaron de 3.801 kg de trigo [6].



Manuel Jiménez Espuelas expone en el Proyecto de transformación del Canal de Castilla (31-XII-1960) que en el salto de la primera esclusa del ramal de Campos no había sido posible respetar su altura por lo que habría que indemnizar al fabricante por la supresión del salto durante la campaña de riego, mientras que en el resto del año sí sería posible restituir en la esclusa el nivel normal. En esta esclusa se proyectaron dos aliviaderos a distintas alturas, una a la altura de invierno para que la fábrica pudiera trabajar y otro a la altura necesaria para los riegos, durante cuyo tiempo se inutilizaría el salto [7].

La fábrica sufrirá otro episodio de robo en de abril de 1969 cuando los ladrones forzaron su caja fuerte, aunque no pudieron llevarse más de 50 pesetas [8].

La familia mantuvo la propiedad del salto de agua hasta que fue expropiado el 22 de febrero de 1977 en virtud del proyecto de red de acequias del Canal de Castilla en el ramal de Campos [9].

El edificio actual está constituido por tres cuerpos, con cubierta a dos y cuatro aguas. La planta resultante es rectangular. En altura se divide en sótano, tres plantas y bajocubierta. El cerramiento se realiza con piedra caliza en el zócalo y con ladrillo en el resto del edificio. La fábrica aprovecha el canal de retorno del antiguo molino que se inicia bajo bóveda de arco escarzano. Se conserva la maquinaria en buen estado.

Entre 1994 y 2003 la antigua harinera reabrió sus puertas como centro de arte contemporáneo, dirigido por el galerista vallisoletano Evelio Gayubo, conviviendo la maquinaria propia de la elaboración de la harina con el arte experimental. A raíz de unas obras de remodelación, se produjeron conflictos entre el dueño y los constructores y el edificio terminó en manos del Banco Santander [10].

Desde 2015 este emblemático lugar se reabrió convertido en espacio gastronómico y más tarde en un importante y sugerente hotel, bajo el nombre de «La Fábrica del Canal».

·        La fábrica de la segunda esclusa del ramal de Campos (Capillas).

La sociedad «Hijos de A. Fernández S.A.» es propietaria de esta fábrica por escritura de compra firmada en 31 de marzo de 1930 y, como la mayor parte de las harineras, comparte esta producción con la de energía eléctrica.  En octubre del mismo año, la sociedad presentó ante el Gobierno Civil la solicitud de la correspondiente autorización para establecer una línea de transporte de energía eléctrica que, partiendo de la central de Capillas, suministre alumbrado y fuerza a los pueblos de Meneses de Campos y Castil de Vela [11].

En la relación de propietarios de saltos que producen energía eléctrica figura esta sociedad en los boletines oficiales de 1939, 1940 y 1941 [12]. En la relación por Arbitrio Provincial sobre el producto neto figura esta sociedad desde 1957 a 1963 en varios municipios entre los que figura Capillas [13]. Al menos hasta 1970 sigue estando presente la sociedad como propietaria de la fábrica de Capillas.  


En 1977 será «Iberduero S.A., distribución Valladolid» la entidad que solicite autorización de   instalación eléctrica en Capillas de Campos para la mejora y ampliación del suministro, caracterizada por un centro de transformación de intemperie, denominado “Arcos” de 50 KVA y 13.800/220 voltios y línea aérea de 346 metros de longitud [14].  

·        Las fábricas de la sexta y séptima esclusas del ramal de Campos (Tamariz).

Conforme a lo señalado por Juan Benito Arranz [15], en su obra sobre la industria harinera, en el año de 1956 ambas fábricas seguían orientadas al «alumbrado y fuerza», aunque en la Memoria de la transformación del Canal de Castilla, redactada por el ingeniero Jiménez Espuelas en diciembre de 1960, se afirma que «los saltos de las esclusas 6a y 7a acaban de ser caducados por no uso de más de 20 años» [16].



·        La fábrica de harinas del primer salto del desagüe del canal de Medina de Rioseco.

