sábado, 7 de marzo de 2026

EL APROVECHAMIENTO INDUSTRIAL 1786-1806

 

La idea de potenciar el aprovechamiento industrial de los saltos del canal de Castilla ya la formula Fernando de Ulloa en 1767: «En cada esclusa hay también cuatro arcos de sillería para dar salida a las aguas que han de servir a los molinos que con el tiempo se pueden hacer, los cuales darán un producto de bastante consecuencia a favor de la Real hacienda, por poderse construir veinte y seis molinos que es el número de esclusas que hay en esta porción de canal hasta la unión con el de Campos…» [1]. Claro que, con la dotación de los 80.000 reales mensuales, poco se podía hacer además de atender las obras de excavación y de cantería.

Caja de boquillas de la esclusa 8.ª del ramal del Norte


Esta circunstancia se solventó, temporalmente, cuando Francisco Sabatini, director comandante del Cuerpo de ingenieros, logró del Gobierno el incremento de la dotación económica a 200 mil reales mensuales, a partir de 1776. Con ello, «…podrían disfrutarse a fines del año próximo algunas de las utilidades del canal construyéndose siete u ocho molinos en su orilla para que los vecinos de los pueblos inmediatos, y aún apartados, pudiesen moler sus granos sin las extorsiones y gastos que les causa el haberlo de ejecutar a cuatro y cinco leguas…» [2]. Sin embargo, esta dotación se mantuvo solamente durante el año 1776, para reducirse a un tercio en los años 1778 y 1779 y volver a los 80 mil reales mensuales a partir del primero de enero de 1779. De manera que, cuando en junio de 1786, en vísperas de su jubilación, Fernando de Ulloa escribe su «memoria del estado actual de las obras…» [3] sigue informando que las esclusas disponen de cuatro conductos para derivar las aguas del canal a los molinos que se hiciesen. Será Juan de Homar, como nuevo director de los canales de Castilla, quien impulsará la construcción de molinos y canales, contando con la nueva dotación de 200 mil reales al mes, establecida el 1.o de noviembre de 1785.

A partir de entonces se irían creando en el canal los nuevos artefactos, de forma que, cuando Jovellanos realizó su viaje de visita al Canal de Castilla, en septiembre de 1791, se había instalado un molino harinero en la esclusa 21.a, dos molinos y dos batanes de paños en la cuatro esclusas de Frómista, un molino en cada una de las esclusas 13.a y 14.a, el edificio del molino de papel de la esclusa 11.a, un molino harinero en cada una de las esclusas 10.a y 8.a y un batán de paños en la esclusa 7.a (en total, 7 molinos harineros, tres batanes y un molino de papel, de nueva creación). También informa Jovellanos de la existencia en Alar de un molino y un batán, propiedad de las monjas del monasterio de San Andrés de Arroyo [4].

El secretario del despacho de Hacienda, Diego de Gardoqui[JGH1] , mediante un oficio con fecha de 5 de abril de 1792, pone en conocimiento de Juan Mozo de la Torre, tesorero del canal, que el rey ha aprobado la propuesta de Juan de Homar de que se habilite el batán de paños de la esclusa 7.a para batán de pieles. En noviembre de 1793, a requerimiento de Gardoqui, Homar y Mozo de la Torre le informan que en esa fecha hay arrendados 12 casas de molinos harineros de tres piedras y las tres de batanes para ropa, cada una de dos ruedas y seis pilas; mientras que el molino de papel de cuatro ruedas y 24 pilas, y el batán de antes de dos ruedas y cuatro pilas aún no han sido arrendados [5]. Interpreto que en esta relación de artefactos no están incluidos el molino y el batán de Alar.

Una vez llevada a cabo la tan esperada unión de los ramales del Norte y de Campos, así como la rehabilitación de este último para hacer posible la navegación, se pudieron iniciar las obras del ramal Sur. En este ramal, tan pronto se habían construido las esclusas se fueron instalando en sus saltos los distintos establecimientos industriales proyectados. Será Juan de Homar quien realice el inventario de los artefactos ya ejecutados o proyectados, tanto en el ramal del Norte como en el del Sur, recogido en su famosa Memoria de 6 de abril de 1800. Así, «en la caída de la primera esclusa está al concluirse un martinete…»; en la caída de la segunda esclusa está aprobada la construcción de un molino harinero; en las caídas de las cuatro esclusas siguientes deben construirse cuatro máquinas para barrenas de cañones de fusil; en la séptima esclusa está instalado el batán de antes y curtidos; en las tres esclusas siguientes están instalados los respectivos molinos harineros; en las dos esclusas unidas está instalado el molino de papel; en las dos esclusa siguientes hay dos molinos harineros; en la distancia entre el puente-acueducto de Abánades y las cuatro esclusas unidas de Frómista hay dos esclusas con sus respectivos molinos harineros, en las caídas de las cuatro esclusa unidas hay construidos dos molinos harineros y dos batanes, desde las cuatro esclusas unidas de Frómista a las tres también unidas de Calahorra hay una esclusa con su molino harinero y las tres esclusas unidas tienen dos molinos harineros y un batán de paños.