La obra de Asensio Martínez ofrece amplia información sobre las distintas reformas introducidas por Antonio de Hoyos en la fábrica, en su larga trayectoria como titular de la misma, primero como arrendatario y, desde 1940, como propietario [17]. Desde 1941 el nombre de Antonio de Hoyos Iglesias figura tanto en la relación de afectados por las expropiaciones por la ejecución de el canal de Macías Picavea [18] como en la de Arbitrios por saltos de aguas [19]

Tras su fallecimiento en 1952, la fábrica pasó, sucesivamente, a manos de su viuda Julia Merino Hervás [20], en 1972 a su heredero Ángel María de Hoyos, y en el año 2004 a sus tres hijas, quienes al año siguiente se la vendieron al Ayuntamiento de Medina de Rioseco. La fábrica había cesado su actividad en 1991 [21].

El BOE de 12 de mayo de 2008 publica una resolución de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo, de la Comunidad de castilla y León, «por la que se acuerda incoar procedimiento de declaración como bien de interés cultural, con categoría de monumento, a la Fábrica de Harinas San Antonio en Medina de Rioseco (Valladolid)». En el anexo de la resolución se hace una descripción tanto del edificio como de su equipamiento. Se recoge el dato histórico de que en 1944 se hace la reforma a la que corresponde, en líneas generales, su actual sistema productivo. Como se sabe, en este sistema se incluyen tres procesos fundamentales: de limpia, de molturación y de cernido.


Aunque la resolución señala que el edificio tiene una planta cuadrada, esta forma se corresponde solamente con el cuerpo de fábrica. Sería más correcto decir que los tres cuerpos que lo componen se pueden inscribir en una planta de forma rectangular, en la que habría que incluir un patio exterior, cuyo espacio estuvo ocupado por edificaciones posteriores, de adobe y ladrillo. Los tres cuerpos, aunque de distintas alturas, presentan una apariencia exterior unitaria, tanto por el material con que están construidos como por la forma de sus vanos. Desde el nivel del suelo hasta la línea de imposta que recorre los tres cuerpos, su fábrica está formada por sillares de piedra. Por encima de este zócalo, los muros son de ladrillo, con alternancia de vanos y recuadros. Los vanos tienen forma alargada en sentido vertical rematados con arcos escarzanos o de medio punto, sobre los que se disponen una especie de arcos de descarga formados por ladrillos colocados de canto, en posición vertical (sardinel).

El cuerpo principal es el más importante tanto por su función como por su forma exterior. Se compone de cuatro pisos sobre el zócalo y rematado con un ático con frontón. Su apariencia es semejante a la de una basílica formada por una nave central con cubierta a dos aguas y dos laterales con cubierta a un agua. El cuerpo adosado al norte tiene dos alturas sobre el zócalo el que se sitúa al este tiene una.


Según la resolución citada «El interior de la fábrica se distribuye de acuerdo con las funciones fabriles, estableciéndose espacios para energía motriz, almacenamiento de trigo, molienda, cribado, cernido y aspiración general, distribuidos del siguiente modo: planta baja, turbina, panera y almacén; planta 1.a, molienda; planta 2.a, limpia; planta 3.a, cernido; planta 4.a, aspiración». La propia resolución detalla la instalación y distribución de la maquinaria en los distintos espacios de la fábrica, según el proceso productivo. Esta descripción se ilustra perfectamente en el diagrama que figura en la publicación titulada «El agua y la fábrica de harinas en torno al Canal de Castilla en Medina de Rioseco». Descripción y diagrama presentan un complejo movimiento de subidas y bajadas del trigo y sus derivados por las distintas plantas de la fábrica. Las máquinas o dispositivos implicados en el proceso de limpia son:  piquera (planta baja), desterradora (tercera planta), monitor de zig-zag, (segunda planta), deschinadoras (primera planta), triarvejón, (tercera planta), despuntadora (segunda planta), hidrolavadora (primera planta), rociador y depósitos de reposo (tercera planta), satinadora (segunda planta), criba de repaso (tercera planta), pulverizador (segunda planta). En el proceso de molienda intervienen el depósito de espera, los molinos de cilindros y los compresores (primera planta). El proceso del cernido se realiza en los plansichter y en los sasores.

Los productos terminados son: harina, tercerilla, cuarta y salvado de hoja.

   

·        La fábrica de harinas del segundo salto

Los arrendatarios de la fábrica al inicio de esta etapa fueron Juan Cid Sánchez y Pedro Martín Sevillano [22].  El 31 de julio de 1939 se autoriza a Clemente Rueda Vielba poner a su nombre la fábrica de harinas «La Pura», que figuraba a nombre de Pedro M. Sevillano, por tenerla este arrendada a la Compañía del Canal de Castilla. Unos días antes la Compañía del Canal de Castilla (en liquidación) transmite el aprovechamiento del salto del segundo derrame de la dársena de Medina de Rioseco a Saturnino y Clemente Rueda Vielba que posteriormente se incorpora a la sociedad Saturnino y Clemente Rueda S.R.C. [23].

La fábrica se vio afectada por un importante incendio acaecido el día 30 de septiembre de 1946 La extinción fue difícil dado el fuerte viento y la falta de elementos precisos.  Los esfuerzos se dirigieron a evitar su propagación, lo que finalmente fue favorecido por la presencia de la lluvia. Se calculan los dos millones de pesetas de pérdidas [24]. La apariencia de la fábrica tras su reconstrucción es la que se puede ver hoy día. 

Según Carrera de la Red, en 1956 pasa la propiedad de la fábrica a Félix Rueda «volviendo posteriormente a los primitivos dueños…» [25]. La titularidad temporal de la fábrica por parte de Félix Rueda Ramos la he comprobado en anuncios aparecidos en el periódico «La Libertad» en marzo de 1951 y abril de 1952.

Mediante escritura pública del 15 de octubre de 1973 se transmite el aprovechamiento de la fábrica a la sociedad Harineras La Pura, S.L. con todos los derechos y obligaciones que se recogían en la escritura suscrita con la Compañía del Canal de Castilla [26]. 

Esta sociedad solicitó «la modificación de características de la concesión de un aprovechamiento de aguas superficiales procedentes del río Carrión, con toma en el Ramal Sur del Canal de Castilla, con un caudal máximo instantáneo total de 2.000 l/s, en el término municipal de Medina de Rioseco (Valladolid), con destino a usos industriales, para producción de energía eléctrica». La solicitud fue autorizada el día 3 de enero de 2013 [27].

El edificio que se conserva está formado por un cuerpo principal único de 5 plantas con cubierta a dos aguas y otro, formando ángulo con el primero, de dos plantas, también con cubierta a dos aguas. Para su cerramiento se utilizan sillares irregulares en la planta baja y el ladrillo en el resto.

·        El molino de tercer salto del desagüe del canal.

La Confederación Hidrográfica del Duero otorga, en 1940, escritura de compraventa del molino del tercer salto de Medina de Rioseco a favor de Eustasio de Hoyos Merino [28]. A la muerte de Hoyos Merino, acaecida en el año de 2001, la propiedad del molino se trasmitió a sus hijos que, el 24 de julio del año siguiente, lo vendieron a la sociedad Molino del Cristo S.L. La actividad del molino acabó la noche del día 12 de marzo de 2010 cuando un incendio destruyó toda su maquinaria [29].

 

Referencias

[01]      Diario Palentino, 26/12/1927

[02]      BOPP, 24/03/1939                   

[03]      BOPP, 17/01/1941

[04]      BOPP, 00/10/1949

[05]      BOPP, 02/12/1949

[06]      Diario Palentino, 10/02/1955

[07]      ACHD-C/01071/1

[08]      Diario Palentino, 21/04/1969

[09]      BOPP, 23/03/1977

[10]        Mora, M.: Abarca de Campos, modelo de cultura. Madrid - EL PAÍS, 11 nov. de 1996.

[11]      BOPP, 08/10/1930.

[12]      BOPP, 24/03/1939.

[13]      BOPP, 25/09/1963.

[14]        BOPP, 12/12/1977.

[15]     BENITO ARRANZ, J. (2001), o. c.

[16]     ACHD-C/01071/1

[17]      Asensio Martínez, V. (2013), o. c.

[18]     BOPV, 27/02/1941

[19]      BOPV, 13/08/1949

[20]      BOPV, 05/02/1958

[21]        Asensio Martínez, V. (2013), o. c.

[22]      Artefactos, o. c.

[23]      BOPV, 09/01/2013

[24]      Pueblo, 30/09/1946

[25]      Carrera de la Red, M. A. (1990), o. c.    

[26]      BOPV, 09/01/2013

[27]      BOPV, 09/01/2013

[28]      AHPV [0165/21]

[29]      Asensio Martínez, V. (2013), o. c.

 

 





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