En cuanto al ramal del Sur, Homar señala las siguientes instalaciones industriales ejecutadas o en vías de ejecución: en las tres esclusas unidas del Serrón, una fábrica de harinas completa integrada por cuatro molinos harineros con sus máquinas de ventiladores y cribas, un gran almacén y otro edificio para los cedazos, todo ello concluido; en las dos inclusas unidas, frente a Grijota, otros tres molinos harineros ya concluidos; en la esclusa treinta está aprobada la construcción de un batán de antes y curtidos, con los cimientos ya abiertos y aprontada gran cantidad de materiales; en las dos esclusas unidas, frente a Palencia, hay previsto la construcción de un molino de papel [6].

Las modificaciones que ofrece Juan de Homar en «el perfil de los Reales Canales de Castilla» [7], de 22 de diciembre de 1806, con respecto a la Memoria de 1800, son las siguientes: el martinete de la primera esclusa ya está en uso, las caídas de la segunda y tercera esclusas se deben emplear en una máquina para las manufacturas de lana, las caídas de las cuarta y quinta esclusa deben emplearse en barrenas para taladros de cañones de fusil, carabina y pistolas, la caída de la sexta esclusa se debe emplear en un afinador de cobre de las minas españolas, en la esclusa treinta no aparece ni dibujo ni texto de su posible empleo, el desnivel de las esclusas unidas 31 y 32 ya está empleado en las máquinas de construcción de papel, lo que no indica que ya se elabore. 

1.1.1 Características de los establecimientos industriales en activo en 1806

Ramal del Norte

·        Molino y batán de Alar

El alcalde mayor y peritos nombrados a tal fin respondieron a la pregunta 17.a del interrogatorio del catastro del Marqués de la Ensenada, el 14 de marzo de 1753, que en la villa de Alar había un molino harinero compuesto de cuatro muelas y un batán de dos ruedas, propiedad del Real Monasterio de san Andrés del Arroyo, arrendados por el matrimonio integrado por Francisco Pérez y Florentina Barriuso [8].

Juan de Homar informa en su Memoria de los edificios, máquinas, tierras… de 1800 que «en esta nueva población de Alar del Rey, cuyo territorio compró S.M. al Monasterio de Monjas Bernardas de San Andrés de Arroyo, tiene la Real Hacienda un molino harinero de 4 paradas, un batán de paños con 8 pilas…».

En 1793, se prorroga el arriendo del molino y el batán que había concertado con las monjas de san Andrés de Arroyo el matrimonio formado por Francisco Pérez y Florentina Barriuso a cambio de una renta de 94 fanegas y 8 celemines por el molino y 2.227 reales por el batán. En 1794, se arriendan estos mismos artefactos, por dos años, a Juan Martín y Juan Benito García que abonarían una renta anual de 31 cargas de trigo por el molino y 2.500 reales por el batán [9].

El batán de paños se convirtió en fábrica de antes y curtidos, según las instrucciones dadas por José María de Homar al subdelegado e interventor, Antonio Herrera, y al sobrestante, Ventura Díaz, con fecha de 1 de enero de 1806 [10]. 

·        El martinete en la primera esclusa.

Juan de Homar, en su Memoria de 1800, indica que «…en la caída de esta inclusa está al concluirse (de orden del Rey) un martinete para la construcción de collares, tenazas, tejuelos, gorrones, gatos, herrajes para carros, clavazones de todas las especies y otros muchos útiles que se necesitan para el surtido de estas Reales obras y del público, así para la agricultura como para las artes» [11]. Como indica el propio Homar, el marinete ya estába en uso en 1806.



·        El batán de la esclusa 7.a

En 1791, según testimonio de Jovellanos, se había instalado un batán de paños junto a la esclusa 7.a del ramal Norte, dotado con dos ruedas y seis pilas. En abril de 1792, Juan de Homar propone al secretario del despacho de Hacienda, Diego de Gardoqui, que se habilite dicho batán de paños como batán de pieles, de antes, gamuzas y demás, propuesta aceptada por el secretario de Estado. Mediante un oficio de 16 de octubre de 1793, Juan de Homar y Juan Mozo remiten a Gardoqui muestras de los primeros ensayos que se han hecho en el batán, y en otro de 3 de noviembre de 1793 se concreta la dotación del batán con dos ruedas y cuatro pilas y que aún sigue sin arrendar en ese momento [12].

En la Memoria de los edificios, máquinas, tierras… de 1800, Juan de Homar completa la información sobre las dotaciones del batán: «este edificio tiene todas las comodidades que se necesitan en tendederos, pelambres, noques, tinas y prensa, con una tahona para moler la corteza y cedazo para cernerla, todo movido por el agua» de manera que ya no es necesario el empleo de animales ni realizar a brazo las tareas típicas de pelar, descalar y zurrar. «También hay una casa separada que admite cómodamente diez familias». En este documento Homar no precisa si el artefacto estaba arrendado o se mantenía la administración de la Real Hacienda [13]. La real fábrica de antes y curtidos del batán disponía también de un oratorio [14] que el   día 10 de septiembre de 1798 fue visitado por el obispo de Palencia [15].

Con posterioridad, la retirada de la dotación económica y los problemas que sufrieron los molinos y fábricas durante la Guerra de Independencia explicarían la falta de información sobre el batán.

·        Los molinos harineros

Los molinos harineros que se construyeron en el Canal de Castilla responden a unas características comunes que pueden ejemplificarse con el modelo dibujado por Juan de Homar en el «Plano, Perfil y Elevación de un Molino harinero según se han construido en el Real Canal de Castilla», de 1806. El plano muestra el piso inferior que incluye el cuerpo de aguas en el centro y dos recintos laterales. En el cuerpo de aguas se distinguen los cuatro cárcavos o canales abiertos entre tajamares: en tres de ellos se alojaban los correspondientes rodeznos, o ruedas hidráulicas en disposición horizontal, mientras que el cuarto servía de aliviadero. Por su parte, el perfil representa un corte transversal tanto del interior del cuerpo de aguas como de la planta alta, dividida también en tres departamentos. En el central, en correspondencia con el cuerpo de aguas, se situaban los tres pares de piedras harineras. Finalmente, la elevación del molino representa la fachada meridional del mismo. Una línea de imposta separa los dos cuerpos en altura: en el inferior destacan los cuatro arcos de salida de las aguas del canal de derivación; en el superior se abren tres ventanas que señalan los tres espacios interiores, todo ello coronado por la techumbre a dos aguas [16].  Las dimensiones de estos molinos, a tenor de la descripción que se hará de ellos en 1828, se sitúa en torno a los 81 pies de largo, 22 de ancho y 21 de altura mayor.  


Adaptación de la fachada meridional

Se tienen noticias de los arrendamientos en los años 1793,1794 y 1795, correspondientes a los molinos instalados entre las esclusas 8.a y 15.a, tal como se resumen en el siguiente cuadro.


Esclusa

Arriendo

1793

Renta

Arriendo

1794-1795

Renta

8

Mateo Gutiérrez

Agustín Serna

7 de julio

40 fanegas de trigo.

Pablo García

Lucas Merino

18 de junio

35 cargas de trigo.

9

Alonso Arruqueño

Andrés Escudero

3 de mayo

26 f.

Bernardino Escudero

Clemente Vitores

18 de junio

24 cargas.

10

Matías Pardo

Hermenegildo Mata

2 de julio

68 f.

Mateo Gutiérrez

Agustín Serna

10 de junio

35 cargas.

13

Pedro Rey

Julián Manzanal

11 de agosto

70 f.

Matías Pardo

Hermenegildo Mata

9 de junio

 

37 cargas.

14

Antonio Alonso

Juan Guerrero

9 de julio

70 f.

Esteban López

Alonso Arruqueño

15 de junio

38 cargas.

15

 

 

Vicente Manrique

Francisco Martín

24 de junio

70 cargas.

 

11-12. Papel

Juan Millán

30 de noviembre

400 reales.

Francisco Ribero

11 de enero de 1795

450 reales.

Las rentas se abonaban por tercios iguales.

El segundo arriendo del abasto (pan vino, etc.) del molino de papel, de año y medio, se inicia el 11 de enero de 1795.

Fuente: Archivo Histórico Provincial de Valladolid, CCH00006/022.

Los datos en 1807 correspondientes a las rentas de los molinos de las esclusas 8, 13 y 15 muestran una clara evolución negativa: 25,5; 14,1; y 25 cargas de trigo respectivamente.

·        El molino de papel

Las primeras noticias de que se ha construido el edificio para un molino de papel también las suministra Jovellanos en sus Diarios de 1791. Posteriormente, en concreto el día 16 de octubre de 1793, Juan de Homar y Juan Mozo de la Torre remiten al secretario del despacho de Hacienda, Diego de Gardoqui, muestras de los primeros ensayos que se han hecho en el molino de papel, al tiempo que advierten que las aguas del canal por ser turbias no son adecuadas para tal fin, por lo que se estaban conduciendo de un manantial próximo al molino. En otro oficio de 3 de noviembre del mismo año se concreta que la dotación del molino se componía de cuatro ruedas hidráulicas y 24 pilas [17].

Juan de Homar describió con más detalle este artefacto en su Memoria de 1800: «[…] tiene cuatro baterías con seis pilas cada una, dos tinas, tendederos, prensas, almacén, sala de contador y caldera para encolar. Se fabrican al año 3.800 resmas de papel de todas clases, aprovechando el trapo que antes de este establecimiento se arrojaba a los muladares…» [18].

El molino de papel fue explotado en régimen de administración, a pesar del interés del Gobierno por su arrendamiento. Solamente se arrendó el abasto de este establecimiento, al menos en 1793 y 1795, tal como se señala en el cuadro precedente.

·        Los batanes de paños       

De los tres batanes señalados por Jovellanos en sus Diarios de septiembre de 1791, solamente el que aprovechaba el salto de la esclusa número 20 mantiene en la actualidad parte de su apariencia inicial. La dotación de los batanes en 1793, según Juan de Homar, era de dos ruedas y seis pilas. Normalmente, en cada pila se disponían dos pesados mazos, que pendían de un bastidor y que subían y caían alternativamente para golpear los tejidos, mediante la actuación de las levas del eje o árbol en su giro.

Ramal del Sur

Juan de Homar, en su Memoria de 1800, da una información precisa y muy interesante sobre el complejo industrial instalado en la triple esclusa del Serrón: «…cuatro molinos harineros, un grande almacén, otro edificio para los cedazos, los que debe mover el agua; encima de cada molino deben colocarse las máquinas de ventiladores y cribas, también movidas por el agua; de suerte que todos estos edificios forman una fábrica completa de harina» [19]. Este modelo de organización horizontal de las distintas funciones fabriles será el que se emplee en los llamados almacenes-fábrica.

Referencias                                                                                                                                        

[1]      Ulloa, F. (1767): «Relación del Canal de Castilla y el de Campos». [Archivo General Militar de Madrid (AGMM). CGD. R.23. Sign. 3-2-1-1 (Parte 2), ff. 91-92

[2]      Sabatini 3 de octubre de 1775. De Francisco Sabatini al secretario de Hacienda, Miguel de Múzquiz. [AGMM. CGD. R.23. Sign. 3-2-1-1 (Parte 2), ff. 136-144].     

[3]     Ulloa, F. (1786): «Memoria del estado actual que faltan para su conclusión». [AGMM. CGD. R.23. Sign. 3-2-1-1 (Parte 2), ff. 279-284].

[4]    Jovellanos, M.G.: Diarios. (memorias íntimas): 1790-1801, pág. 45. Gijón: Instituto de Jovellanos, 1915 (Madrid: Imp. de los Sucesores de Hernando). Biblioteca virtual del Principado de Asturias.

[5]   Intercambio de oficios entre el secretario de Estado, Diego de Gardoqui, y Juan de Homar y Juan Mozo Mozo de la Torre. [Archivo de la Confederación Hidrográfica del Duero (ACHD)-CCHC002/09]. Págs. 9-

[6]   Homar, Juan de (1800): «Memoria de edificios, máquinas y demás que tiene la Real Hacienda en estos Canales, y las obras emprendidas en ellos…». [ACHD -CCHC0077/1].

[7]   Homar, Juan de: El Canal de Castilla. Cartografía de un proyecto ilustrado. Estudio preliminar por Juan Helguera Quijada. Madrid: Ministerio de Obras Públicas y Transportes, y Turner Libros S. A .

[8]      Ensenada, marqués de la (--): Catastro.  PARES// AGS_CE_RG_L068_087

[9]      Arrendamientos. Archivo Histórico Provincial de Valladolid (AHPV)- CCH00006/022.

[10]    Homar, J. M. (1806): Instrucciones.  [ACHD-CCHC00067/003].

[11]    Homar, J. (1800): Memoria, o. c.

[12]    Homar y Mozo: Oficio. [ACHD-CCHC0002-09]

[13]    Homar, J. (1800): Memoria, o.c.

[14]    [AHPV_0002/14]

[15]    Apuntes Históricos de Herrera de Pisuerga, nº 19, p. 12.

[16]    «Plano, Perfil y Elevación de un Molino harinero según se han construido en el Real Canal de Castilla», de 1806.

[17]    Homar y Mozo: Oficio, o.c.

[18]    Homar, J. Memoria, o. c.

[19]    Homar, J. Memoria, o. c.  


 [JGH1]



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